Conducir por la Ruta 66 y la Costa Oeste de EEUU

junio 18, 2018

- Vale – os preguntaréis-, ¿en serio nos tenéis que explicar cómo conducir por la Ruta 66 y la Costa Oeste de EEUU? ¡Si es un país occidental en el que se conduce por la derecha, como aquí! ¡Que no somos tontos!
- ¡Tranquis, que no queremos insinuar eso!
- Bueno, es que no le vemos mucho sentido. Embrague, cambio de marcha, acelerar, frenar y mover el volante. ¿No hay tanto misterio no? – preguntáis nuevamente, con el entrecejo levemente fruncido.
- De acuerdo, nos explicamos en las siguientes líneas – susurramos Pedro y Paula mientras una gota de sudor nos cae por la sien-.
Evidentemente, conducir a través de Estados Unidos no es una hazaña memorable, plagada de aventuras y con imprevistos cada pocos kilómetros. Como os podéis imaginar, las carreteras están en excelente estado y las indicaciones son frecuentes y bastante claras. Pero, sin embargo, existen una serie de peculiaridades y consideraciones que debemos tener en cuenta a la hora de preparar un roadtrip de más de 7000 km por las carreteras estadounidenses. 
¿Queréis saber más? Seguid leyendo, que poco a poco se os irá pasando el (ficticio) mosqueo.
Atardece en una carretera secundaria del estado de Missouri.
Antes de partir, debemos obtener el carnet de conducir internacional, requerido para la conducción en EEUU. Es muy fácil obtenerlo, cuesta 10,20€ y se puede hacer en multitud de ciudades, previa cita previa, en menos de una hora. Más info aquí.
El resto de gastos del coche los detallamos en la siguiente tabla:
Dado que vamos a hacer largas jornadas en coche, debemos alquilar uno que sea cómodo, relativamente amplio y que nos parezca confortable. Nosotros optamos por un turismo de gama media (Kia Rio), que parecía diminuto al lado de los grandes coches clásicos y trucks americanas, pero que se portó como un campeón.
Nuestro "Little River", que se portó como un campeón.
 
Los coches en EEUU son, en su práctica totalidad automáticos. Esto significa que no existe el embrague y que no hay que cambiar de marcha. La palanca de cambios tiene 4 posiciones: P (parking), R (marcha atrás), N (neutro) y D (marcha adelante). Una vez tengamos puesta la D sólo debemos utilizar el acelerador y el freno, ambos con el pie derecho (el izquierdo va reposando todo el viaje). Ojo que, debido a la costumbre de pulsar el embrague, podemos pisar de manera automatizada el pedal de freno con fuerza con nuestro pie izquierdo; además de un frenazo brusco nos puede suponer un accidente. En unos pocos minutos nos acostumbraremos y ya no habrá ningún problema.
Largas carreteras, en el centro de EEUU.
Los coches son, generalmente, de gasolina; podemos repostar de 87, 89 y 91 octanos (con un precio que aumenta progresivamente). Existen numerosas gasolineras en todos los pueblos y ciudades; el precio puede variar notablemente entre una y otra, así que a veces fijarse en los precios nos ahorrará unos centavos. No obstante, los precios de la gasolina son bastante baratos, la mitad aproximadamente que en España; en California el precio aumenta. Eso sí, no os asustéis, que el precio indicado es por cada galón (3,78 litros).
Muchas de las gasolineras son de autoservicio, pagando con tarjeta y luego sirviéndote, aunque las tarjetas extranjeras dan problemas con frecuencia y hay que entrar a la tienda a pagar. Si pagamos con dinero en efectivo nos saldrá ligeramente más barato en casi todas las gasolineras. 
En Death Valley y la zona de Monument Valley las gasolineras están algo más alejadas las unas de las otras, es recomendable llevar el depósito lleno y repostar cuando vaya por la mitad.
¡Yeah!
Con respecto a las carreteras, estas son, en general, muy buenas. Pavimento excelente, anchas y bien indicadas. Conduciremos bastantes kilómetros por carreteras secundarias solitarias, aunque también por carreteras interestatales de varios carriles (lo que aquí llamaríamos autovías). Como única excepción, la pista de Monument Valley tenía baches enormes que la hacían algo difícil, aunque no imposible, de transitar con turismos. 

En pleno desierto de Death Valley las carreteras tienen un pavimento impecable.

La pista de Monument Valley tenía bastantes baches. Id con precaución.
Para orientarnos y, sobre todo, para intentar realizar el trazado de la Ruta 66 lo más fiel a la original, es imprescindible guiarnos por GPS. Aunque se puede incluir en el coche, en nuestro caso utilizamos la aplicación para el móvil Sygic, con el mapa de los estados a recorrer descargados, de manera que no necesitábamos internet. Es gratuita y no tuvimos el más mínimo problema. Existen otras aplicaciones similares (Maps.me, Google Maps), utilizad aquella con la que os sintáis más cómodos.
Algunos tramos de la antigua Ruta 66 están prácticamente intransitables. La carretera actual discurre paralela.
La velocidad máxima varía en función del estado en que nos encontremos y el tipo de carretera. Como norma general suele ser 75 millas por hora (mph) en interestatales, 65 mph en carreteras y 25-35 mph en zonas urbanas. Dado que varía en función de la vía, hay que prestar atención a las múltiples señales que lo indican. El límite de velocidad es respetado de manera estricta, salvo en California, donde nos dio la impresión de que la gente conducía más rápido. Con este mapa os haréis una idea de la velocidad máxima en los estados de EEUU.
Límites máximos de velocidad. Extraído de Wikipedia
Tened en cuenta de que las distancias vienen expresadas en millas: 1 milla = 1,60934 kilómetros. Las millas pasan, como os podéis imaginar, lentamente. Tened paciencia si veis que os quedan 100 millas para el próximo destino; estaréis más cerca de las 2 horas que de la hora.
En Arizona y Nuevo México, sobre todo, existen carreteras apenas transitadas con rectas interminables. Algunas de ellas son muy fotogénicas, por lo que detener el coche a un lado y tomar algunas instantáneas resulta casi obligatorio.
Rectas interminables en la zona de Monument Valley.
Estampa otoñal en los alrededores de Mammoth Lakes.
Impresionante puente en la Big Sur, que discurre junto a la costa de California.
Algunas señales distintas a las que conocemos y que veremos con frecuencia:
- Yield: ceda el paso.
- Merge: lo veremos en los carriles que confluyen.
- Dead end: la vía finaliza más adelante.
- Do not pass: no adelantar.
- Ped Xing: peatones cruzando.
- Left/right lane must turn: si estás en dicho carril debes girar, obligatoriamente.
- STOP: es una de las señales más importantes y que más atentos nos obligará a estar. Si llegamos a un cruce sin semáforos, probablemente habrá un STOP en cada una de las cuatro entradas al cruce. En este caso se aplica, de una manera tremendamente cortés, el sentido común: iremos atravesando el cruce, sucesivamente, en estricto orden de llegada al mismo, siempre señalizando claramente con los intermitentes nuestra intención. Al principio agobia un poco, pero luego veréis como os relajáis y os parece una excelente solución. Atención: si tenemos un STOP pero los coches que vienen en otra dirección no lo tienen, evidentemente debemos dejarles pasar.
Por carteles no será. En todo momento encontraremos multitud de indicaciones.

Con cuidado, que por aquí cruzan peatones.
Los cruces con semáforos tienen bastante miga. Para empezar, el semáforo no está a la entrada del cruce, sino justo enfrente, al otro lado de de la intersección (en ocasiones hay tanto a la entrada como a la salida). Evidentemente, si el semáforo está rojo, nos debemos detener antes de entrar al cruce. Si está en verde podemos continuar por nuestro carril, sin problema.
En general, en las calles o carreteras de más de un carril, podremos girar a la izquierda en cuanto el semáforo se ponga en verde. Simplemente debemos situarnos en el carril de más a la izquierda, adentrarnos levemente en la intersección y esperar a que los vehículos que vienen de frente atraviesen por completo el cruce. Cuando hayan dejado de pasar, podemos doblar a la izquierda. Si en un determinado cruce no se puede girar a la izquierda, estará señalizado, por lo que hay que prestar mucha atención y asegurarnos de que no hay ninguna señal que lo prohíba.
Por el contrario, si al llegar a la intersección deseamos girar a la derecha, debemos situarnos en el carril derecho y girar, con cuidado, cuando no vengan otros coches (tengas el semáforo en rojo o en verde). Si en dicho cruce no se puede girar cuando el semáforo está en rojo, vendrá indicado con un cartel “no turn on red”.
En este caso es más sencillo. Cuando no hay tanto semáforo, hay que prestar mucha atención.
Conducir por las grandes ciudades:
- Chicago: no tenemos mucho que decir, puesto que optamos por alquilar el coche desde el aeropuerto para ahorrarnos el circular por medio de la ciudad. Parecía “entretenido” moverse en coche por allí, e imposible aparcar por las zonas turísticas.
- Las Vegas: realmente, la única calle muy transitada es Las Vegas Boulevard (el famoso Strip). Calle muy ancha con varios carriles en cada sentido, los hoteles están muy bien indicados. No nos pareció complicado circular por allí.
- San Francisco: aquí, en cambio, sí que nos pareció difícil conducir. En California conducen más rápido y con un poquito más de agresividad. San Francisco tiene calles anchas, calles más estrechas, subidas, bajadas, tranvías… y conductores que tocan el claxon y se enervan con suma facilidad. Aunque hay algunas zonas visitables que caen a desmano y lo mejor es ir en coche (el mirador de Twin Peaks, los miradores del Golden Gate…), el centro de San Francisco es algo caótico y lo ideal es moverse caminando. Aparcar es muy difícil y caro. Ahí queda dicho.
- Los Ángeles: ciudad inmensa atravesada por una gran maraña de autopistas de hasta 7 u 8 carriles en cada sentido. Y, a pesar de eso, atascos muy frecuentes. Sin embargo, no nos pareció tan complicado movernos como por San Francisco. Armaos de paciencia y preved tiempo de sobra para llegar a vuestros destinos.

Lombard Street, en San Francisco. La calle más "retorcida" del mundo, según dicen.
El aparcar es también bastante distinto a lo que estamos habituados. Prácticamente todos los bares, tiendas, restaurantes, bancos, etc… tienen un pequeño aparcamiento gratuito en la entrada, por lo que no tendremos problemas.
Sin embargo, en las zonas urbanas hay que prestar mucha atención a las señales y a los bordillos de la acera. Si bien se indica de manera concisa, existen diferentes opciones (prohibición durante determinadas horas o días, permitido aparcar un máximo de tiempo, etc…). Ante la duda, que será frecuente, preguntad a cualquier viandante quien, sin duda, os ayudará amablemente.
Parece claro...

Si no os dais cuenta de las marcas en la acera, os puede caer una multa. No lo decimos por experiencia, ¿verdad? No, qué va. No...esto...
Otras situaciones especiales que conviene tener en cuenta:
- Vehículos en emergencia (ambulancias, coches de policía): debemos hacernos a un lado mientras nos detenemos del todo o casi del todo, de manera que no entorpezcamos el paso de dicho vehículo. Esta norma es respetada al máximo en todos los estados que recorrimos en nuestra ruta. 
- Autobuses escolares: no se puede adelantar a los autobuses escolares que están detenidos. Despliegan el típico cartelito de STOP en su parte trasera para recordárnoslo, puesto que al adelantarlos podríamos atropellar a algún niño que cruzara la carretera. Así que, si tenemos delante un autobús escolar que se detiene, esperaremos pacientemente a que reemprenda la marcha.
Si están circulando, sin problema. Si se detienen, nosotros nos detenemos detrás.
- Girar en zonas urbanas: en algunas zonas urbanas tendremos que girar a la izquierda atravesando el carril contrario para ir a algún restaurante, bar o tienda. Con frecuencia existe un tercer carril, situado en medio de los otros dos, que nos permite detenernos para realizar la maniobra con mayor tranquilidad. Siempre con sentido común, como hemos repetido en varias ocasiones.
- Alcohol: si bebes no conduzcas, ¿está claro? La tasa de alcoholemia permitida en los EEUU es mucho más restrictiva que en Europa, así que lo ideal es no probar ni gota.
- ¿Y si me para la policía?: por suerte esto no nos ocurrió, pero es bastante sencillo aunque lo pinten tenso en las películas. Mantén la calma, las manos en el volante y espera a que el policía te indique qué hacer. Sabrá desde el primer momento que eres turista en coche de alquiler, así que te pedirá la documentación y, amablemente, te dirá que continúes la ruta. Si te has pasado con la velocidad, no dudará en sancionarte con una multa que tendrás que pagar en la oficina de correos de la localidad más cercana.
Típica carretera, en la entrada a Williams.
Con esto finalizamos nuestra serie de consejos y recomendaciones, desde la experiencia vivida, de cómo conducir por la Ruta 66 y la Costa Oeste de EEUU.
¿Se os ocurre algo más? ¿Alguna anécdota? ¡Contadlo aquí abajo, en los comentarios!
Llegando a Death Valley. ¡Recta infinita!
 

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4 comentarios

  1. Si utilizáis vuestro propio GPS, en California esta prohibido colocarlo en el lugar habitual (en el centro). Solo se puede poner en la esquina inferior izquierda para no entorpecer la visibilidad. Además es obligatorio ceder el paso a los cortejos fúnebres, y por sise os había ocurrido, está terminantemente prohibido disparar contra las señales de trafico.

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    1. Lo del GPS en California no lo sabíamos, ¡gracias por tu aportación!
      Con respecto a lo de disparar contra las señales de tráfico... ¡vimos varias en Texas!
      Un abrazo!

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  2. ¡Súper post, menuda currada!

    Nos va a venir genial para cuando al fin podamos hacer la ruta 66, ¡qué ganas!

    Un besote, guapos

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    1. ¡Gracias, pareja!
      La verdad es que no encontramos demasiada información en castellano cuando preparamos nuestro viaje, así que queríamos contribuir por si alguien quería ir después de nosostros.
      Animaos a la Ruta 66, es una auténtica pasada!!
      Un besico!

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