Ruta por Midi-Pyrénées en 4 días

Paseando con vistas de la localidad de Cordes-sur-ciel al fondo.

Una ruta en coche por los Midi-Pyrénées durante cuatro o cinco días puede ser una escapada perfecta para alguno de esos puentes que nos regala el calendario, como el de la Constitución o Semana Santa. Esos cuatro o cinco días nos van a permitir descubrir un buen puñado de pueblos y pequeñas ciudades ancladas en el tiempo, de calles adoquinadas y tejados de pizarra, con iglesias góticas y castillos medievales. Esos cuatro o cinco días también nos permitirán contemplar paisajes de color verde intenso mientras conducimos, serpenteando, entre bosques, prados y campos. Y, cómo no, esos cuatro o cinco días nos permitirán también disfrutar de una exquisita gastronomía local, fundamentada en productos kilómetro 0. Por todo eso, y mucho más, una ruta por los Midi-Pyrénées de cuatro días, en nuestro coche, nos parece más que recomendable. ¿Nos acompañáis a descubrirla?

Informándonos sobre la visita.

Midi-Pyrénées: pequeña introducción histórica y geográfica

Cuesta un poquito entenderlo, con las imágenes es más sencillo.

Cuando hablamos de los Midi-Pyrénées realmente nos estamos refiriendo a una antigua región administrativa francesa, situada en el sur de Francia y lindando con la frontera española. Esta región, en la última reforma territorial llevada a cabo por el gobierno francés en el año 2014, se unió a la del Languedoc-Rousillon para formar una nueva región: Occitania. Sin embargo, lo de nueva conviene entrecomillarlo, puesto que los Midi-Pyrénées formaban parte ya de la histórica Occitania, que comprendía todo el territorio de lengua y cultura occitanas, abarcando casi todo el sur de Francia, el Valle de Arán y el pequeño territorio italiano del Piemonte.
A pesar de ello, es muy frecuente encontrar todavía guías e información en internet que se refieren a los Midi-Pyrénées como la región que antes era por lo que, para simplificar, utilizaremos también esa denominación.
A su vez, la región de Midi-Pyrénées se divide en 8 departamentos. Mientras que los situados más al sur, montañosos, muestran su arquitectura típica pirenaica, en los departamentos de Tarn, Aveyron y Lot podemos encontrar unos cuantos pueblos medievales que evocan historias de caballeros, monjes y reyes.
Son, precisamente, estos tres últimos departamentos los que más suele visitar la gente cuando realiza una ruta en coche por esta zona.

¿Qué ver en los Midi-Pyrénées?

Al estar hablando de un territorio tan amplio (más de 45000 km2), y como podéis imaginar, podemos encontrar una gran lista de lugares a visitar en los Midi-Pyrénées. Por ello, la propia región elaboró en julio de 2008 una lista de los Grands sites de Midi-Pyrénées (Grandes lugares de los Midi-Pyrénées) como manera de promocionar la sus pueblos, monumentos naturales y ciudades más importantes entre los turistas que se acercan por allí. Tener la etiqueta de Grand site supone ayudas económicas, preservación del patrimonio y cuidado exquisito del medio ambiente. Todo ello ha hecho que, según los cálculos, casi todos los turistas que se acercan a la región de Midi-Pyrénées visitan, al menos, uno de estos grandes sitios.

Saludando al día soleado, en Albi.

Dado que detallar toda la lista podría resultar demasiado extenso, vamos a resumir brevemente algunos de los más relevantes, que bien podrían ser incluidos en cualquier ruta por los Midi-Pyrénées.
Si queréis, además, consultar la lista de los Grands sites podéis encontrarlos en la wikipedia.
Desde la formación de la región de Occitania, la lista se ha transformado en los Grands Sites de Occitania, cuyo listado completo podéis consultar aquí

Arquitectura tradicional, en Saint-Cirq-Lapopie.

Aquí van algunos de los lugares más interesantes de los Midi-Pyrénées:
Castillo de Foix: construido a comienzos del siglo XI, fue sede del Condado de Foix y tiene una interesante historia militar. Aunque fue asediado en numerosas ocasiones, únicamente fue conquistado en el año 1486, probablemente debido a una traición. En la actualidad está declarado Monumento Histórico por el gobierno francés, y acoge un museo sobre la historia de la región del Ariège.
Conques: con apenas 300 habitantes, esta pequeña localidad de postal es un importante lugar de peregrinación. Por sus calles, bellas e impecables, transitan cada año miles de peregrinos para acercarse a la abadía románica de Sainte-Foy, construida entre los años 1045 y 1060.

El rincón más fotogénico de Conques.

Rodez: esta agradable ciudad de unos 23000 habitantes destaca, fundamentalmente, por algunos de sus edificios del casco antiguo. Entre ellos, son remarcables la Catedral de Notre-Dame y el Palacio Episcopal. También merece la pena, sin duda, acercarse al Museo Soulages, donde se exponen obras del célebre pintor francés, y que recibe unas 250000 visitas al año.
Viaducto de Millau: un auténtico prodigio de la ingeniería, cuya altura estructural es la mayor de todos los puentes del mundo (343 metros, más que la Torre Eiffel). Sus 7 pilares sostienen la autovía de 32 metros de ancho y 2460 metros de longitud.
Najac: otra pequeña localidad medieval, incluida en la lista de Les plus beaux villages de la France (los pueblos más bonitos de Francia), entre otras cosas por su castillo del siglo XII que preside la ciudad.

Caminando hacia el Castillo de Najac.

Toulouse: la gran ciudad de Occitania, conocida también como «La ciudad rosa» por el color de gran parte de sus edificios antiguos, es una gran metrópoli que guarda un patrimonio arquitectónico variado y exquisito. En su bulevar interior encontraremos una amplia variedad de edificios religiosos y civiles, así como parques y jardines. A destacar, entre todos ellos, la Basílica de Saint-Sernin y el Capitolio, actual sede del ayuntamiento.
Auch: esta villa, cuyo origen data de la época romana, tuvo su época de mayor esplendor en el medievo. Su centro histórico, situado en lo alto de una colina, cuenta con pintorescas callejuelas y edificios reseñables. Imprescindible visitar la Catedral de Santa María (construida entre los siglos XV y XVII), la escalinata monumental (de 1863) y la Torre de Armagnac (s XIV).
Rocamadour: situado bajo una impresionante pared rocosa, el pequeño pueblo de Rocamadour es uno de los lugares más visitados de toda Francia; se estima que alrededor de un millón y medio de turistas se acercan a este rincón del departamento de Lot cada año. Rocamadour es atravesado por el Camino de Santiago, lo que hace que gran cantidad de peregrinos se acerquen también a visitar su Basílica de San Salvador, la cripta de San Amador y la capilla de la Virgen Negra.

Fijaos qué panorámica desde lo alto del Castillo de Rocamadour.

Cahors: agradable ciudad de 20000 habitantes, en plena ruta del Camino de Santiago. En ella destaca su casco antiguo y el espectacular Puente Valentré, sobre el río Lot.
Saint-Cirq-Lapopie: en el año 2012 fue nombrado «pueblo preferido de los franceses» en un programa de televisión. ¿El motivo? Su precioso casco antiguo de origen medieval, encaramado en lo alto de una colina junto al río Lot. De postal.
Lourdes: esta ciudad francesa acoge al famoso santuario donde, según la creencia católica, la Vírgen María se apareció a una joven pastora local en el año 1858. En la actualidad, el santuario, formado por 22 lugares de culto, recibe unos seis millones de visitantes al año.

Estamos en Cahors, ante uno de los puentes más bonitos que hemos visto nunca.

Gavarnie: el Circo de Gavarnie es una fabulosa muralla montañosa que cierra el valle homónimo con cumbres que superan holgadamente los tres mil metros de altitud. Por sus paredes se precipita la mayor cascada del Pirineo, con 422 de caída. Desde 1997 el Circo de Gavarnie es considerado Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO.
Albi: la capital del departamento del Tarn es una ciudad muy rica en monumentos históricos. Desde el Puente Viejo a la Catedral de Santa Cecilia, pasando por el Palacio Berbie o algunas casas de su casco antiguo, sus edificios notables le valieron para conseguir el título de Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO en 2010.
Cordes-sur-ciel: hermoso pueblo amurallado, cuyo origen se sitúa en el siglo XIII, por cuyas callejuelas pasear sin rumbo entre galerías de arte y rincones pintorescos.

Interior de la Catedral de Albi. Sencillamente espectacular.

¿Cómo moverse por Midi-Pyrénées?

No cabe ninguna duda de que moverse en coche (el típico roadtrip) es la mejor manera de recorrer la región de Midi-Pyrénées. Visitamos, fundamentalmente, pequeñas localidades salpicadas a lo largo y ancho de un territorio en el que se alternan bosques, prados y grandes extensiones agrícolas, atravesados por idílicas carreteras comarcales, sinuosas pero en buen estado. Una delicia para quienes disfruten conduciendo.

Entrando en Cordes-sur-ciel. Los coches se quedan fuera de estas localidades de calles estrechas e irregulares.

Eso sí, debemos tener en cuenta un puñado de consideraciones:
– Para movernos es imprescindible utilizar GPS (o aplicaciones como Google Maps), puesto que en la zona hay infinidad de carreteras comarcales, con múltiples cruces, desvíos, etc… que, en la mayor parte de las ocasiones, no están bien señalizados.
– Las carreteras, con buen firme, son en algunos tramos estrechas y sinuosas. Circulamos por zonas rurales, es posible cruzarnos con tractores o remolques, por lo que hay que estar atentos y no correr.
– Conviene saber que, a pesar de encontrarse relativamente cerca unas localidades de otras, muchas veces emplearemos más tiempo del pensado en llegar de una a otra. Por esas carreteras 50 km suelen suponer más de una hora de viaje.
– Aparcamientos: en la mayor parte de las pequeñas poblaciones turísticas (Rocamadour, Cordes-sur-ciel, etc…) existen varios aparcamientos donde dejar tranquilamente el coche. Si bien muchos son gratuitos, otros tienen un precio fijo independientemente de las horas que lo utilicemos; en los carteles que se indica cómo llegar a los aparcamientos se nos indica claramente si estos son de pago o no.

No, por aquí tampoco podemos meter el coche.

¿Dónde alojarse en Midi-Pyrénées?

¡Bienvenidos a nuestro castillo!

En una zona con tanta afluencia turística las opciones de alojamiento son muy variadas. En algunos pueblos pequeños sólo existirán unos pocos alojamientos, generalmente más familiares, mientras que en las ciudades más grandes la oferta es completa. Desde grandes hoteles a pequeñas casas rústicas, pasando por apartamentos e incluso algunos castillos, si buscamos bien podemos encontrar nuestro alojamiento ideal en los Midi-Pyrénées
Una manera de conocer más de cerca la vida y las costumbres de la zona, teniendo también la oportunidad de degustar su gastronomía de kilómetro cero, es dormir en casas o pequeños hoteles familiares.. Todo tipo de pequeñas casas campestres en zonas rurales, rehabilitadas con gusto, abundan por allí y nos parecen la opción ideal.

Entrada al Auberge des Versanes. Excelente gastronomía en puro ambiente rural.

Los precios son «a nivel europeo», rondando en general los 70-80€ por habitación doble con desayuno.
Nosotros encontramos nuestros alojamientos en Centraldereservas.com. Si quieres encontrar tu alojamiento en Midi-Pyrénées puedes buscar aquí.
Nuestros alojamientos fueron:
La Rachoune (Albi): una casa situada a unos 10 minutos del centro de la ciudad. Habitación limpia, grande y con todo lujo de comodidades. Desayuno normal, sin pretensiones. Comparado con el resto de alojamientos, fue el más similar a un «hotel», sin trato tan cercano con los dueños.
Chambres d’hôtes Chateau de Viviez (Viviez, cerca de Conques): ¿os imagináis dormir en un castillo?¡Pues aquí tenéis vuestra oportunidad! Habitaciones muy amplias, unos jardines encantadores y un desayuno impecable. Muy recomendable.
Auberge des Versanes (Tour de Faure, junto a Saint-Cirq-Lapopie): nuestro alojamiento preferido del viaje. Habitaciones correctas en una casa de campo rehabilitada; los productos cultivados en la propia huerta se sirven luego para cenar y desayunar. Trato amable y encantador. Venden algunos de los productos (mermeladas, vinos dulces…) que fabrican, ideal para llevarse de recuerdo o regalar.

Entrando a nuestra habitación.
Así se desayuna en los castillos franceses. Nada mal, ¿verdad?

Nuestra ruta por Midi-Pyrénées en cuatro días

Por suerte para nosotros, los Midi-Pyrénées se encuentran bastante cerca de nuestra casa. Así, aprovechando un puente de cuatro días, decidimos tomar el coche y salir a conocer este destino tan apetecible. Como es evidente, en tan solo cuatro días no es posible visitar todos y cada uno de los «grandes sitios» de esta región; sin embargo, creemos que hicimos un resumen muy representativo de la zona que, ciertamente, nos encantó.

Panorámica de Belcastel desde su castillo.

Nuestra ruta fue la siguiente:
– Día 1: Albi.
– Día 2: Cordes-sur-ciel – Najac – Belcastel.
– Día 3: Conques – Rocamadour.
– Día 4: Saint-Cirq-Lapopie – Cahors.

En las próximas entradas del blog iremos detallando la ruta. ¡No os las perdáis!

Con esta imagen de Saint-Cirq-Lapopie nos despedimos. A partir de la próxima entrada tendréis todos los detalles de esta bonita ruta.

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