Ruta 66, día 3: Joplin (Missouri) - Clinton (Oklahoma), 548 km

agosto 12, 2018


Comienza el tercer día de la ruta. Y comienza muy temprano, puesto que la jornada de hoy es bastante larga (548 km, nada más y nada menos); además, sabemos que hay varios lugares de visitar con calma, por lo que debemos exprimir al máximo nuestro día.


Hoy salimos de Missouri para atravesar Kansas durante unos pocos kilómetros y, posteriormente, recorrer uno de los estados que más importancia dan a la Ruta 66: Oklahoma.
¿Os venís con nosotros?
Aunque son pocas millas, el tramo de la Ruta 66 por Kansas es muy entretenido.

GALENA

Salimos de nuestro alojamiento, en Joplin (Missouri), para dirigirnos al oeste y entrar, enseguida, en el estado de Kansas, el cual atraviesa la Ruta 66 durante unos pocos kilómetros.
Nuestra primera parada es en Galena, con las primeras luces del día. Allí visitamos la gasolinera-tienda-cafetería en la que se inspiraron para crear los personajes de la película Cars. Conocida como «Four Women on the Route» (actualmente Cars on the Route), al haber sido adquirida por cuatro mujeres de la localidad, en su entrada nos recibe una furgoneta de 1951 caracterizada de manera similar a la película. 
Un punto interesante que hará las delicias de los más peques.

Camionetas en que se inspiró la película Cars.

En la misma calle, unos metros más al sur, hay un parque con una placa en memoria del legendario Will Rogers, un humorista, actor y viajero norteamericano.
A la salida de Galena podemos encontrar alguna señal de la Ruta 66 pintada en el asfalto, así como unos curiosos carteles donde posar para obtener unas fotografías sumamente divertidas.
Señales de la ruta pintadas en el asfalto, a la salida de Galena.

RAINBOW BRIDGE

Continuamos la ruta hacia el oeste, por el trazado de la antigua carretera, hasta llegar al Rainbow Curve Bridge. Un cartel de madera situado en su entrada nos indica que fue construido en 1923. Aunque no tiene nada de especial, merece la pena detenerse a tomar alguna foto.
Otro antiguo puente de la ruta.

BAXTER SPRINGS

Unos kilómetros más al sur se encuentra la localidad de Baxter Springs. Tranquila y cotidiana, conviene echar un vistazo al Kansas Route 66 Visitor Center (en nuestro caso estaba cerrado por ser temprano). Como dato curioso de la ciudad, podemos entrar a tomar algo a la cafetería Cafe on the Route, situada en el edificio del antiguo Crowel Bank, un banco que fue atracado por Jesse James y sus compinches en el año 1876.
Kansas Route 66 Visitor Center, cerrado si váis temprano.

COMMERCE

Salimos de Baxter Springs en dirección suroeste y pronto entramos en el estado de Oklahoma, en el cual nació la Ruta 66.
La primera localidad que visitamos es Commerce, un pequeño pueblecito prácticamente desierto en el que nos toparemos con dos curiosas y antiguas gasolineras, muy fotogénicas. La más famosa de ellas, la Allen’s Conoco Fillin’ Station, es una auténtica reliquia construida en 1929 junto a un edificio de ladrillos, que en la actualidad hace las veces de tienda de regalos. 
Commerce es pequeño pero muy típico de la Ruta 66.
Allen's Conoco Fillin' Station, en Commerce.

MIAMI

Un poco más al sur se encuentra Miami, una ciudad de unos 14000 habitantes fundada en 1891. 
Imprescindible visitar, aunque sea sólo por ver su colorida decoración, la hamburguesería Waylan’s Kuku, cuyo neón data de 1965.
Neón de 1965, típico de la Mother Road.

En la calle principal de la ciudad encontramos el Coleman Theatre, una auténtica joya construida en 1929. Aunque su exterior no destaca demasiado, merece la pena realizar un tour guiado (con donativo sugerido de 5$) para conocer su interior fastuoso con todo tipo de detalles, que nos transportan a una época gloriosa. Con un poco de suerte, el guía nos mostrará el sonido del órgano Mighty Wurlitzer, que ha entretenido con su música a varias generaciones.
El Mighty Wurlitzer, órgano legendario del Teatro Coleman.
Parece que no ha venido nadie a ver nuestra función...

AFTON

Nuestra siguiente parada es en Afton, en cuya entrada nos recibe el desvencijado cartel de neón del motel Rest Haven. Descolorido y oxidado, muestra un aspecto un tanto siniestro, de película de terror.
Cualquier época pasada fue mejor para el Rest Haven Motel.
Sin embargo, unos metros más allá se encuentra la Afton Station, una gasolinera de la antigua ruta restaurada por David y Laurel Kane, y que en la actualidad funciona también como centro de visitantes y pequeño museo. 
Merece la pena entrar a curiosear un rato en la Afton Station.

PRYOR CREEK BRIDGE

Continuamos el trazado de la Ruta 66 hasta toparnos, justo antes de llegar a Chelsea, con el Pryor Creek Bridge. Se trata de un vetusto puente metálico construido en el año 1926, por el que pasó el trazado originario de la Mother Road desde 1926 hasta 1932, en que se modificó su trayecto. 
El puente, algo camuflado entre la vegetación, es una de las obras más antiguas de la ruta.
Solitario ahora, imprescindible antaño.

FOYIL

Seguimos por la 66 hacia el suroeste durante unos kilómetros de largas rectas y continuos cambios de rasante, hasta encontrar el desvío a mano izquierda que nos lleva al Totem Pole Park
El parque fue construido por Ed Galloway en la década de 1930, completando el gran tótem (el más grande del mundo construido en cemento) en el año 1948; dicho tótem se realizó como homenaje a los indios americanos.
La entrada es gratuita aunque se pueden dejar donativos para conservar el parque, en el que veremos varios tótems más.
Posando en el Totem Pole Park.
La base del tótem es una tortuga gigante.

CATOOSA

El siguiente destino del día es muy curioso, y se encuentra en la localidad de Catoosa. Allí veremos, nada más y nada menos, la enorme Blue Whale (ballena azul). 
Y diréis, ¿qué pinta una enorme ballena de 28 metros de longitud en pleno centro de los EEUU? Bueno, se trata de un antiguo parque acuático muy popular varias décadas atrás. En la actualidad está algo deteriorada pero sigue siendo igual de curioso visitarla que en su inauguración en 1970. 
No, Pedro, por mucho que lo intentes no eres tan grande como la ballena.

TULSA

Una de las experiencias más extrañas de nuestro viaje fue pasear por la ciudad de Tulsa. Con algo más de 400000 habitantes, es la segunda ciudad más grande del estado de Oklahoma.
Aunque no tiene demasiado que visitar (quizá dar un paseo por el Blue Dome District o el distrito financiero), paramos en la ciudad para estirar un buen rato las piernas y comer algo. 
Lo que observamos fue un centro financiero desértico, y el poco contacto humano que tuvimos fue para presenciar una detención de película, de esas de esposar al sospechoso con ambiente tenso, a un chico que comía en la mesa de al lado del restaurante. ¡Guau! (Ni idea de por qué ocurrió eso).
Si algún día nos perdemos, no nos busquéis en Tulsa.
La cúpula azul que da nombre al barrio.
Ambientazo.

SAPULPA

Dejamos atrás la (desértica) ciudad de Tulsa para llegar a Sapulpa, unos veinte kilómetros más al sur. Aunque la Ruta 66 atraviesa la localidad, nos tenemos que detener ya a la salida de la misma para llegar al Heart of Route 66 Museum, donde presumen de poseer el surtidor de gasolina más grande del mundo. La entrada al museo, en el que se exponen numerosos vehículos de todo tipo, cuesta 5,5 $ por persona, aunque nosotros nos limitamos a fotografiarnos con el gigantesco surtidor.
Ante ustedes, el surtidor de gasolina más grande del mundo.
Saliendo de Sapulpa podemos circular, a lo largo de unos kilómetros, por la carretera original de la Ruta 66, en el trayecto conocido como West Ozark Trail. La carretera en este tramo es estrecha y sinuosa, pero con un carácter especial. El desvío se halla a unos escasos 500 metros del Heart of Route 66 Museum, a mano derecha, y no está bien señalizado. Nada más entrar a la carretera original nos encontramos con el Rock Creek Bridge, construido en 1921 e incorporado a la ruta en 1926.
Aquí hay un tramo original de la ruta. Estrecha, bacheada y sin tráfico.
Paramos para fotografiarnos con el Rock Creek Bridge. ¡Los coches altos no pueden pasar!

STROUD

Desde Sapulpa hasta Stroud la Ruta 66 cruza en varias ocasiones la interestatal 44, sin nada de interés que visitar. Si tenemos prisa, podemos ir por la autopista para recortar unos minutos al reloj en un día con tantas paradas relevantes.
En Stroud tenemos dos visitas imprescindibles. La primera de ellas es el Rock Cafe, un bar-restaurante bastante curioso, con restos de coches (chatarra, vamos) en la entrada y las paredes del baño con firmas de viajeros de todo el mundo. Un lugar perfecto para hacer un alto en la ruta y tomar un buen café servido con amabilidad. A pesar de su aspecto dejado por fuera, por dentro es un bar de madera muy agradable.
Entrada al Rock Cafe.
Decoración curiosa por fuera. Además de estos dibujos, hay restos de coches reales.
La otra parada obligatoria en Stroud es para contemplar el precioso neón del Skyliner Motel, un motel icónico en la ruta que sigue funcionando en la actualidad.
El Skyliner Motel, todavía en funcionamiento.


CHANDLER

En la localidad de Chandler se encuentra el Route 66 Interpretive Center, aunque cuando nosotros fuimos ya estaba cerrado (abre de 10 a 17:00 horas, de lunes a sábado; los domingos de 13 a 17:00 horas). 

ARCADIA

Seguimos hacia el este unos 35 kilómetros más hasta llegar a uno de los puntos de toda la ruta más pintorescos, curiosos e interesantes. Se trata de la casa de John Hargrove, también conocida como OK County 66. Se encuentra justo antes de llegar a Arcadia, en una curva a derechas (es fácil pasarse, así que prestad atención).
El bueno de John es uno de los mayores coleccionistas y aficionados de toda la Ruta 66, y en su casa cuenta con incontables piezas relacionadas con ella. Carteles, surtidores de gasolina, vehículos... incluso ha recreado una cafetería de la época con todo lujo de detalles. 
Así nos recibe la casa de John.
En la casa museo veremos todo tipo de curiosidades y objetos de lo más variopinto.

Podéis encontrar, literalmente, de todo.
Amable y curioso, John permite pasear libremente por su casa-museo mientras pregunta sobre el país de origen del viajero o cuenta sus anécdotas de cuando corría ultramaratones.
Aunque la visita es completamente gratuita, se agradecen los donativos (que, desde luego, son merecidísimos). Juzgad vosotros mismos por las fotos que os mostramos.
John no escatimará tiempo ni esfuerzo en mostraros todo tipo de objetos curiosos o contaros anécdotas. ¡Qué buen tipo!

En su colección podemos hallar hasta una avioneta.
John ha replicado una cafetería, en la que hay un cliente y una camarera que son súper majos. Ejem, ejem...

La cafetería cuenta con todo lujo de detalles. ¡Incluso hay un mini-cine!


Tras la visita al OK County 66, nos quedan unos 150 km hasta el motel, en Clinton. Los hacemos ya de noche, con ganas de ir a dormir tras una larga y fructífera jornada de viaje.
Y mañana... ¡más!
Como siempre, lo contaremos en la próxima entrada del blog.
Cars on the Route, lo más interesante de la Ruta en Kansas.

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2 comentarios

  1. Qué post más completo chicos!! Tenemos muchas ganas de hacerla, así que nos la guardamos para ver si cae el año que viene :P

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    1. Pues no dudéis en hacerla, que es un pedaaaazo de viaje! Y, si necesitáis a alguien que os dé el empujoncito necesario... ya sabéis a quién preguntar ;)

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