Senderismo en Yosemite: Upper Yosemite trail

Posando, en el camino de descenso, con el valle de Yosemite a nuestros pies.

Otra de las rutas de senderismo más populares en Yosemite es el Upper Yosemite trail. De dificultad media-alta, puesto que supera los 12 kilómetros y los 1100 metros de desnivel positivo, nos lleva desde el fondo del valle hasta la parte superior de Yosemite Falls que, con sus 739 metros, es una de las cascadas más altas del mundo.
Si estamos en forma, es una de las excursiones imprescindibles en Yosemite. Además, podemos alargarla un poco y llegar hasta el Yosemite Point, un fabuloso mirador situado a 2114 metros de altitud y desde el cual podemos contemplar todo el valle.
En caso de no estar habituados a las largas caminatas por montaña, mejor decantarnos por otras excursiones, con la que lleva a Vernal y Nevada Falls.
Hoy os proponemos una intensa jornada de senderismo por una de las rutas más espectaculares de Yosemite. ¿Nos acompañáis?

En Yosemite todo es a lo grande.

Datos técnicos

Fecha: 9 de octubre de 2017
Inicio y fin de la ruta: Aparcamiento Yosemite falls trailhead, Yosemite.
Itinerario: Aparcamiento – Columbia Rock – Mirador de Upper Yosemite fall – Upper Yosemite fall – Yosemite Point – Upper Yosemite fall – Mirador de Upper Yosemite fall – Columbia Rock – Aparcamiento
Distancia: 14,6 kilómetros
Desnivel acumulado: 1140 metros, tanto de desnivel positivo como negativo.
Altitud:
– Mínima: 1231 metros (aparcamiento).
– Máxima: 2125 metros (un poco antes de llegar a Yosemite Point).
Duración sin paradas: 4 horas y 40 minutos.
Duración, por partes:
– 45 minutos a Columbia Rock.
– 1 hora al mirador de Upper Yosemite fall (5 minutos de descanso).
– 2 horas y 5 minutos a Upper Yosemite fall (15 minutos de descanso).
– 2 horas y 50 minutos a Yosemite Point (35 minutos de descanso).
– 4 horas y 45 minutos al mirador de Upper Yosemite fall.
– 5 horas y 35 minutos al aparcamiento.
Dificultad/atención:
– Ruta larga y que supera un gran desnivel, no apta para todos los públicos.
– Camino en buen estado, aunque en ocasiones estrecho y con patio a los lados.
– En lo alto de Upper Yosemite fall y en Yosemite Point nos encontraremos al borde del abismo; hay barandillas pero es mejor no asomarse.
– En Yosemite hay osos. Aunque es difícil verlos, conviene tener en cuenta una serie de consideraciones. Echad un vistazo a este enlace para más información.

Ruta realizada, según el reloj GPS.
Perfil de la ruta.
Escala MIDE de dificultad.

Nuestra experiencia en el Upper Yosemite trail

Tras una noche en la que hemos dormido como lirones, cansados por la ruta del día anterior a Vernal y Nevada falls, nos levantamos temprano puesto que hoy tenemos pensada otra ruta, todavía más larga y dura. Hoy ponemos rumbo a lo alto de Upper Yosemite falls.
Dejamos el coche en el gran aparcamiento habilitado a la entrada del camino, cuyo inicio está bien señalizado mediante carteles.

Está claro dónde comienza la ruta de hoy.

La senda comienza, desde los primeros pasos, a ascender con decisión, realizando lazadas por el bosque. Enseguida nos damos cuenta de que esta ruta, que se puede considerar dura, no está tan concurrida como la de ayer. Llevamos media hora caminando y todavía no nos hemos cruzado con nadie.

Comenzamos a ascender, por un sendero rocoso.
Es temprano y no vemos a mucha gente por el camino.

En unos 45 minutos llegamos a Columbia Rock, un punto en el que ya se abre el bosque y tenemos buenas vistas del Yosemite. El tiempo anticiclónico, que permite que la bruma se consolide en el fondo del valle, nos impide disfrutar de unas hermosas vistas desde aquí. Quizá cuando regresemos…

Ahí arriba debemos llegar, a lo alto de Upper Yosemite fall.

Un poco más tarde (1 hora desde la salida), tras un pequeño tramo de llano y leve descenso, llegamos al mirador de Upper Yosemite fall. Nos encontramos a los pies de la enorme cascada, de 436 metros de altura (son 739 metros entre la cascada superior y la inferior). Estamos en pleno otoño y el salto de agua no nos muestra su mejor cara. Apenas un fino hilo de agua se precipita al vacío, refrescando ligeramente la roca expuesta al sol de la mañana.

Camino cómodo, aunque estrecho en algún tramo.
La cascada baja con poco caudal en otoño.

Nos toca continuar ascendiendo, de nuevo con mayor dureza. La senda realiza un recorrido inverosímil, superando las paredes graníticas por el único punto en el que su verticalidad flaquea un poco.

Toca continuar ascendiendo.
Sí, por ahí venimos. Aunque parezca muy abrupto, la senda no presenta ningún paso complicado.

Llevamos unas dos horas de caminata cuando entramos en un nuevo tramo de bosque, divisando un cruce de caminos. Si continuamos recto iremos a Yosemite Point (lo dejamos para más tarde); ahora debemos girar hacia la derecha para llegar a lo alto de la cascada de Upper Yosemite.

Nosotros, ahora, hacia el mirador situado a la derecha (overlook).

Apenas nos quedan un par de centenares de metros para llegar a dicho punto. Allí el camino, labrado en la roca y protegido por una vetusta barandilla metálica, recorre unos cuantos metros junto al abismo. Puede dar, quizá, cierta sensación vertiginosa; no obstante, este tramo se supera con suma facilidad.
Desde allí las vistas son inmensas, aunque algo desmejoradas por la bruma matutina que no acaba de despejar. Mirando hacia el fondo del valle distinguimos parte del camino por el que hemos ascendido y, todavía más abajo, algunos de los alojamientos de Yosemite. Los árboles, casas y coches se ven diminutos desde aquí. Impresionante.
Nos detenemos unos 15 minutos a contemplar el paisaje e intentar tomar alguna foto, tarea difícil dado lo reducido del espacio disponible y que hay otras personas esperando su turno para acceder al mirador. Somos pocas personas aquí, pero hay que ceder el paso en el mirador.

Camino labrado en la roca.
Estrecho y protegido con barandillas.
Vertiginosa mirada hacia abajo.
Mejor agarrarse a la barandilla y caminar con precaución.

Es temprano y no estamos cansados, así que decidimos continuar la ruta hasta el Yosemite Point. Si hasta aquí hemos encontrado poca gente, a partir de ahora estaremos prácticamente solos.
Regresamos sobre nuestros pasos para llegar al cruce visto anteriormente. Allí nos indica claramente el camino. Llaneamos por un tramo boscoso hasta llegar al arroyo de Yosemite, el cual cruzamos por un puente de madera. Unos metros más allá, sus aguas se precipitan al vacío en la cascada antes contemplada.

Atravesamos el arroyo mediante este puente de madera.
Unos metros más adelante, las aguas se precipitan al vacío.

Frente a nosotros vemos una montaña de roca granítica, redondeada y con suaves formas, de la que emergen, salpicadas, decenas de coníferas. Es, precisamente, la cima de esa montaña nuestro siguiente destino.

Tras superar el puente debemos ascender a lo alto de esa roca de suaves formas.

Llevamos 2 horas y 50 minutos de camino cuando llegamos a Yosemite Point, a 2114 metros de altitud. Estamos solos y podemos contemplar, durante un buen rato, la hermosa panorámica. A lo lejos destaca la esbelta figura del Half Dome, a nuestra derecha otras paredes verticales de Yosemite, entre las cuales transitan senderos memorables. Al fondo del valle, Yosemite bulle de actividad, con centenares de vehículos y turistas. ¡Qué distinto se ve todo desde aquí arriba!
El esfuerzo, sin duda, ha merecido la pena. El sol brilla con fuerza, calentando la roca sobre la que nos sentamos a descansar. Comemos y tomamos decenas de fotografías. También, puesto que la ocasión lo merece, nos quedamos un buen rato a disfrutar de las vistas, en silencio.

Tomando el sol con maravillosas vistas.
¡Fijaos en el camino por el que hemos venido!
Fabulosa panorámica desde Yosemite Point.
De aquí no nos moveríamos nunca.
El camino parte desde ahí abajo, casi 1000 metros bajo nuestros pies.

Aunque nos quedaríamos aquí indefinidamente, toca descender.
El camino de vuelta lo hacemos por la misma senda, aunque evitando el desvío a Upper Yosemite fall. Nos resulta sumamente llamativo cruzarnos con bastantes personas que intentan ascender hasta este punto, mientras nosotros ya descendemos. Algunos de ellos no parecen llevar el material adecuado y muestran cara de cansancio. Unos pocos, al preguntarnos cuánto queda para la cima, deciden darse la vuelta.

Camino de regreso.
Iniciamos el descenso, con calma.

Realizamos el descenso con calma, saboreando cada paso, disfrutando de una excelente jornada de montaña.
Finalmente, tras un poco más de 5 horas y media caminando, llegamos de nuevo al coche.
Cansados, sí, pero emocionados. Ruta dura y con notable desnivel en un entorno incomparable. Si estáis en forma y os gusta el monte, no lo dudéis, la ruta a Upper Yosemite fall no os defraudará.

Con esta bella fotografía nos despedimos de Yosemite.

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