Pico Mondoto (1962 m)

noviembre 19, 2017

En gran parte de las ocasiones, el alcanzar la máxima altura no nos garantiza las mejores vistas. Esto se demuestra claramente con la ascensión a un pico de altitud muy modesta, el Mondoto, que por poco no alcanza los 2000 metros. Sin embargo, su privilegiado emplazamiento en el mismo borde del Cañón de Añisclo y a los pies del macizo del Monte Perdido hace que su visita supere las expectativas creadas.
Dicho pico se vio afectado recientemente (agosto de 2017) por un incendio que arrasó casi 100 hectáreas de su cara sur/sudoeste, compuesta en casi su totalidad por boj y erizón. La ruta a realizar transcurre, parcialmente, por ese terreno; las huellas del incendio son evidentes a día de hoy.

FICHA TÉCNICA 

Fecha: 18 de noviembre de 2017
Itinerario: Cruce de Nerín - Barrera pista (desvío a la senda) – Collado de la Estiva – Pico Mondoto – Collado de la Estiva – Barrera pista (desvío a la senda) – Cruce de Nerín.
Desnivel, altitud mínima y máxima:
- Altitud mínima: 1269 metros (en el cruce de Nerín).
- Altitud máxima: 1962 metros (cima del pico Mondoto).
- 705 metros tanto de desnivel positivo como negativo.
Distancia: 9800 metros.
Duración:
–    1 hora y 36 minutos a la cima del Mondoto (1 hora y 20 minutos de descanso).
–    4 horas y 20 minutos de regreso al coche.
–    Horario sin paradas: 3 horas.
Dificultad:
–    3 sobre 10. Realizable para cualquier persona con una mínima forma física. No tiene pasos con dificultad.
Climatología: día soleado y con inversión térmica. Manga corta todo el ascenso.
Atención: el recorrido no reviste ninguna dificultad. En caso de niebla, precaución con los cortados próximos a la cima. 
Escala MIDE de dificultad.

Ruta realizada, en rojo el ascenso y en verde el descenso.

Perfil de la ruta.

Ruta realizada según el reloj GPS.

¿CÓMO FUE NUESTRO DÍA?

Empezamos la jornada tomando el coche en dirección a L’Aínsa. Unos kilómetros después, en Escalona, cogemos el desvío que nos lleva en dirección a Fanlo. Podemos decidir entre 2 alternativas, por el fondo del cañón del Río Bellós o por Buerba, opción que elegimos nosotros.* Tras unos 20 km de carretera estrecha y con algunos baches, llegamos a Nerín.
*Nota (1): estas carreteras no disponen de mantenimiento invernal, por lo que pueden estar con hielo y nieve. Además, desde verano de 2017, existe un aparcamiento cerca de Buerba donde nos obligarán a dejar el coche. En ambas situaciones, para llegar a Nerín es mejor hacerlo desde Fanlo.
*Nota (2): para llegar a Nerín desde Zaragoza/Huesca, es mejor hacerlo cruzando Monrepós y pasando por Sabiñánigo, desviarnos primero a  Fiscal y después a Fanlo.

Sea la que sea la carretera que tomemos, no debemos entrar al pueblo, sino que podemos aparcar justo al lado de un panel informativo con los senderos de la zona. *
* Normalmente está la carretera cortada en este punto aunque, en ocasiones, hemos podido continuar aproximadamente un kilómetro por la pista hasta llegar a la barrera de acceso a Cuello Arenas.
Paneles informativos junto a los cuales podemos aparcar. Al fondo, la negruzca ladera calcinada del Pico Mondoto.
El día ha comenzado frío en el valle, con temperaturas rondando los 0ºC. Sin embargo, el fenómeno de inversión térmica es importante, y al inicio de la ruta disfrutamos de unos nada desdeñables 8ºC. Comemos algo dulce e iniciamos la marcha primero por pista asfaltada, aunque enseguida se convierte en una pista normal. El camino asciende suavemente realizando dos o tres amplias curvas.
Primeros pasos, por pista asfaltada.
Cuando llevamos, aproximadamente, un kilómetro caminando, llegamos a la caseta y la barrera que impiden el paso a vehículos (aquí es donde hemos aparcado el coche en otras ocasiones).
Desde este punto parte un sendero, bien indicado, en dirección este; abandonamos la pista y tomamos dicho sendero.
Llegados a este punto, debemos tomar el sendero que parte hacia la derecha, bien señalizado mediante carteles.
A partir de aquí el camino está perfectamente señalizado en todo momento, mediante mojones y flechas/puntos amarillos.
En un primer momento el camino serpentea entre numerosos arbustos de boj, ascendiendo con suavidad. Tras menos de 10 minutos llegamos al cartel indicador del desvío a Cuello Arenas (hacia la izquierda) o hacia el pico Mondoto (derecha).
Tomamos esta segunda opción, y poco a poco vamos ampliando nuestras vistas. En sentido contrario a la marcha vemos el pequeño núcleo de Nerín; y hacia el este/sudeste el Tozal de San Miguel, el Bramapán (privilegiado mirador) y, más a lo lejos, la figura imponente de la Peña Montañesa.
¡Hacia la derecha! (El camino de la izquierda os lo contamos otro día, ¿vale?)

Vamos ganando altitud, por un terreno de boj y erizones.
Ascendemos cómodamente mientras nos dirigimos hacia el este, hasta alcanzar el Barranco Ballatar. En este tramo caminaremos durante unas decenas de metros por el lecho (prácticamente seco) de este barranco para, posteriormente, reemprender un ascenso ligeramente más duro en busca del Collado de la Estiva. Bien indicado en todo momento mediante grandes mojones este tramo, aunque tenemos que prestar atención extra para no saltarnos el hito que nos saca del barranco y nos lleva de nuevo a la senda.
Al fondo vemos claramente nuestro objetivo.
Las secuelas del incendio de agosto de 2017 son claramente visibles a nuestra derecha. Una amplia superficie de esta ladera muestra los restos calcinados de matorral, cuyos troncos negros todavía desprenden un suave olor a quemado. El suelo, de arena mezclada con ceniza, no muestra aún señales de vida incipiente. El silencio es abrumador, nos resulta triste comprobar la gran cantidad de vida y naturaleza que se puede perder en unas pocas horas tras una desgracia como ésta.
Parte de la senda, con el terreno calcinado a nuestra derecha. Un paisaje desolador.

Una tremenda lástima el incendio. Esperemos que pronto los erizones vuelvan a surgir con fuerza.
Una vez superamos este tramo, los restos de boj y erizones (o abrizones) pasan progresivamente a convertirse en una zona de prado más abierto.
Superado un repecho duro, tras 1 hora y 5 minutos de camino, llegamos al Collado de la Estiva. Desde este punto asoman, a lo lejos, las nevadas cumbres de las Tres Marías. En dirección sudeste, ya vemos la última rampa que nos separa de la cima del Mondoto.
Repecho duro justo antes de llegar al Collado de La Estiva.

Ya en el collado, las vistas empiezan a ganar amplitud.
Este tramo de subida transcurre por un terreno herboso, que asciende con decisión superando los últimos metros de desnivel. A nuestro alrededor, unas curiosas formaciones rocosas nos escoltan durante unos cuantos metros.
El camino continúa por la canal que se intuye a la sombra. Sencillo y cómodo, aunque en contínua subida.

Caminando entre las curiosas formas del lapiaz (sí, esas piedras de formas caprichosas).
Finalmente, tras poco más de hora y media caminando, llegamos a la cima del pico Mondoto. Sobrecogedoras vistas. A nuestros pies, la gran cicatriz en el suelo que supone el Cañón de Añisclo, flanqueada por las inmensas paredes de los Sestrales. Nuestra vista recorre el imponente cañón hasta llegar al Collado de Añisclo, todavía con restos de la última nevada. A ambos lados de este collado, la Suca, las Tres Marías, la punta de las Olas, Pico de Añisclo/Soum de Ramond, el Cilindro de Marboré y el señor de la zona: el Monte Perdido. A lo lejos distinguimos el macizo de Cotiella, Castillo Mayor, el macizo de Posets… Vistas enormes, incluso observamos a lo lejos un mar de niebla que cubre el valle del Ebro.
Disfrutamos de un pequeño refrigerio y aprovechamos para tomar una gran cantidad de fotos, lo que nos lleva más de una hora. 
Majestuosas vistas del Cañón de Añisclo y los tresmiles de la zona.

Impresionante Cañón de Añisclo, cuyo fondo se halla casi 1000 metros por debajo.

Desayuno con diamantes vistas.

Las Tres Sorores (o Treserols): Cilindro de Marboré, Monte Perdido y Pico Añisclo/Soum de Ramond (de izda a dcha).

Tramo final del Cañón de Añisclo, el cual finaliza en el collado del mismo nombre.

Hermoso día.

A lo lejos contemplamos el macizo del Posets, segundo pico más alto del Pirineo.

Ese pico de forma dentada es el Castillo Mayor, el cual os contaremos en otra ocasión.

Impresionante pared la de la cara este del Mondoto.
Foto truco: si os alejáis unos metros de la cima, encontraréis un saliente donde posar ante un paisaje grandioso (¡ese minúsculo puntito rojo es una persona!)
Niebla en el valle, montañero a la calle. Mar de nubes en el valle del Ebro.
No nos apetece demasiado movernos de aquí, pero toca plantearse el regreso. El camino de vuelta es el mismo por el que  habíamos subido, llegando al Collado de la Estiva en unos 10-15 minutos a buen ritmo.
Descendiendo de nuevo al Collado de La Estiva.

Curiosas formaciones rocosas.
Desde aquí nos basta con descender por el mismo camino hasta llegar al coche, en algo más de una hora, a ritmo tranquilo. A lo largo del descenso nos detenemos en varias ocasiones a tomar más fotografías, aprovechando que el sol está más alto que a primera hora de la mañana.
Descenso cómodo.

Ya vemos, ahí abajo, el núcleo de Nerín.

Unos metros antes de llegar al coche, encontramos un banco con vistas espectaculares.
Finalmente, tras algo más de 4 horas de ruta, llegamos de nuevo al coche.
Ha sido una jornada breve y cómoda, con recompensa de unas vistas mayúsculas desde la cima del Mondoto. Nos parece una excursión para casi todos los públicos, así que los que no lo conozcáis todavía… ¿a qué estáis esperando? ;)
Jugando con la perspectiva, en las proximidades de la cima del Mondoto.

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