Visitar Antelope Canyon: ¿Lower o Upper? Consejos y recomendaciones

noviembre 12, 2018

Uno de los lugares más populares en internet en los últimos tiempos es Antelope Canyon. A todos nos resultan familiares esas formas surrealistas, teñidas de incontables tonos ocres, naranjas y marrones, y decoradas (si se fotografían a la hora precisa) con unos rayos de luz realmente hermosos. Tras conocer este fabuloso lugar, que nos dejó maravillados, no podemos hacer otra cosa que recomendarlo, pero... ¿visitar el Lower o el Upper Antelope Canyon? He ahí la cuestión. Nuestra respuesta no deja lugar a dudas: ¡ambos! 
En esta entrada del blog enumeraremos las diferencias entre uno y otro, así como algunos consejos útiles y detallaremos nuestra visita a estos cañones mágicos. Y, para finalizar, nos acercaremos al Horseshoe Bend, un impresionante meandro del Río Colorado muy cerca de allí. ¿Venís con nosotros?
Felices de estar en Antelope Canyon.

¿QUÉ ES ANTELOPE CANYON?

Cuando hablamos de Antelope Canyon nos referimos a un cañón de ranura situado muy cerca de la localidad de Page, en el norte de Arizona. Se divide en dos partes (Upper y Lower), ambas esculpidas a lo largo de miles de años por la erosión del agua. Las repentinas crecidas provocadas por las infrecuentes pero potentes tormentas en la zona han modelado la roca de arenisca formando esas curvas imposibles, llenas de fuerza, movimiento y color. 
"...llenos de fuerza, movimiento y color".
Tanto el Upper como el Lower Antelope Canyon pertenecen a territorio navajo y forman parte de un Navajo Tribal Park, por lo que no está permitida la visita de manera independiente. Así, todas las visitas deben ser realizadas con guías.
En los últimos años, debido a la viralización en internet de sus espectaculares colores y formas, Antelope Canyon se ha convertido en un lugar de turismo masificado pero, aun con todo, de una belleza inusitada. Por ello, nos parece una visita imprescindible si nos acercamos a la zona oeste de los EEUU.
Juegos de luces.

¿CÓMO LLEGAR A ANTELOPE CANYON?

Antelope Canyon se sitúa muy cerca de la localidad de Page, en el norte de Arizona. Para llegar hasta allí lo más habitual es:
- Si estamos realizando la Ruta 66: desviarnos hacia el norte en Flagstaff por la US-89. Un poco antes de llegar a la localidad de Page, tomar el desvío hacia el este por la carretera AZ-98 (en total 219 km; 2 horas y 15 minutos).
Si venimos realizando la Ruta 66, nos desviaremos a la altura de Flagstaff, en dirección norte.
- Si viajamos desde Monument Valley: tomar la 163 en dirección sur hasta unirnos a la 160. A la altura de la localidad de Shonto debemos desviarnos hacia la derecha (noroeste) por la AZ-98, hasta llegar a Antelope Canyon (193 km; 2 horas).
Ruta desde Monument Valley a Antelope Canyon.
En ambos casos veremos, al llegar, las indicaciones de las diversas compañías que ofrecen las visitas guiadas tanto en el Upper como en el Lower Antelope Canyon.

HORARIOS Y PRECIOS

Lo primero de todo: ¡atención con los cambios de hora al movernos de un estado a otro! ¿Por qué lo decimos? Pues porque, en nuestro caso, una vez llegamos al Lower Antelope Canyon nos dimos cuenta de que era una hora menos de lo que marcaban nuestros teléfonos móviles. Esto es debido a que los tours de Antelope Canyon operan con el horario del estado de Arizona (a pesar de encontrarse en territorio navajo, que cambia la hora en verano, mientras que Arizona no). No obstante, Antelope Canyon se encuentra cerca de la frontera con Utah, por lo que nuestros teléfonos pueden estar conectados a una antena distinta y confundirnos con la hora. ¿La solución a todo este lío? Llegar con tiempo, informarse con antelación y estudiar muy bien los cambios de horario en la fecha que vamos (podéis mirar aquí).  
Preciosa gama de colores.
Conviene reservar con mucho tiempo de antelación, puesto que la fama de Antelope Canyon se ha disparado en los últimos años y los mejores horarios de visita se agotan rápidamente.
Nosotros reservamos, por internet, con Ken’s Tours para el Lower Antelope Canyon y con Navajo Tours para el Upper Antelope Canyon.
Los horarios de apertura varían en función de la época del año, aunque suelen comenzar temprano y finalizar antes del atardecer.
Con respecto a los precios, son caros, sí. Y han subido de manera exponencial en los últimos tiempos, parece increíble tal aumento de precio (ponemos los precios a fecha noviembre 2018):
- Lower Antelope Canyon (Ken’s Tours): 40$ por persona + tasas; unos 51$ en total (a nosotros nos costó 33$...)
Upper Antelope Canyon (Navajo Tours): 60$ por persona, tasas incluidas (a nosotros nos costó 48$...)
Esos son los precios para las visitas básicas, aunque luego existen tours fotográficos o visitas VIP que, además de ser a las horas en que el sol ilumina mejor el cañón, son bastante más caros.
Aunque no cojamos las visitas a las mejores horas, también encontraremos algunos bonitos rayos de sol.

Iluminada en medio de la oscuridad.

En algunas zonas el cañón es algo más abierto.

¿UPPER, LOWER O LOS DOS?

¿QUÉ DIFERENCIAS HAY ENTRE AMBOS?

Aunque tanto el Upper como el Lower son distintas partes del mismo cañón, ambas tienen sus peculiaridades y diferencias, que conviene conocer. Pasamos a exponerlas:
- El Upper Antelope Canyon es el más visitado y conocido, por ser el primero que se abrió al turismo de masas. Para llegar a su entrada realizaremos un trayecto en unos todoterrenos por territorio desértico. Una vez lleguemos a su comienzo, entraremos al cañón caminando por terreno llano. Tiene una longitud de poco más de 400 metros, y se realiza un recorrido de ida y vuelta. En algunas zonas tiene una profundidad de casi 40 metros; sin embargo, los rayos de luz solar llegan al suelo con mayor frecuencia que en el Lower. Es apto para todos los públicos, y está realmente masificado.
¿Intuis la cara que mira hacia la derecha?

Cañón profundo y muy masificado.
- El Lower Antelope Canyon es algo distinto al anterior. Para comenzar, pensamos que no es apto para todos los públicos. El acceso se realiza caminando y entrando por la profunda ranura del cañón, debiendo descender por varios tramos de escaleras metálicas algo incómodas y, probablemente, difíciles para gente de edad avanzada o con movilidad limitada. La longitud del cañón casi alcanza los 600 metros, entrando por una punta y saliendo por la otra, y no es tan profundo como el Upper (por lo que es algo más luminoso). Aunque no está tan masificado, también hay mucha gente.
Las escaleras de entrada al cañón. Hay que superar algún tramo algo difícil para personas de edad avanzada o movilidad reducida.

El Lower Antelope Canyon es más luminoso.
Y entonces...¿elegimos Upper o Lower? Nosotros pensamos que, si estamos allí y no nos importa gastarnos el dinero, merece la pena ver los dos. Recordad que estamos en un lugar realmente fascinante y que ambas partes del cañón son bellísimas y alucinantes. Pero, sinceramente, si tuviéramos que elegir sólo uno de los dos, nos quedaríamos con el Lower. Más colorido y con menos gente, esos son nuestros motivos. Si vamos con niños, con gente de edad avanzada o problemas de movilidad, tendremos que escoger el Upper Antelope Canyon.
Saliendo del Lower Antelope Canyon.

Bellas formas.

¿CÓMO ORGANIZAR LA VISITA?

En un viaje tan largo y con tantos lugares importantes a conocer es imprescindible planear con mucho tiempo la mayor parte de las cosas que queramos visitar. Así, lo primero de todo es reservar el horario con antelación, unos meses antes, desde casa.
Vimos gente que iba sin reserva y les indicaban que hasta dentro de dos días no tenían visitas disponibles, así que recordad reservar antes del viaje.
En cualquier época hay mucha gente (incluso en el Lower), por lo que hay que reservar con tiempo, desde casa.
Se puede ver en el día, sin prisa ni agobios, tanto el Lower y el Upper Antelope Canyon como Horseshoe Bend. En nuestro caso, visitamos primero el Lower Antelope Canyon (una hora de visita), el Upper Antelope Canyon (una hora y cuarto de visita) y, tras el mediodía, pudimos disfrutar con calma del maravilloso paisaje de Horseshoe Bend. Hay que tener en cuenta que tanto en el Upper como en el Lower exigen llegar con, al menos, 30 minutos de antelación, por lo que debemos considerarlo a la hora de reservar. 
En total, la visita a las dos partes del cañón y a Horseshoe Bend nos llevó unas seis horas.
Los guías nos toman fotos de vez en cuando.


Sí, estos son los colores. Sin trampa ni cartón.


¿CÓMO TOMAR BUENAS FOTOGRAFÍAS EN ANTELOPE CANYON?

Realmente, aunque no lo hayáis pensado, esto es algo importantísimo de saber antes de viajar a Antelope Canyon. Tomar fotos en un lugar tan oscuro, en el que pueden aparecer algunos brillantes rayos de sol y con tantos contrastes es sumamente complicado. Nosotros nos informamos bastante antes de ir y, además, los amables guías nos dieron excelentes consejos para tomar las mejores fotografías.  
Para captar buenas fotos hay que seguir una serie de recomendaciones. Los guías nos ayudarán bastante, sin duda.
Si queremos fotos realmente buenas, para profesionales o gente que sepa mucho de fotografía, lo ideal es contratar un tour fotográfico en el Upper Antelope Canyon. Son notablemente más caros, pero los hacen a las horas que mejor iluminado está el cañón y permiten la utilización de trípodes, cosa que está prohibida en las visitas normales. Además, los grupos son más reducidos, de entre 3 y 10 personas. El precio se dispara, eso sí, puesto que son 160$ por persona. 
Roca rasgada, áspera.
Para el resto de los mortales, una serie de consejos que pueden ayudar con las fotografías son los siguientes:
- Olvídate de tu cámara de acción y del palo-selfi: este último prohibido en ambos, las cámaras de acción prohibidas en el Lower Antelope Canyon.
- ¿Cuándo?: las mejores horas suelen ser al mediodía, entre las 11:00 y las 13:00 horas. En el Upper Antelope Canyon esas horas suelen estar reservadas para los tours fotográficos; en el Lower el precio es el mismo pero los horarios se agotan con mayor antelación.
- No uses flash: está totalmente prohibido.
- Utiliza el modo manual: quizá el consejo más importante, puesto que nos permitirá obtener los mejores resultados. Aunque llevemos un teléfono móvil de última generación debemos usar el modo manual sin dudarlo.
- ISO: dado que nos hallamos en un lugar oscuro, debemos utilizar un ISO algo más alto que habitualmente; generalmente las cámaras actuales aguantan un ISO 400, 800 o incluso más sin casi aparición de ruido. 
- Tiempo de exposición: no podemos llevar trípode, así que esto es un tema crucial. No podremos bajar de 1/15 o 1/20 si no queremos que la foto salga movida...
Curvas suaves.
- Apertura de diafragma: en dependencia de la luz convendría tenerlo bastante cerrado; pero dado que no llevamos trípode (lo que nos permitiría alargar la exposición), probablemente nos movamos en un f2,8, f4 o, como mucho, f5,6. ¡Cuidado con el desenfoque!
- Utiliza un gran angular: para poder captar más escena en un espacio tan pequeño.
- Ojo con los cambios de objetivo: estamos en un lugar con bastante polvo y puede dañarse nuestra cámara.
- Evita el cielo: el cañón es oscuro; si en nuestra foto sale el cielo nos quedará de un blanco absolutamente deslumbrante.
- Busca por dónde viene la luz solar: y toma las fotografías justo de espaldas.
- Evita a las muchedumbres: pero intenta sacar a alguna persona para dar dimensión a tus fotos.
Todos en busca de la foto perfecta. Por muy de última generación que sea el móvil, con la cámara quedan mejor ;)
- Céntrate en los detalles: con un poco de imaginación algunas rocas recuerdan formas humanas o de animales. ¡Intenta captarlas con tu cámara!
- Balance de blancos: si lo colocamos en «nublado» los colores ocres y naranjas resaltarán mucho más. Es una pequeña trampa pero la verdad es que ofrece unos resultados espectaculares.
Paredes plegadas, retorcidas, simulando olas.

NUESTRA EXPERIENCIA

Tras la gran experiencia conduciendo por Monument Valley, parece que cualquier cosa que veamos después va a hacerse pequeñita y perderá su encanto. Pero, claro, nuestro siguiente destino es nada más y nada menos que Antelope Canyon y sabemos que no nos puede defraudar. 
Hemos madrugado para ver amanecer en Monument Valley y, tras ello, nos quedan unas dos horas de carretera hasta llegar a Page, Arizona.
Tenemos reservado, en primer lugar, la visita al Lower Antelope Canyon, con la compañía Ken’s Tours. Llegamos con tiempo y, mientras nos sentamos en una sala de espera, comprobamos que la hora de nuestro reloj no coincide con la del reloj de la habitación. ¡Oh, oh, problemitas! Nuestro reloj va una hora adelantado, así que nos toca esperar una hora extra (ya sabéis, comprobad bien la hora en la que estáis...).
Llegamos a las oficinas de Ken's Tours. Bastante ambiente a estas horas.
Cuando por fin llega nuestro turno, debemos caminar unos cinco minutos bajo el sol de justicia de Arizona, hasta llegar a la entrada del Lower Antelope Canyon. Vamos un grupo de unas 30 personas, de todas las edades y procedencias. 
El descenso al interior del cañón se realiza por unas escaleras metálicas estrechas y quizá complicadas para según qué personas. Una señora de origen asiático y unos sesentaitantos años, delante de nosotros, lo pasa realmente mal en estos primeros pasos. 
Una vez estamos en el fondo nos quedamos maravillados por las onduladas formas del cañón, en cuyas paredes ocres y naranjas los rayos del sol juegan a aparecer y esconderse. 
Formas surrealistas.

Roca perfectamente pulida por la acción del agua.

Inenarrable.
La visita, en la que tenemos que superar algún tramo más de escaleras (estas ya más cómodas), dura aproximadamente una hora.
A pesar de lo estrecho del lugar y de que nuestro grupo es bastante numeroso, los guías navajos nos van separando poco a poco para que todo el mundo pueda realizar fotografías con un poco de tranquilidad en algunos de los lugares más curiosos y hermosos del cañón. Ellos mismos nos dan algunos buenos consejos sobre cómo obtener las mejores luces con nuestras cámaras.
A pesar de la muchedumbre, tendremos momentos para tomarnos fotos a solas.

Disfrutando al máximo del cañón.
Recorremos los 600 metros del cañón deteniéndonos cada pocos metros, sin parar de fijarnos en sus múltiples detalles y tonalidades. Finalmente, salimos de nuevo a la superficie a través de una grieta bastante estrecha. Desde fuera parece increíble que ahí debajo se encuentre un lugar tan bello.
Sí, de ahí salimos. No parece que bajo este desierto se halle semejante belleza, ¿verdad?
Volvemos al coche y aprovechamos para comer y beber algo. Pero tampoco podemos perder demasiado tiempo puesto que debemos ir hasta la sede de Navajo Tours, donde comenzaremos la visita al Upper Antelope Canyon. El trayecto en coche es muy breve, de menos de cinco minutos, y nos lleva a un gran aparcamiento en el que un incontable goteo de personas entra y sale. Dejamos nuestro vehículo y nos acercamos al lugar donde comprueban las entradas. 
En pocos minutos llega nuestro turno, y debemos subir a unos vehículos todoterreno que nos acercan en unos 10 minutos, por el cauce seco de un río, hasta la entrada del Upper Antelope Canyon. 
En estos coches nos llevarán a la entrada.

Inmensa grieta por la que entraremos, aunque nos tocará esperar un rato.
Descendemos del vehículo y esperamos nuestro turno, puesto que multitud de grupos de gente entran y salen cada pocos minutos. Entramos al cañón por una gigantesca grieta, de un par de metros de ancho y al menos treinta de alto. 
El espectáculo es muy similar al del Lower Antelope Canyon, aunque en este caso está mucho más masificado, repleto de grupos de gente tomando miles de fotografías cada minuto. 
Y es que el espectáculo bien lo merece. Con paredes más altas que su predecesor, la iluminación es bastante más escasa pero crea unos juegos de luces de y sombras realmente hermosos.
Un vistazo hacia arriba.

Luces y sombras.

Matices en la roca.

La erosión del agua, ¡menuda artista!

Profundidad.
Debido a la muchedumbre del lugar, tomar fotografías es algo más complicado, pero si somos rápidos y hábiles con nuestras cámaras lograremos imágenes como de otro planeta.
Hacemos el recorrido completo en una hora y cuarto, realizando el camino de ida y vuelta. Tras salir del cañón montamos de nuevo en los vehículos hasta el aparcamiento.
Finalizamos así nuestra visita a Antelope Canyon, que se encumbra desde ese mismo momento en nuestro top de lugares mágicos visitados.
El sol llega, de vez en cuando, al fondo del cañón.

Detalles.
Regresamos a la carretera en dirección a la localidad de Page, pero desviándonos enseguida hacia el sur para llegar al siguiente destino, Horseshoe Bend, a tan solo 6 kilómetros de la ciudad. Se trata de un bonito meandro del Río Colorado con forma de herradura (de ahí su nombre), de unos 300 metros de profundidad. En los últimos años se ha convertido en un destino muy turístico, no sólo por su proximidad a Antelope Canyon, sino también por su belleza intrínseca.
Dejamos el coche en el gran aparcamiento visible desde la carretera, el cual está casi lleno. Desde allí tenemos que caminar, por una pista de tierra sencilla aunque con algo de desnivel, un poco más de un kilómetro hasta llegar a los miradores de  Horseshoe Bend. Aunque es un paseo de unos 15 minutos, es más que recomendable llevar algo de agua para contrarrestar el calor sofocante.
Aparcamos el coche y caminamos durante unos quince minutos.
Una vez llegamos a los miradores contemplamos durante un buen rato la impresionante curva que realiza el Río Colorado en este punto. Debemos tener precaución, puesto que en ningún punto hay barandillas y los miradores son, realmente, rocas desde las que nos asomamos al vacío. En los últimos años se han registrado algunos accidentes en este lugar, así que tenemos que ir con muchísimo cuidado.
¡Pedazo de paisaje!

Miradores sin protección. No deberíamos acercarnos demasiado al borde...

Horseshoe Bend es un majestuoso meandro del Río Colorado.
Gran cantidad de gente se acerca al precipicio, algunos de manera bastante temeraria, para lograr las mejores y más atrevidas fotografías. Nosotros, más prudentes, nos alejamos algo del abismo para retratar el paisaje.
Estamos alrededor de una hora en el lugar y regresamos a nuestro coche.
Mejor dejamos unos metros de separación con el precipicio...

Ya que estamos en la zona nos acercamos a ver la gran presa del Glen Canyon, que crea el inmenso lago Powell. Se trata de un amplísimo parque nacional de más de 5000 km2, donde realizar senderismo o navegar por el lago, en el que destaca el Rainbow Bridge, un arco de piedra de más de 71 metros de altura. Realmente visitar el parque puede suponer varios días; nosotros, aprovechando que tenemos el Anual Pass, únicamente entramos para tomar varias fotografías del gigantesco lago en medio del desierto. 
Lake Powell, un lago enorme en pleno desierto de Arizona.
A media tarde, tras un día de intensas experiencias, tomamos dirección sur en dirección a Flagstaff para, finalmente, llegar a Williams, donde dormiremos.
La experiencia de Antelope Canyon y Horseshoe Bend ha sido fascinante, pero mañana llega otro de los platos fuertes: el Gran Cañón. ¡Lo contaremos en la próxima entrada del blog!
¡Hasta siempre, Antelope Canyon!

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