Viaje a Gambia (IV). Piedras e hipopótamos

octubre 24, 2016

Janjanbureh/Georgetown, antigua ciudad colonial y centro de comercio de esclavos. Por fortuna, se trata de una época ya pasada.
Nos comenta Abdulay que hoy se prevé un calor sofocante (¿y qué día no?), así que madrugamos para desayunar pronto y continuar nuestra ruta hacia el este.
Salimos del Tendaba Camp sobre las 08:30, acompañados en el coche por la directora de la escuela de Soma, a quien llevamos a su trabajo.
Al poco de atravesar dicha localidad nos detenemos a un costado de la carretera para admirar unos enormes termiteros situados bajo un árbol de caoba. 
Enormes termiteros bajo un árbol de caoba.
Desde la carretera vemos numerosos poblados, la mayor parte de ellos muy humildes.
Tras unas dos horas de camino llegamos a Janjanbureh, también conocida con el nombre de Georgetown. Situada en una isla en el río Gambia (la isla McCarthy), tiene unos 5000 habitantes y es la capital de la Central River Division. Se fundó en 1832, siendo la primera capital de la colonia de Gambia y centro del comercio de esclavos. Actualmente es una ciudad en la que destacan la casa del gobernador, el ajetreado mercado y los numerosos campamentos, desde los que parten excursiones por el río para avistar hipopótamos.
A pesar de que vamos a dormir en la ciudad esta noche, de momento no nos detenemos aquí. Atravesamos el río Gambia en un ferry, acompañados de comerciantes, policías y algunos jóvenes, para llegar a la otra orilla, donde continúa la carretera.
El ferry que atraviesa el río Gambia en la ciudad de Janjanbureh.
Nos dirigimos a los Círculos de piedra de Wassu, situados a 22 km de Janjanbureh. Se trata de unos grandes grupos de círculos megalíticos, con piedras de más de 2 metros y medio de altura, cuya fecha de construcción se desconoce exactamente (aunque en los alrededores se han encontrado objetos que datan desde el siglo III a.C al XVI d.C). Representan túmulos funerarios, y fueron declarados Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO en 2006.
La visita a los círculos de Wassu es guiada por el autodenominado “Stone Man”, un anciano que nos cuenta sus mágicas y estrambóticas teorías sobre el origen de los círculos (números mágicos, Illuminati, egipcios…). Si bien la visita puede ser interesante, es imprescindible conocer de antemano algo sobre los círculos puesto que “The Stone Man” no nos va a aclarar nada.
Círculos megalíticos de Wassu. Patrimonio de la UNESCO desde 2006.
Detalle de las piedras.

Piedra sobre piedra sobre piedras sobre más piedras.
"The Stone Man" dirigiéndose al "Tree of Life". Según sus (excéntricas) teorías, el árbol del cual nació África.
Regresamos a Janjanbureh y vamos al Baobolong Camp, situado a orillas del Río Gambia, donde nos alojamos. Allí comemos pollo con arroz y patatas fritas y descansamos un rato en las habitaciones. En este campamento, además de luz eléctrica, disponemos de ventilador las 24 horas del día.
Habitación del Baobolong Camp. Ducha, electricidad, mosquitos y ventilador las 24 horas.
Comida servida en el Baobolong Camp.
Por la tarde, junto con Abdulay y Sulayman (el conductor del coche) salimos a navegar por el río Gambia. Nuestro objetivo es ver, si tenemos suerte, a los hipopótamos que allí habitan.
Cuando llevamos aproximadamente una hora navegando, el conductor de la barca se detiene y señala en silencio. Ahí los tenemos: a unos 20-25 metros se asoman a respirar, de vez en cuando, 3 hipopótamos de gran tamaño. Los observamos sigilosamente y con precaución, puesto que si se sienten amenazados son animales muy peligrosos.
Tomamos algunas fotografías y retomamos el camino de vuelta a Janjanbureh, mientras poco a poco va atardeciendo. Por el camino, entre los árboles de la frondosa selva, vemos algún ejemplar de colobo rojo.
Haciendo ejercicio a orillas del Río Gambia.
Un hipopótamo de gran tamaño sale a respirar.

Tres hipopótamos, algo tímidos, nos observan desde una distancia prudencial.
Simetría perfecta.

Además de los hipopótamos, si tenemos buena vista podemos observar algunas especies de pájaros.
Un colobo rojo nos observa desde la frondosa selva.
Cuando estamos a punto de llegar el conductor tiene que detener la barca puesto que a tan solo unos metros, en nuestro camino, encontramos otro hipopótamo. Este, menos tímido que los anteriores, nos observa y no parece incomodado por nuestra presencia. Hemos tenido suerte de ver tantos hipopótamos.
Llegamos finalmente al Baobolang Camp, donde compartimos unas cervezas y la cena con Abdulay. Tras la cena, tomamos algunas cervezas más mientras escribimos y comentamos la experiencia vivida hoy.
De regreso a Janjanbureh, al atardecer, bonito paisaje.

Te puede gustar...

0 comentarios