Qué ver en Cienfuegos, con parada en El Nicho

noviembre 15, 2017

Cienfuegos es una de esas ciudades que, en muchas ocasiones, no aparece en los circuitos turísticos de Cuba. Sin embargo, a pesar de no ser tan interesante como la histórica La Habana o la fotogénica Trinidad, la ciudad de Cienfuegos tiene bastante que ofrecernos, por lo que una parada de un día nos parece obligatoria.
Fue fundada en 1819 en una gran bahía natural, y ya desde el primer momento se construyó siguiendo una detallada planificación urbanística. Así, sus amplias calles dispuestas en forma de cuadrícula nos presentan una ciudad con aire elegante, bonitos edificios neoclásicos y un interesante paseo marítimo.
Muchos la conocen como “La perla del sur”, el famoso cantante Benny Moré (nacido en Cienfuegos) decía que era “la ciudad que más me gusta a mí”, y la UNESCO la declaró Patrimonio de la Humanidad en 2005. ¿Os parecen motivos suficientes para querer conocerla? Acompañadnos en las siguientes líneas si deseáis recorrer tranquilamente sus calles.
Una de las calles de "La Perla del Sur".

NUESTRA VISITA

Llegamos a Cienfuegos tras un viaje de, aproximadamente, 4 horas en el autobús de Viazul. Nada más llegar a la estación de autobuses, varios conductores de taxi, bicitaxi y carros de caballos nos ofrecen sus servicios, que declinamos puesto que nuestro alojamiento (Hostal Teresa) está a tan solo un par de manzanas.
Llegamos enseguida a la gran casa de color rosa, de altos techos y decorada con todo tipo de detalles. La dueña, Teresa, es realmente amable y entrañable. Buena elección dormir aquí, sin duda. Dejamos las mochilas y salimos a conocer la ciudad.
Caminamos por las calles empedradas de un barrio residencial, cuya paz únicamente se rompe al pasar repiqueteando, veloces, los coches de caballos. En unos 10 minutos llegamos a la calle principal de la ciudad: el Paseo del Prado. Se trata de una calle agradable, con casas pintadas en tonos pastel. En ella destaca la estatua de Benny Moré, el famoso músico nacido en Cienfuegos.
Transporte público en Cienfuegos.

Estatua de Benny Moré, en el Paseo del Prado.
Seguimos la ruta por el Bulevar, repleto de bares y tiendas, hasta llegar al Parque José Martí, centro neurálgico de la ciudad. En él se concentran la práctica totalidad de lugares a visitar en Cienfuegos, como son la Catedral, el Museo Provincial, el Colegio San Lorenzo o el Teatro Tomás Terry.
El Bulevar, con sus casas pintadas en tonos pastel.

Llegamos al Parque José Martí.

Vista de la Catedral de Cienfuegos.

El Museo Provincial, quizá el edificio más imponente de la ciudad.
Este último se puede visitar, pagando una entrada de 2 CUC. Fue construido hace más de 100 años y tiene capacidad para casi mil personas. Aunque estamos solos en el gran teatro, una vez sentados en alguna de sus sillas de madera no resulta difícil imaginarlo lleno, en plena función.
Sillas de madera en el Teatro Tomás Terry.

Palco VIP.

Palco VIP +++.
En el extremo oeste del parque encontramos el Arco del Triunfo, construido como homenaje a la independencia cubana.
"Los obreros de Cienfuegos a la República Cubana", según dice el Arco del Triunfo.
Tras recorrer el parque regresamos al Bulevar, donde se halla la agencia de viajes oficial Cubanacan. Tras un buen rato de espera, podemos contratar el transporte para ir, al día siguiente, hasta Trinidad (haciendo una parada en El Nicho). Sabemos que en la calle se ofrece este mismo trayecto por otros conductores, pero no nos acabamos de fiar y preferimos pagar un poco más reservando en la agencia de viajes.
Ahora nos dirigimos hacia el sur por la Calle 29, convertida en una auténtica exposición de arte al aire libre. Además de numerosas galerías, hoy encontramos un mercadillo en el que se venden todo tipo de recuerdos.
La Calle 29 finaliza en el Muelle, desde donde tenemos unas excelsas vistas del Malecón de Cienfuegos y de la bahía del mismo nombre.
Autofoto en el Parque José Martí.

Calle 29, convertida en una galería al aire libre.

"Cienfuegos es la ciudad que más me gusta a mí", decía Benny Moré.
Decidimos recorrer el malecón, siempre hacia el sur, en dirección a Punta Gorda. Durante 20-30 minutos paseamos por la orilla del mar, deteniéndonos únicamente a comer algo en una colorida ventanita.
Día soleado en el Malecón de Cienfuegos.

Colorida ventanita. No pasa desapercibida, sin duda.
Punta Gorda es el barrio situado al finalizar el malecón; probablemente sea el barrio más monumental, con edificaciones algo pomposas. En Punta Gorda podemos visitar el Parque de las Esculturas, de estrambóticas formas y colores; aunque, sin duda, el edificio más llamativo es el Palacio del Valle. De inspiración marroquí, nos parece una modesta versión de La Alhambra (salvando las enormes distancias, claro). El edificio se puede visitar, de manera gratuita, y en su interior hay bar y restaurante.
Recorrimos el Parque de las Esculturas.

Palacio del Valle.

Detalles.

El interior del palacio es igualmente impresionante.
Tirando de zoom captamos hasta los más mínimos detalles.


En la parte superior del palacio hay una terraza donde tomar algo.
La península en que nos encontramos finaliza en el Centro Recreativo La Punta, donde numerosos cubanos disfrutan de una relajada tarde de playa, mientras el sol cae lentamente en el horizonte.
Paseando por el Centro Recreativo La Punta.
Para volver al centro de la ciudad optamos por tomar el autobús 1, por un módico precio (0,5 pesos cubanos). Sin embargo, este hecho no agrada a los conductores de taxi y bicitaxi, quienes recriminan al conductor que nos deje montar, ya que ellos pierden su negocio.
De nuevo en el centro de Cienfuegos cenamos en el restaurante Casa Prado, que nos había recomendado Teresa. Aunque tiene un comedor bastante elegante, preferimos cenar en su terraza superior, desde donde tenemos unas amplias vistas de las céntricas calles de la ciudad. La cena, sin grandes excesos, nos gusta bastante.
Colores en las calles de Cienfuegos.

"Transporte nacional", en la principal avenida de Cienfuegos.
Regresamos a casa prácticamente de noche, recorriendo las antiguas calles de casas de colores.
Las cálidas luces del atardecer iluminan el regreso a casa.

Escena cubana.

VISITA A EL NICHO


Suena el despertador temprano. Desayunamos abundantemente y, con puntualidad absoluta, nos vienen a recoger al Hostal Teresa.
Vamos en un coche relativamente moderno y bastante cómodo, lo que nos alegra puesto que nos espera un largo trayecto. La carretera, buena inicialmente, se transforma progresivamente en una carretera de montaña que serpentea entre prados verdes y una frondosa selva.
Una vez llegamos a El Nicho, pagamos la entrada (10 CUC/persona) e iniciamos el fácil sendero conocido como “Reino de las Aguas”. Se trata de una ruta sin grandes dificultades, de unos 2 kilómetros, en la que paseamos entre la selva viendo varias pozas, alguna cascada y un mirador desde el que contemplar todo el valle. 
Esta cascada, algo floja debido a la sequía de la época, es el lugar más impresionante de El Nicho.

Caminamos entre la frondosa selva.

¿Os suena alguien en la foto? ¡Qué agua más fresquita!
Todo el recorrido, incluyendo alguna parada para bañarnos, nos lleva unas 2 horas. Si bien es un sendero bastante bonito, el precio de entrada a El Nicho ha aumentado exponencialmente en los últimos años y nos parece demasiado caro para lo que realmente ofrece. ¿Merece la pena? Sí, está bien, pero es demasiado caro. Claro que, ya que estamos en Cuba y nos cae a medio camino entre Cienfuegos y Trinidad, estirar un rato las piernas no nos viene nada mal…
Mirador con vistas al valle.

Agua y vegetación.
Desde el Nicho hasta nuestro próximo destino, Trinidad, nos queda aproximadamente 1 hora más de carretera. Lo que hicimos y vimos allí, mejor lo dejamos para otra entrada, ¿os parece?
Cienfuegos es única, sin duda.

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2 comentarios

  1. Hola chicos!! Estamos organizando nuestro viaje a Cuba... y no estoy segura si pasar por el Nicho o no! En muchos blogs dicen que está bien, que vale la pena, pero que igual es un poco caro para lo que es. También he leído que ahora solo se puede entrar con visita guiada de 1h y media. ¿Vosotros cuando fuisteis, en que año? ¿Lo hicisteis también con visita guiada?
    Muchas gracias!! Y enhorabuena por vuestro blog!! ;)

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    1. Hola, Rocío, ¡gracias por comentar!
      Pues a ver... interesante pregunta.
      Sin duda, NO merece la pena ir expresamente a El Nicho. La entrada cuesta 10 CUC por persona, y se suele emplear en la visita 1:30 o 2 horas. El recorrido es sencillo y agradable, con alguna poza bonita para poder bañarse. Pero el precio nos parece excesivo; lugares similares existen en cualquier otro país, mucho más bonitos y gratuitos. Así que, ir expresamente hasta allí, desde luego no vale la pena.
      Lo que ocurre es que está a mitad de camino entre Cienfuegos y Trinidad, y muchas rutas que hacen este recorrido paran allí. En dicho caso, ya es una opción planteable (aunque siga siendo cara).
      Nosotros estuvimos en abril de 2017, y sí que es verdad que había menos agua por ser periodo de sequía. Hacíamos la ruta Cienfuegos-Trinidad en coche y paramos allí, el recorrido dentro del parque lo hicimos por nuestra cuenta.
      Esperamos haberte sido de ayuda, te invitamos a que sigas nuestro blog, instagram y facebook, donde poco a poco iremos colgando más info sobre Cuba. Un saludo!

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