El trekking de Laugavegur (II). De Hrafntinnusker a Álftavatn

noviembre 15, 2016


Caminando por las tierras altas islandesas, al poco de iniciar la segunda jornada.
2ª etapa del trekking Laugavegur, de Hrafntinnusker a Álftavatn: 
Distancia: 12 kilómetros.
Desnivel: -490 m.
Duración: 4 horas y 40 minutos.
Climatología: nublado por la mañana y posteriormente más despejado. Temperatura bastante agradable (camiseta y cortavientos).

No madrugamos para la segunda etapa, después de la paliza del día anterior (no sólo por la caminata, sino porque apenas habíamos dormido). Nuestros cuerpos agotados se merecen un largo descanso y por delante nos esperan unas 5 horas de marcha, con un desnivel favorable de 490 metros. Día tranquilo a priori.
Así pues, tras un buen desayuno, iniciamos la jornada sobre las 10:30 horas, sin madrugar.
El sendero, en su inicio, transcurre por una vasta zona llana, cubierta completamente de nieve en esta época del año, lo que hace nuestros primeros pasos algo pesados. Por otro lado, el lento caminar nos permite disfrutar de la panorámica, en la que destaca a nuestra izquierda el imponente pico Háskerðingur de 1281 metros de altitud, así como el glaciar que prácticamente lo rodea.
Ruta realizada en esta jornada.
La senda transcurre por terreno nevado, con abundantes huellas y señalizada por estacas de madera.

Paisajes sin fin.
Islandia, tierra de contrastes.
Silueta piramidal del monte Háskerðingur.
Tras casi una hora de camino, la pendiente aumenta notablemente, ascendiendo a una colina que nos servirá de perfecto mirador para visualizar el trecho recorrido. Una amplia planicie blanca rodeada de montes que conjugan perfectamente su tono ocre con la nieve, dan a la imagen aspecto de preciosa postal.
Tierras ocres, con pinceladas de nieve blanca.
De aquí en adelante nuestro camino comienza a descender, suavemente en un primer momento. Alternamos tramos de nieve con tramos de grava fina, que nos permite andar con comodidad. No obstante, debemos prestar atención porque en algunos momentos cruzaremos puentes de hielo de considerable tamaño, con el peligro que ello conlleva.
En algún punto atravesamos puentes de nieve, precaución.
Tras un ameno tramo de sube y bajas, y dejando al pico Háskerðingur a nuestras espaldas, pronto divisamos una bonita panorámica, hacia la que nos dirigimos: se trata del valle que nos conduce al lago Álftavatn, coronado al fondo por los glaciares de Eyjafjallajökull y Mýrdalsjökull.
El sol progresivamente gana presencia en el cielo, nublado a primera hora de la mañana; y poco a poco la temperatura se torna más agradable, permitiéndonos incluso el ir en manga corta en los tramos con poco viento.
Desde lo alto observamos el lago Álftavatn, hacia donde vamos caminando.
Dadas las condiciones meteorológicas favorables, horario sobre lo previsto y semejante vista, decidimos realizar un alto en el camino para tomar algo. Son las 13:30 horas; unas 3 horas desde el inicio de la jornada.
Alimentos envasados al vacío, como jamón, mortadela… acompañados por pan de molde son deliciosos manjares cuando uno se halla hambriento.
Tras reponer energías y realizar las fotografías de rigor decidimos reemprender la marcha, que a partir de ahora será en continuado descenso.
Durante aproximadamente media hora el camino transcurre por una fuerte pendiente , que sobrecarga nuestras rodillas a cada paso que damos. No obstante, la espléndida vista y la agradable temperatura suavizan las condiciones del terreno.
Poco a poco abandonamos las zonas más altas del recorrido, por lo que comienza a aparecer vegetación y prácticamente desaparecen los pequeños neveros.
Pisando los últimos neveros.

El camino continúa en fuerte descenso, mientras disfrutamos de una panorámica imponente.

Abandonamos territorio nevado y comienzan a aparecer zonas de pasto verde.

Tierras llanas, verdes; al fondo enormes glaciares.
El resto del camino hasta el refugio de Álftavatn transcurre por una zona llana, rodeada por prados verdosos, y con el bucólico lago como meta de nuestro trayecto.
Como única dificultad en este último tramo cabe destacar que debemos cruzar un pequeño río de aguas gélidas, sin puente habilitado para ello. Así pues, nos descalzamos y cruzamos el pequeño caudal de unos 6-8 metros de ancho, con una profundidad de unos 30-40 cms. El paso no entraña demasiada dificultad, no obstante las frías aguas nos pueden hacer pasar un mal rato. Precaución con la corriente en este punto.
Camino cómodo por tierra llana, en la última parte del recorrido.
Tras este pequeño escollo ya observamos nuestro destino. El refugio situado a orillas del lago Álftavatn, donde pasamos la noche, está equipado con 2 cabañas en perfecto estado de conservación, con capacidad para 72 personas en total. Disponen de cocina con gas, calefacción, baños y duchas (estas últimas de pago, 500 ISK).
Las habitaciones son confortables y privadas (pudiendo elegir al reservar la capacidad de dicha habitación). Como único punto negativo, el refugio no dispone de tomas de corriente eléctrica (para recargar teléfonos móviles o cámaras de fotos hay que contactar con el guarda y pagar otras 500 ISK).
En este entorno resulta idílico hasta visitar al señor Roca.

El refugio de Álftavatn, a orillas del lago homónimo.
Una vez dejamos las mochilas, comemos algo y visitamos los cuidados servicios del refugio, decidimos ir a pasear un rato hasta la orilla del lago. Las aguas del mismo son gélidas como las del río que habíamos cruzado, no obstante a todos nos apetece mojarnos un poco los pies para relajarlos tras la dura caminata.
Como curiosidad, el lago gana profundidad tan paulatinamente que, incluso tras entrar unos 20-30 metros en su interior, el agua no nos pasaba de las rodillas.
Dejamos las mochilas y salimos a pasear rodeando parte del lago.

Sí, ese puntito soy yo.

Vacaciones en Islandia d'Or: sol, temperatura agradable y una merecida siesta a orillas del lago.
Finalmente, habiendo disfrutado de una hora y media de baño, siesta y tomar el sol (nadie diría que estamos en Islandia), volvemos al refugio, donde nos duchamos, cenamos y nos echamos a dormir.
Lago Álftavatn, rodeado de montañas nevadas.

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2 comentarios

  1. Miguel Teh Rodriguez Onedique16 de noviembre de 2016, 4:10

    Me ha encantado esta aventura de ustedes, gracias mil, pues a través de su blog podemos apreciar lugares que ni en sueños podríamos imaginar.
    Buena suerte siempre!!!
    Ciao!!

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    Respuestas
    1. Hola Miguel, ¡gracias por comentar!
      Continuaremos con las siguientes etapas de este trekking en los próximos días, ¡esperamos que te gusten!
      Te invitamos a seguirnos en twitter.com/Conbotasymochil y en facebook.com/Conbotasymochila

      Un saludo!

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