Marrakech y Dunas de Merzouga (II): Pueblos milenarios y dunas doradas bajo un manto de estrellas

febrero 08, 2018

Como adelantábamos en la entrada anterior, Marruecos no son sólo sus interesantes ciudades. En un país tan grande podemos encontrar también playas paradisíacas, montañas que superan los 4000 metros de altitud y, por supuesto, una pequeña parte del inmenso desierto del Sáhara.
Una de las opciones para obtener una pequeña (pero preciosa) introducción al país es partir desde Marrakech y hacer una ruta de 3-4 días hasta las dunas de Erg Chebbi (en Merzouga), en las estribaciones del desierto del Sáhara. De este modo atravesaremos la cordillera del Atlas y  podremos visitar algunos lugares históricos y parajes naturales antes de llegar a las famosas dunas.
Paisajes nevados en la cordillera del Atlas.
Aunque la opción se puede realizar por libre, la mayor parte de la gente contrata un tour guiado con salida y regreso desde/a Marrakech. La oferta es amplia y existen numerosas compañías que brindan la oportunidad de hacer esta ruta con guía que hable español, sin que existan diferencias muy relevantes entre unas empresas u otras. Aunque se pueden contratar in situ, en agencias de la ciudad de Marrakech, nosotros optamos por contratar por internet con Viajes Marrakech, para no perder tiempo al llegar y tenerlo todo organizado.
Luces y sombras del atardecer en la arena del desierto.

ALGUNOS DATOS SOBRE EL TOUR Y CONSEJOS

- Duración: nuestra ruta fueron 3 días/2 noches, aunque se pueden realizar rutas de más días.
- Transporte: aunque en teoría íbamos a ir en un tour con más gente, finalmente fuimos en un 4x4 sólo nosotros dos con el conductor/guía.
- Ruta realizada: primer día Marrakech – Cordillera del Atlas - Ait Ben Haddou – Valle del Dades; segundo día Valle del Dades – Gargantas del Todra – Dunas de Merzouga; tercer día Dunas de Merzouga – Marrakech.
- Alojamientos: nos hospedamos en el hotel “Le Chateau du Dades” (en el Valle del Dades) y en unas haimas en medio de las dunas (se duerme en cama, baños compartidos pero todo bastante decente; aunque en las haimas hace mucho frío por la noche).
- Ropa: es imprescindible llevar ropa de abrigo puesto que vamos a atravesar las montañas del Atlas y vamos a dormir en el desierto. Para esa segunda noche llevábamos camiseta térmica + chaqueta “plumas” + cortavientos y aun así íbamos algo justitos. No escatiméis con la ropa de abrigo aunque sea solo para esa noche.
- ¿Qué llevar?: además de la ropa de abrigo, unas zapatillas de trekking o botas ligeras serán lo más cómodo para caminar tanto por el desierto como por el resto del camino. Una buena opción para ahorrar algo de dinero es llevar botellas de agua en la mochila, puesto que la bebida no va incluida en las rutas. Cámara de fotos, gafas de sol y protector solar no deben faltar en nuestra mochila.
- Paseos en dromedario: todos los tours que miramos por internet incluían paseo en dromedario por las dunas del desierto, lo cual puede crear dudas sobre si estamos realizando  Turismo Responsable. Conviene contratar empresas que ofrezcan buenas condiciones de vida a sus animales y valorar, en ese caso, si se realiza el paseo o no. Nosotros optamos por realizar el camino andando, desde el coche hasta las haimas situadas en medio de las dunas (aproximadamente 45 minutos a ritmo sosegado). Acabamos con las zapatillas llenas de arena pero pensamos que ir paseando es la mejor manera de disfrutar plenamente del maravilloso entorno.
Todos los tours guiados incluyen ruta en dromedario. Se puede hacer caminando y creemos que es mucho mejor.

¿CÓMO FUE NUESTRA RUTA?

Desayunamos en el riad y nos despedimos de los dueños, amables y sonrientes. Nos recogen allí mismo y caminamos unos minutos hasta llegar al todoterreno en el que realizaremos la ruta de 3 días. Para nuestra sorpresa, vamos a ir solos con el conductor (pensábamos que iríamos en grupo más grande), quien hablaba perfectamente castellano y conducía con relativa prudencia, lo que no es habitual en los conductores marroquíes.
Salimos de Marrakech y nos dirigimos al sudeste, por buenas carreteras, para atravesar la cordillera del Atlas. Ascendemos durante un buen rato hasta alcanzar el puerto de montaña más alto del país, el Tizi n’Tichka, situado a 2260 metros de altitud. La carretera está en buen estado, aunque tenemos un pequeño susto con una placa de hielo. Los alrededores están completamente nevados, y las vistas son espléndidas. En función de la climatología, la carretera puede estar cerrada por nieve, así que conviene tener esto en cuenta.
Hacemos varias paradas para tomar fotografías puesto que el paisaje es majestuoso.
Pocos se imaginan que haya nieve en Marruecos. Pues sí, es lo habitual en esta zona montañosa.
Cruzando el Atlas con la casa a cuestas.
Descendemos el larguísimo puerto de montaña y continuamos la ruta hasta llegar al kasbah (recinto fortificado) de Ait Ben Haddou. Se trata de un ksar (conjunto de casas de adobe) situado en la antigua ruta de las caravanas de camellos que unía Marrakech con África Central. Sus casas y callejuelas de adobe se construyeron en el siglo XVII, aunque su historia se remonta hasta hace más de 1000 años. Es el kasbah mejor conservado de Marruecos, y fue nombrado Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO en 1987. Debido a su configuración y localización, ha sido lugar de rodaje de incontables películas, entre las que destacan Gladiator, La Momia, Lawrence de Arabia y El Reino de los Cielos; así como parte de la serie Juego de Tronos.
Llegamos a Ait Ben Haddou.
Vista global de la kasbah.
La ciudad se encuentra rodea de palmeras.
Os presentamos a Ait Ben Haddou, donde se han rodado incontables películas.
Un guía local, con un colorido vestido bereber, nos muestra algunas de sus calles y nos cuenta datos curiosos sobre la ciudad, en la cual todavía viven algunas familias (la mayor parte se han trasladado a la ciudad nueva, en la otra orilla del río). Por ejemplo, algunas de las puertas de acceso al recinto fueron construidas expresamente para las películas, no son originales de la ciudad.
Visitamos la ciudad en aproximadamente una hora, tras lo cual comemos en un restaurante de la ciudad nueva.
Seguimos a nuestro guía por las estrechas calles.
Al tratarse de un lugar muy turístico abundan las tiendas de recuerdos.
Posando en lo alto de la ciudad.
- Mola, ¿verdad?
- Sí, ¡nos encanta!
Reemprendemos la ruta en dirección sudeste, pasando por la ciudad de Ouarzazate. Situada a las puertas del desierto del Sáhara, es la gran meca del cine marroquí, con numerosos estudios cinematográficos.
Unos kilómetros después de esta ciudad nos detenemos en un mirador desde el que contemplamos los curiosos “Dedos de mono”, unas formaciones rocosas verticales y redondeadas de aspecto irreal.
Las formaciones rocosas conocidas como Dedos de Mono.
Sol radiante, cegador.
Nos encontramos ahora en el Valle del Dades, de tierras rojizas y kasbahs que salpican continuamente el paisaje. No en balde, a esta zona se le conoce también como la “Ruta de las mil kasbahs”.
Nuestra jornada de hoy finaliza en el hotel Chateau du Dades, en medio de una profunda garganta creada por el río. En cuanto cae el sol comienza a hacer mucho frío, así que tras una rica cena nos vamos a dormir.
Al llegar al hotel nos reciben con un té calentito, que viene de maravilla.
Posando junto a una fuente perfectamente decorada.
Desayunamos a las 07:00 y, nada más finalizar, tomamos de nuevo el coche para seguir la ruta. Retrocedemos por el Valle del Dades y hacemos una breve parada en un mirador de la ciudad de Tinerhir, que se encuentra en un gran oasis a las faldas de la cordillera del Atlas.
Panorámica de la ciudad de Tinerhir.
Pocos kilómetros más al norte se encuentran las Gargantas del Todra. Descendemos del coche y nos tomamos un tiempo en pasear por la carretera que serpentea por el fondo del impresionante cañón. Hace viento y mucho frío a estas horas de la mañana, pero el lugar merece la pena.
Saltando para entrar en calor.
La carretera transita entre verticales paredes.
Tomamos de nuevo el coche para dirigirnos ahora hacia el sudeste, en dirección a Merzouga. El trayecto es largo, por lo que hacemos dos paradas, la primera en unas tiendas situadas a pie de carretera donde venden todo tipo de productos (por “recomendación” del conductor) y la segunda para comer.
Carreteras en medio del desierto.
Por fin, en torno a las 3 de la tarde llegamos a las dunas de Erg Chebbi, en la localidad de Merzouga.
Allí nos esperan varios jóvenes con el atuendo típico bereber, junto a un grupo de dromedarios con aspecto, aparentemente, de estar bien atendidos. Todos los tours incluyen, en este punto de la ruta, el trayecto (montados en dromedario) hasta el campamento en el interior de las dunas.
En la entrada de las dunas hay una silla, muy útil para tomar interesantes fotografías.
Dunas de Erg Chebbi, cerca de Merzouga.
Antes saltábamos por el frío, ahora de alegría.
Nosotros optamos por realizarlo caminando, lo cual nos parece la mejor opción para disfrutar del paisaje y poder tomar fotografías del espectacular entorno. Las dunas son enormes, de un precioso color dorado. El contraste de su color con el cielo azul es espectacular.
Caminamos durante unos 45 minutos hasta llegar a la parte superior de una gigantesca duna. Este será el lugar elegido para presenciar el atardecer. 
Nuestro guía, con su atuendo típico.
Colores...
... y texturas.
Al otro lado vemos ya nuestro campamento, por lo que descendemos para dejar las mochilas y decir que ya hemos llegado. El campamento está muy bien arreglado; además de las haimas donde dormiremos existe una sala para comedor, una cocina y unos baños, todo bastante decente y preparado para acoger cálidamente a los viajeros. Cogemos la cámara, las chaquetas y subimos de nuevo a la duna.
Ahí, en medio de las dunas, tenemos nuestro campamento.
Como indican los carteles, esto son los baños.
Alrededor de esa hoguera nos sentaremos por la noche.
Estamos en medio del desierto, pero tenemos ciertas comodidades.
Haimas donde pasaremos la noche.
Con un mar de arena que nos rodea en todas las direcciones, comenzamos a tomar fotografías mientras el sol cae en el horizonte lentamente. El dorado de las dunas adquiere, progresivamente, una tonalidad rojiza, preciosa. ¡Qué hermoso!
En lo alto de la duna han colocado unas sillas, desde donde contemplar un precioso atardecer.
Arena infinita.
Tenemos que mejorar los posados.
¡Estamos encantados de estar aquí!
Si nos hacemos con un buen pañuelo bereber podremos hacer sugerentes fotografías.
Una vez se pone el sol descendemos de nuevo a nuestro campamento. Allí nos reciben, junto al resto de la gente que también pasará la noche allí (jóvenes españoles, chilenos, venezolanos, canadienses…), y nos ofrecen té y frutos secos.
Llevamos nuestras mochilas a las haimas donde dormiremos. Son amplias y tenemos una cama con varias mantas, puesto que la temperatura ha caído en picado.
Nuestra cama para hoy.
A las 19:00 cenamos, en grupo, y disfrutamos de una animada conversación.
Tras la cena nos sentamos alrededor de la hoguera mientras los guías y miembros del campamento nos ofrecen un espectáculo de música y danzas bereberes. Al finalizar, se organiza una fiesta espontánea que se prolongará hasta altas horas de la madrugada…
Tras el espectáculo, podemos tocar los instrumentos durante un buen rato.
En varias ocasiones nos alejamos unas decenas de metros del campamento para contemplar el fascinante y asombroso cielo estrellado que nos regala esta noche en el desierto. Alejados de cualquier indicio de contaminación lumínica podemos contemplar miles de estrellas. Una imagen, difícil de captar en las fotografías, que quedará grabada en nuestra memoria para siempre.
Nos vamos a dormir con toda la ropa de abrigo puesta y, gracias a las cuatro mantas que nos tapan, descansamos de maravilla.
En la foto no se aprecia tanto, pero el cielo estrellado en el desierto es absolutamente ES-PEC-TA-CU-LAR.
...
Si ayer vimos atardecer, hoy tenemos que ver amanecer. Son las 06:30 y ya estamos desayunando.
Temblando de frío (no os habíamos dicho todavía que hace frío por las noches en el desierto, ¿verdad?) contemplamos, maravillados, cómo sale el sol por el horizonte, tras las dunas. Otro momento para el recuerdo.
Helados pero felices.
Tonos dorados del amanecer.
Aquí estamos, contemplando el amanecer.
Enseguida nos indican que debemos regresar en busca del coche, así que volvemos a caminar por las dunas del desierto. Acabamos con las zapatillas llenas de arena, lo que no nos importa lo más mínimo porque estamos disfrutando de una experiencia extraordinaria.
Dunas recortadas con el cielo.
Subir las dunas cuesta bastante esfuerzo.
¡Yujuuuuuu!
El suave viento ha creado estas formas tan curiosas en la arena.
Tras unos 45 minutos llegamos al coche, donde ya nos espera el conductor. Hoy nos quedan unos 8-9 horas de trayecto hasta Marrakech.
Llegaremos ya de noche, cenaremos algo en la plaza Jemaa el Fna y nos iremos a dormir. Mañana sale el avión de regreso a casa, al que subiremos con nostalgia por dejar atrás los lugares y paisajes impresionantes que hemos conocido.
¡Hasta pronto, Marruecos!
Nos despedimos de Marruecos y del desierto. ¡Esperamos volver pronto!

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8 comentarios

  1. Qué planazo, chicos. Prontito estaré por Marruecos, y seguramente pase alguna noche en el desierto. Todavía no tengo nada mirado pero si nos vemos algún día, igual os interrogo un poco ^^. ¡Un abrazo!

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    1. La verdad es que nos gustó un montón; tal y como dices, es un planazo! Si necesitas más info ya sabes dónde estamos ;)

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  2. Respuestas
    1. Es un viaje chulísimo, perfecto para hacer una escapada de 4-5 días. Lo recomendamos al 100%!!!

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  3. Buenas, increíble vuestro viaje por Marruecos!! Mi pareja y yo vamos a ir ahora en Marzo y queremos contratar un viaje al desierto. Comentáis en el blog que el viaje lo cogisteis con viajes Marrakech, pero buscando por google aparecen varias paginas con el mismo nombre. Podríais indicarnos en que web lo cogisteis? Me fío más si viene recomendado por vosotros :) Gracias de antemano!!

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    1. ¡Hola!
      Pues reservamos en la web www.viajesmarrakech.com , fue una muy buena elección.
      Esperamos que disfrutéis mucho del viaje.
      Un abrazo!

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    2. Hola, muchas gracias por vuestra respuesta!

      Solo una duda más, vamos a cogerlo con la misma web y para el deposito no sabemos si utilizar transferencia internacional (con una comisión abusiva) o usar PayZone. Vosotros usasteis PayZone? De ser así, como se utiliza esa plataforma? Muchas gracias de antemano! :)

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    3. Hola de nuevo. Nosotros hicimos transferencia; no recordamos exactamente cuánto era la comisión pero nos parece que no fue demasiado elevada.
      No sabemos nada de PayZone, lo sentimos!
      Un saludo.

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