¿Cómo moverse por Sri Lanka? Los medios de transporte

mayo 03, 2017

tren sri lanka
En el famoso tren que parte de la localidad de Ella, por las tierras altas de Sri Lanka
Hemos explicado ya en el post anterior que preparamos nuestro viaje a Sri Lanka en tan solo 3 semanas, y eso implicaba que muchas cosas iban a quedar al azar y se resolverían ya en tierras ceilanesas. Entre todas esas cosas había una que nos preocupaba por encima de las demás: ¿cómo íbamos a movernos por allí?
Antes de ir habíamos leído y releído varios blogs y hablado con varios amigos (¡gracias, como siempre, por la ayuda!). Algunos habían optado por la opción de coche con conductor o tuk tuk y otros por moverse en transporte público. Nosotros, como os podéis imaginar, preferíamos la opción del transporte público pero iríamos viendo sobre la marcha…
En algún punto entre Tissa y Ella, posando con el autobús que nos llevó ese día.
Las distintas opciones son:
- Coche con conductor: es el método más rápido y cómodo. Permite ir a cualquier lugar con facilidad, a nuestro ritmo. Por el contrario, su precio es elevado (unos 50€ por día) e implica tener que ir con un conductor a todas horas (hay que negociar el precio para que este incluya el alojamiento y la comida del conductor). Nosotros sólo lo utilizamos para ir, de noche, del aeropuerto de Negombo a Galle (desde el aeropuerto no había otra opción a esas horas).
- Tuk tuk: el transporte más versátil, ideal para distancias cortas. Si bien nos permite llegar a cualquier lado, su precio es mucho más alto que el autobús (aunque seamos buenos regateando). Existe la opción de alquilar tuk tuk y utilizarlo para recorrer la isla; es súper original y una experiencia única, aunque nos parece que para largas distancias no es muy cómodo… También es útil para los trayectos dentro de las ciudades (sobre todo por Kandy, que es grande).
Esperando uno de los trayectos en tuk tuk.
- Autobús: para nosotros el transporte estrella. En Sri Lanka hay una amplia red de autobuses, que además son muy baratos y nos permiten interactuar con los simpáticos ceilaneses. Se pueden parar en casi cualquier lugar: basta con hacer una señal con la mano al autobús que vaya en la dirección que nos interesa y preguntar al conductor/revisor. Normalmente el revisor colocará nuestras mochilas en la parte delantera al lado del conductor o, si va muy lleno, en el maletero. Al entrar, nos sentamos y ya pasará el revisor, cuando pueda, a cobrarnos (no hay que comprar billete en taquilla). En todo momento los revisores y conductores fueron muy amables, indicándonos dónde bajar e incluso acompañándonos al autobús en el teníamos que hacer transbordo.  Si es posible, mejor tomar el autobús al inicio de la línea, para evitar aglomeraciones (en alguna ocasión iban realmente llenos, con bastante gente de pie…). Fue el medio de transporte que más utilizamos, sin duda. Además, su decoración colorista/psicodélica con telas de mil colores, figuritas de Buda y música a todo volumen le dan un plus que nos enamoró.
*Existen autobuses de compañías privadas (de colores vistosos) y autobuses estatales, de color rojo/granate. Estos últimos tienen un precio algo más barato, pero no vale la pena ponerse exquisito puesto que ambas opciones son muy baratas.
Los autobuses de color rojo, estatales, son algo más baratos que los privados.
Discreto autobús de una compañía privada.
En la mayor parte de los trayectos llevaremos las mochilas justo al lado del conductor.
- Tren: una de las mejores experiencias de todo el viaje a Sri Lanka fue el viaje en tren por las tierras altas y sus verdes campos de té. Si bien el viaje más famoso es entre las localidades de Ella y Happutale, nosotros continuamos hasta Hatton y al día siguiente hicimos Hatton-Kandy, que también vale mucho la pena. Es un medio de transporte muy barato; vale la pena pagar por 2ª clase en lugar de 3ª, aunque en 3ª van los ceilaneses y se está muy a gusto con ellos… Reservar el billete con antelación es notablemente más caro que comprarlo el mismo día, aunque no sabemos si comprando el mismo día pueden estar agotados los billetes (nosotros los compramos un par de horas antes y no tuvimos problema). El resto de trayectos en tren por el país son bastante lentos y en ocasiones van demasiado llenos…
La mano de una niña ceilanesa juguetea con el viento, en el tren entre Ella y Hatton.

Y NOSOTROS ¿CÓMO NOS MOVIMOS? 
Ya nos dimos cuenta el primer día de que el movernos por Sri Lanka no iba a ser problema, puesto que el transporte público (fundamentalmente el autobús) nos permitiría llegar a casi cualquier lugar.
Nuestros desplazamientos fueron los siguientes:
*Los precios del autobús y tren son por persona, los demás son por el trayecto para los dos; hemos redondeado 1€=150 rupias.
- Aeropuerto de Negombo – Galle: coche con conductor. Caro, pero era de noche, acabábamos de llegar y no encontramos otra opción. 7500 rupias/50€ el trayecto de más de 2 horas, con aire acondicionado.
- Galle – Unawatuna: nuestro primer autobús (¡bien jugado, chicos!), o “el trayecto que nos abrió los ojos”. 20 rupias/0,13€ por el trayecto de 15 minutos hasta el cruce desde donde caminamos 10 minutos más hasta la playa.
Primer autobús que cogimos en Sri Lanka, decorado con unas elegantes telas de ganchillo.
 - Unawatuna – Playa de Koggala (pescadores zancudos) – Mirissa: como queríamos ir desde la misma playa de Unawatuna hasta Mirissa haciendo una breve parada para ver los famosos pescadores zancudos, decidimos ir en tuk tuk. No regateamos demasiado bien y nos cobraron por el trayecto entero 1600 rupias/10,7€.
- Mirissa – Tangalle: volvimos a coger un autobús, aunque tuvimos que hacer transbordo en Matara. 25 rupias/0,16€ de Mirissa a Matara (20 minutos); y además 60 rupias/0,4€ por el trayecto de hora y media de Matara a Tangalle. Una vez en Tangalle nos faltaba llegar hasta el hotel, situado en una playa a 5-7 kilómetros, y no nos quedó otra que coger tuk tuk (700 rupias/4,7€).
- Tangalle – Tissa: en autobús. 100 rupias/0,67€.
Estación de autobús de Matara, donde hicimos transbordo en la ruta entre Mirissa y Tangalle.

Coqueta decoración la del autobús que cogimos.
 - Tissa – Ella: primero hay que llegar al cruce de Pannegamuwa, donde está la carretera principal que pasa cerca de Tissa. Se puede hacer caminando o en tuk tuk (400 rupias/2,67€). Allí tomamos bus (81 rupias/0,54€) hasta Welaway, lo que nos llevó una hora y media; y luego otra hora desde Welaway a Ella (60 rupias/0,4€). Este último trayecto, por carretera de montaña, es espectacular. 
*Sabemos que hay autobús directo de Tissa a Ella, pero al parecer no es muy frecuente.
En Tissa conocimos a Ajantha, quien nos ayudó a encontrar el autobús más rápido (y barato) entre Tissa y Ella. ¡Gracias!

En ocasiones los autobuses van repletos. Por ejemplo, cuando los niños salen del colegio.

- Ella – Hatton – Dalhousie: el famosísimo tren, que serpentea entre campos de té por las tierras altas ceilanesas, parte de Ella, y su tramo más bello es el que lleva a Happutale. Nosotros continuamos hasta Hatton (el billete 2ª Ella-Hatton son 160 rupias/1,07€, con una duración total de más de 4 horas). En la estación de Hatton había ya un autobús esperando para llevarnos a Dalhousie (70 rupias/0,47€), junto a un buen puñado de viajeros de todo el mundo.
Decenas de viajeros esperan, impacientes, la llegada del tren que lleva de Ella hacia el norte.

Por fin llegamos a Hatton, tras más de 4 horas de viaje
En la estación de tren de Hatton ya espera un autobús para llevarnos a Dalhousie. Sincronizados a la perfección. ¡Y apretados como sardinas!
- Dalhousie – Hatton – Kandy: regresamos a Hatton en bus; y allí cogimos de nuevo el tren, esta vez con destino Kandy (110 rupias/0,69€).
Los viajes en tren permiten un contacto cercano con los simpáticos ceilaneses.
En la estación de Hatton, esperando el tren que nos llevará a Kandy.
 - Kandy – Dambulla: 2 horas más en autobús, por 100 rupias/0,67€.
- Dambulla – Polonnaruwa – Dambulla: 90 rupias/0,6€ la ida y 96 rupias/0,64€ la vuelta (la ida de pie en un autobús muy lleno, la vuelta sentados en un autobús más rápido).

- Dambulla –Sigiriya – Dambulla: la ida en autobús hasta la entrada más próxima a la gran roca, nos costó 34 rupias/0,23€. Dado que Sigiriya no se encuentra en la carretera principal, para la vuelta no encontramos autobús que nos llevara a Dambulla. Por ello cogimos tuk tuk hasta el cruce de Inamaluwa (450 rupias) y de allí en bus hasta Dambulla (36 rupias/0,24€).
Esperando a subir al autobús, en la estación de Kandy.

Aunque en un primer momento parezca complicado, siempre encontraremos gente amable en la estación que nos indique cuál es nuestro autobús.
- Dambulla – Aeropuerto de Negombo: la gran odisea, puesto que no existe nada remotamente similar a una conexión directa, y tuvimos que hacer varios transbordos. De Dambulla a Kurunegala es una hora y media (76 rupias/0,51€). Allí llegamos a una caótica estación donde nos llevó bastante trabajo encontrar nuestro siguiente autobús; tras mucho (mucho) preguntar y rechazar autobuses privados VIP, encontramos el que nos llevaba a Negombo (2 horas y media, 98 rupias/0,65€). En Negombo tomamos otro bus en dirección al aeropuerto (que no “al aeropuerto”, nótese la diferencia); nos costó 20 rupias/0,13€, dejándonos en un cruce cercano al aeropuerto. Aquí ya nos rendimos: estábamos a 4 kilómetros de la terminal de salidas, llevábamos unas 6 horas de camino y era de noche, así que paramos un tuk tuk (250 rupias/1,67€).
Tren de Hatton a Kandy.
Eso es todo con respecto al transporte en Sri Lanka, si tenéis cualquier duda ya sabéis que podéis preguntar (haciendo clic aquí abajo, donde “comentarios”).
En la próxima entrada hablaremos un poco de precios y presupuesto ;)

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