15 días en Cuba. Ruta realizada y cómo moverse.

septiembre 22, 2017

Surgió de imprevisto. Teníamos 15 días de vacaciones que cogernos antes de mayo, así que la oportunidad estaba servida en bandeja: ¡nos vamos a Cuba!
¿Por qué Cuba? Bueno, las razones son múltiples, evidentemente. Sus playas, el mojito, el ansiado sueño de pasear por el malecón de La Habana… Y, cómo no, esa frase tantas veces escuchada y/o pronunciada: hay que ir a Cuba antes de que la cosa por allí cambie (¡que levante la mano quien no la haya oído nunca!).
Aunque cuando miramos el mapamundi Cuba no parece más que una estrecha isla en medio del Caribe, una vez comenzamos a planificar el viaje nos damos cuenta de que está cargada de historia y lugares interesantes, de manera que 15 días no van a ser suficientes para verla entera.
15 días nos permiten conocerla bastante, 15 días cunden mucho, 15 días son 2 largas semanas… pero, por desgracia, nos tenemos que dejar cosas en el tintero. Es por eso que, debemos planificar concienzudamente el recorrido, sabiendo que pretendemos conocer Cuba “estilo mochilero”, alejándonos de los grandes complejos hoteleros de Varadero y cosas similares.
Los antiguos coches americanos, pintados de colores llamativos, son una de esas imágenes que siempre nos recuerdan a Cuba.

Nuestra ruta por Cuba 

Días 1 a 3: llegamos al aeropuerto de La Habana y dedicamos los primeros días a conocer esta ciudad de historia apasionante, casas destartaladas, música en cada esquina y un encanto difícil de plasmar con palabras.
Día 4: tomamos un autobús en La Habana y tardamos 4 horas en llegar a Cienfuegos. Empleamos el resto del día en descubrir la ciudad.
Día 5: salimos pronto de Cienfuegos, en coche con guía, para detenernos en El Nicho a disfrutar de la naturaleza de este lugar. Desde allí nos dirigimos a Trinidad, donde nos quedaremos un total de 3 noches.
Día 6: por la mañana vamos a Playa Ancón y la tarde por Trinidad.
Día 7: pasear por las hermosas calles de Trinidad es encantador, dedicamos todo el día a la ciudad.
Día 8: a media mañana tomamos un bus en Trinidad, que nos dejará en Playa Santa Lucía poco antes del atardecer.
Día 9: a disfrutar de las playas de Playa Santa Lucía.
Día 10: salimos de Playa Santa Lucía pronto por la mañana; 2 horas de autobús nos separan de Camagüey, donde pasamos el día. Ya por la noche tomamos bus nocturno en dirección a La Habana.
Día 11: el autobús nos deja a primera hora en la estación de La Habana, donde hacemos un transbordo para llegar hasta Viñales; allí pasaremos el resto del día.
Día 12: desde Viñales hacemos excursión en el día a las espectaculares playas de Cayo Jutías.
Día 13: hoy vamos a conocer los alrededores de Viñales, bien sea en caballo, bicicleta o caminando. Vemos plantaciones de tabaco, cuevas, montañas…
Día 14: otra excursión en el día, esta vez a Cayo Levisa, otro lugar de magníficas playas.
Día 15: toca madrugar para llegar a La Habana, desde donde parte nuestro avión de regreso.
Sí, nos olvidamos de la región este de la isla, donde hay muchas ciudades interesantes. Sin embargo, tenemos claro que La Habana, Trinidad y Viñales (con sus playas cercanas) son imprescindibles en cualquier ruta a Cuba, así que nos parece una ruta bastante “resultona”.

¿Cómo moverse por Cuba?

¿Que cómo moverse? Ya sabéis que el autobús no suele fallar en nuestros viajes...
Cuba es un país en el que no resulta tan fácil moverse como en otros. Los precios del transporte para turistas son bastante caros (a precios de Europa o incluso más), algunas rutas tienen los billetes agotados con mucha antelación o, directamente, es imposible encontrar conexión entre dos ciudades concretas.
Existe la opción de alquilar coche. Suena bien el moverse por la isla con uno de los antiguos coches americanos de llamativos colores que circulan por Cuba; sin embargo, las carreteras (aunque con poco tráfico) generalmente no están en buenas condiciones, apenas existe señalización y hay que esquivar cada dos por tres animales/gente/baches. Por otro lado, alquilar uno de estos coches es caro y pueden averiarse con suma facilidad. Nosotros descartamos esta opción desde el primer momento.
Aunque glamurosa, la opción de alquilar un coche no nos pareció la más adecuada.
Hay gente que recorre la isla mediante un coche con conductor, que hace a su vez de guía. Se trata de una opción versátil, cómoda y rápida. Sin embargo, es bastante más cara, por lo que no nos resultaba atractiva. Únicamente, y porque no existían alternativas, utilizamos el coche con conductor para hacer la ruta Cienfuegos – El Nicho – Trinidad (el autobús que une las dos ciudades no pasa por El Nicho) y para desplazarnos desde Viñales a Cayo Jutías.
Pequeña parada en el camino, en algún lugar entre Viñales y Cayo Jutías.

Colectivo, o taxi compartido con gente que lleva el mismo destino.
Así pues, para movernos por Cuba optamos, sobre todo, por hacerlo en autobús. A pesar de que existen rutas de autobús para cubanos, como iréis viendo en el blog en las próximas entradas no es fácil realizar el viaje “a lo cubano”.
Los viajeros de otros países tomamos los autobuses de Viazul. Se trata de la compañía estatal de autobuses, que tiene oficinas en las estaciones de casi todas las ciudades. Sus autobuses son cómodos, tienen aire acondicionado (llevad manta o algo, ¡que está siempre a tope!) y garantizan que llegaremos a nuestro destino con bastante puntualidad. Los autobuses paran aproximadamente cada 2 horas para poder ir al baño; en los baños de las estaciones siempre habrá alguien que nos cobre una pequeña cantidad de dinero por entrar, así que recomendamos llevar monedas pequeñas o, incluso, llevar CUP. El precio de los autobuses es similar, o incluso más caro, a lo que se paga habitualmente en España.
¿Viajaremos solos? No, tranquilos, que pronto se llenará.

Trayecto nocturno en autobús.
Se puede reservar con antelación, no siempre y sólo para algunas rutas, por internet (www.viazul.com). Con la reserva que imprimimos debemos presentarnos en la estación de autobuses unos 30-60 minutos antes de la salida del autobús para realizar el check-in. Nosotros reservamos el billete del autobús nocturno Camagüey – La Habana vía internet, desde casa.
Lo habitual es comprar los billetes de autobús desde alguna de las oficinas. Recomendamos (es lo que hicimos nosotros), comprar los billetes con varios días de antelación, para asegurarnos las plazas en el autobús que nos interese. En nuestro caso, la primera vez que fuimos a la estación de autobuses de La Habana ya compramos varios billetes de las diferentes rutas del viaje. Al igual que cuando se compran por internet, es necesario estar en la estación con tiempo para hacer el check-in.
Estación de Viazul en La Habana.
- ¿Y para moveros por las ciudades, qué hicisteis? – te preguntarás.
Como siempre decimos, la mejor manera de moverse dentro de las ciudades es caminando. A nosotros nos encanta y no nos importa hacer 15 o 20 kilómetros cada día, si es necesario. Esto en Cuba es especialmente cierto, puesto que casi todas las ciudades son abarcables caminando.
La Habana es otro cantar. Es una ciudad inmensa, por lo que será imprescindible tomar en algún momento el transporte público. La opción más sencilla es montar en taxi; se suele convenir el precio por adelantado con el conductor, a precio europeo más o menos. Los colectivos son otro tipo de taxi en el que compartiremos nuestro trayecto con más gente; suelen ser coches americanos antiguos que nos permitirán realizar trayectos dentro de la ciudad o incluso interurbanos (precio intermedio entre el taxi y el autobús, a los viajeros nos cobran mucho más que a los locales). En algunas ciudades existen bicitaxis, debemos negociar con los conductores el precio por trayecto.
Existe la opción, que nosotros utilizamos en La Habana y en Cienfuegos, de moverse en autobús urbano, el más utilizado por los locales. Basta con buscar la parada adecuada y, cuando llegue el autobús, preguntar por nuestro destino al conductor. Suelen ir abarrotados, pero a cambio el precio es baratísimo. En La Habana, aunque al principio nos parecía difícil, pronto se convirtió en nuestro medio de transporte preferido. Como anécdota, señalar que en Cienfuegos, algunos conductores de bicitaxi recriminaron al conductor del autobús que nos dejara subir (pagábamos mucho menos y el dinero iba para el Estado, no para ellos…). En La Habana no tuvimos ningún problema de este tipo.
Autobús urbano en Cienfuegos.

En La Habana los autobuses van un poquito más llenos.
En algunas ciudades más pequeñas tendremos otras opciones (carretas tiradas por caballos, etc…) que pueden ser, cuando menos, curiosas.
Otra opción para moverse por la ciudad.
Bueno, pues hasta aquí la ruta que hicimos y algunos consejillos sobre cómo moverse por Cuba.
Seguiremos explicando nuestras impresiones sobre este país en la próxima entrada del blog; aunque eso tardará unos cuantos días porque… ¡nos vamos de viaje! Si queréis saber a dónde, ¡seguidnos en Instagram! ;)
Por Playa Santa Lucía, ¡una bici es la mejor opción!

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2 comentarios

  1. Muy buen post, chicos!

    Todos los que conocemos que han estado en Cuba han ido en plan all inclusive (descartado para nosotros) o en coche alquilado. Nos ha parecido muy buena idea lo de los buses, sobre todo para probar diferentes cosas y no hacer tantos kilómetros con el coche.

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    1. Pues es que Cuba es muchísimo más que resorts, que son como "islas" dentro de la propia isla, una realidad artificial. Lo que nos gusta a nosotros es conocer el país de verdad, y eso que en Cuba es prácticamente imposible...cuando podamos subiremos un post sobre las peculiaridades del país y la manera de viajar por libre por allí. Un beso, pareja! Y gracias por comentar ;)

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