Un día en el Parque Nacional del Chobe: el reino de los elefantes

Situado en el norte de Botsuana, el Parque Nacional del Chobe es el parque más antiguo del país, el tercero en extensión y, sin duda, el que presenta una mayor biodiversidad. Dada su situación, a apenas una hora y media de las celebérrimas Cataratas Victoria, y por su gran variedad de fauna (destacando una inmensa población de elefantes), el Parque Nacional del Chobe es el más popular de Botsuana y uno de los más importantes de toda África.
Para nosotros es una visita obligatoria si tenéis pensado acercaros a este rincón de África. ¿Nos acompañáis a conocerlo un poco más?

Algunos datos sobre el Parque Nacional del Chobe

Un hipopótamo nos muestra sus grandes y afilados colmillos.

Aunque ya a inicios de la década de 1930 se propuso la creación de un parque y en 1934 más de 24000 km2 fueron declarados territorios libres de caza, no fue hasta el año 1968 en que se creó finalmente el Parque Nacional del Chobe. Sin embargo, por aquel entonces en su territorio había establecidas algunas fábricas e industria maderera, que no cesaron su actividad y fueron desmanteladas hasta 1975. En la actualidad, este territorio de unos 11700 km2 (sí, más pequeño de lo inicialmente proyectado) representa una de las mayores concentraciones de fauna salvaje de todo África.
El parque, situado al sur del Río Chobe, se puede dividir en cuatro zonas diferentes. La entrada norte, junto a la ciudad de Kasane y próxima a las Cataratas Victoria, lleva al área de Serondela, la más visitada. Aquí, a orillas del río, abundan los elefantes, jirafas, búfalos y decenas de especies de aves. Por el contrario, las zonas de Savuti (más desértica), Nogatsa y Linyanti (pantanosa), son menos transitadas y más complicadas de visitar.

Parajes del Parque Nacional del Chobe, hermosos.

Con respecto a la fauna, en el Parque Nacional del Chobe tenemos la oportunidad de contemplar a los célebres Big Five (elefante, rinoceronte negro, león, búfalo cafre y leopardo), entre varias decenas de otros mamíferos, destacando también el guepardo, el rinoceronte blanco, la jirafa, el hipopótamo, la cebra y la hiena.
En el Chobe se encuentra la mayor concentración de elefantes de todo el mundo. Aunque es difícil saber a ciencia cierta la cifra exacta de estos paquidermos, las estimaciones habituales oscilan entre los 50000 y los 120000 ejemplares.
Por otro lado, se ha documentado que en el área de Savuti existen manadas de leones que al finalizar la temporada seca se juntan para cazar elefantes adultos, algunos de gran tamaño, hecho absolutamente inusual en otras partes del mundo.

Uno de los miles de elefantes del parque.

¿Cómo llegar al Parque Nacional del Chobe?

La principal vía de entrada al Parque Nacional del Chobe se encuentra al noreste, en la ciudad de Kasane.
A dicha ciudad se puede llegar en vehículo, por las bastante decentes carreteras de Botsuana, o bien en avión, al Aeropuerto de Kasane. En este mismo aeropuerto se pueden alquilar vehículos 4×4 para recorrer el parque.
Desde la propia Kasane se organizan visitas al parque en barco, recorriendo el impresionante Río Chobe.
Muchos de los visitantes realizan excursiones en el día desde la cercana Victoria Falls, en Zimbabue. Los tours organizados suelen incluir paseo en barco por la mañana y recorridos en 4×4 por la tarde. Son una opción interesante; nosotros tuvimos la oportunidad de realizar uno de estos tours y nos gustó bastante.
Para quienes tengan un presupuesto más elevado y vayan a pasar varias noches en alguno de los lujosos lodges del corazón del parque, estos suelen poner avionetas a disposición de los clientes para llegar a dichos alojamientos.

Para moverse por el parque es imprescindible un todo terreno.

¿Cuándo visitar el Parque Nacional del Chobe?

Básicamente se puede dividir el año en dos partes: la temporada seca (abril a octubre) y la temporada de lluvias (de noviembre a marzo). No obstante, conviene aclarar que, en la temporada de lluvias, estas suelen presentarse al final de la tarde, en forma de tormentas, siendo el resto del día habitualmente seco.

Cría de elefante cruzando el camino. Apréciese la arena fina que conforma las pistas, que puede estar embarrada en temporada de lluvias.

Los meses más cálidos, con temperaturas diurnas que superan tranquilamente los 35ºC, suelen ser octubre y noviembre. Junio, julio y agosto son más frescos, con temperaturas matutinas que pueden rondar los 7 u 8ºC.
Realmente el Parque Nacional del Chobe se puede disfrutar durante todo el año. En la temporada seca los animales se juntan a orillas del Río Chobe, donde se pueden contemplar enormes manadas de elefantes y disfrutar de inolvidables atardeceres. Por otro lado, durante la temporada de lluvias el parque está más verde y repleto de vida, es cuando la mayor parte de los animales tienen sus crías y se puede contemplar la gran migración de las cebras en Savuti.
Quizá, juntando todos los factores (lluvias, temperatura, facilidad de ver animales, etc…) los meses ideales para visitar el Parque Nacional del Chobe sean de abril a agosto, sobretodo en la zona próxima al río.

Los meses de abril a agosto son los ideales para ver a los elefantes en la zona próxima al Río Chobe.

¿Dónde alojarse en el Parque Nacional del Chobe?

Ciertamente existe una gran variedad de alojamientos tanto en el interior del parque como en sus alrededores. Desde campings a hoteles de lujo, pasando por los curiosos houseboats (que se podría traducir como casas-barco), todo el mundo puede encontrar su alojamiento ideal.

Muchos alojamientos tienen embarcadero y ofrecen excursiones por el río.

Acampar: en el interior del parque hay varias zonas de acampada públicas y otras que sólo pueden ser empleadas por operadores turísticos. Suele ser conveniente reservar con mucha antelación, puesto que son escasas y muy solicitadas, a pesar de ser muy sencillas. Los campamentos no están vallados, por lo que lo ideal es disponer de un 4×4 con tienda en su parte superior. Los más populares son los de Ihaha, Savuti y Linyanti. Los precios oscilan entre los 40 y 60$ por noche.
Alojamientos de lujo: existen, dispersos a lo largo y ancho del parque, numerosos alojamientos de alto nivel con todo lujo de detalles. El acceso a dichos alojamientos se realiza habitualmente en avionetas o vehículos 4×4 contratados por el propio hotel; no estando disponibles para quienes conducen por libre por el parque. Los precios, que parten de los 450$ por noche en temporada baja, suelen incluir, además del alojamiento, todas las comidas, bebidas y actividades a realizar en el interior del parque.

Buena comida en los alojamientos lujosos.

Houseboats: la opción más curiosa de alojamiento en el parque. Se trata de grandes barcos con todo incluido, que recorren el Río Chobe (frontera natural entre Botsuana y Namibia) permitiendo contemplar toda la fauna desde otro punto de vista. Suelen ofrecer, además, excursiones en 4×4 para hacer safaris más tradicionales. Los precios, no obstante, también son elevados (a partir de 390$ la noche).

Horarios y tarifas

De manera similar a, por ejemplo, el Parque de Etosha en Namibia, el precio de la entrada al Chobe es bastante razonable (poco más de 10€ por persona y día, a lo que hay que sumar casi 5€ por el vehículo).
Los horarios en el parque se basan en la luz del sol. Así, se puede entrar tras el amanecer y se debe salir antes del anochecer. Para quienes se alojan dentro del parque rigen las mismas normas: está totalmente prohibido salir de las zonas de acampada o conducir de noche, salvo en los safaris guiados nocturnos.

Poder contemplar esto no tiene precio.

Nuestra experiencia en el Parque Nacional del Chobe

Aunque ayer fue un día memorable visitando las Cataratas Victoria, hoy también pinta genial.
Suena el despertador temprano, a las 06:00 h, y a las siete en punto nos recoge un mini bus en la puerta del hotel. Tras pasar a recoger a otros viajeros por un par de lujosos alojamientos en los alrededores de Victoria Falls, ponemos rumbo a Botsuana.
Al llegar a la frontera tenemos que entrar en una oficina para que nos sellen el pasaporte de salida de Zimbabue. Tras ello cambiamos de coche y recorremos los escasos 200 metros que nos separan de Botsuana. Allí, en otra oficina, mostramos nuevamente el pasaporte y rellenamos un breve formulario que nos han entregado previamente en la furgoneta. En apenas cinco minutos solventamos toda la burocracia.
Desde la frontera a nuestro destino, el Chobe Marina Lodge, apenas hay unos 20 – 25 minutos (poco más de una hora desde Victoria Falls). Se trata de un excelente hotel a orillas del magnífico Río Chobe.

El magnífico Río Chobe.

Tras una breve recepción, nos disponemos a realizar un paseo en barco. Conviene subir de los primeros para coger buen asiento, si es posible, en primera fila.
Comenzamos a navegar por las aguas tranquilas, oteando a lo lejos un gran macho de aninga africana (Anhinga rufa), que nos recibe con su largo pico y su brillante plumaje negro.

Tomando el sol y mostrando su hermoso plumaje.

Pero enseguida, entre los arbustos, divisamos una mancha que se mueve sigilosa. Pronto nos percatamos de que se trata de un hermoso leopardo, caminando por la orilla paralelo al río. Parece caminar sin rumbo, aunque enseguida vemos que esto no es así. Su infalible visión le ha permitido detectar a un gran lagarto que descansa plácidamente sobre un tronco. Los pasos del leopardo comienzan a apresurarse, hasta abalanzarse sobre el lagarto. Sin embargo, el reptil posee buenos reflejos y consigue esconderse tras un tronco, en el agua, lejos del alcance del precioso felino.

Hermoso pelaje.
Tras abandonar la caza del lagarto, el leopardo sube grácilmente a un árbol…
… no sabemos si en busca de estos pajarillos.

Seguimos navegando próximos a la orilla, contemplando algunos cocodrilos, impalas e hipopótamos. A pesar de que el Parque Nacional del Chobe es famoso por sus elefantes, sólo somos capaces de ver uno en las dos horas y media que dura el paseo en barco.
Eso sí, los paisajes que vamos descubriendo mientras surcamos las aguas son realmente hermosos.

Hipopótamos en tierra.
Hipopótamos en el agua.
Un imponente ejemplar de cocodrilo.

Regresamos al Chobe Marina Lodge para comer. Nos sirven un buffet variado y apetitoso, por lo que recuperamos energías para poder afrontar la tarde a tope.
Tras la comida nos disponemos a recorrer el parque por tierra, en un todo terreno.
Nos topamos con numerosas manadas de elefantes, algunas de las cuales pasan a tan solo unos metros del vehículo. Son de gran tamaño, impresionan.

Elefantes bebiendo en el río.
Momentos como este no se olvidan fácilmente.
Cría de elefante, tirando de zoom.

Aunque también nos encontramos con algún kudu, jirafas, búfalos y demás, el momento álgido de la tarde es cuando nos encontramos a un hermoso ejemplar de leopardo que camina, casi ajeno a nuestra presencia, a un par de metros del coche. Lo contemplamos en silencio, disfrutando de este encuentro sin igual.

Buscando algo de comer, entre las hierbas espinosas.
– ¡Mirad, una jirafa!
Para nosotros es el animal más bonito del mundo.
Detalles del pelaje.
Encontrarlo más cerca es imposible.

Son unas dos horas recorriendo el parque, en las que la abundante fauna hace acto de presencia continuamente. Al final, y no resulta exagerado, vemos tantos elefantes que casi no nos llaman la atención. ¿Cuántos habremos visto?¿Doscientos?¿Trescientos?¿Quinientos? Qué maravilla de día.

Esta jirafa nos mira con atención.
Los búfalos tienen cara de pocos amigos.
Cuidado, que pueden cruzar animales por el camino.
Hay tantos elefantes que muchos pasan justo al lado de nuestros vehículos.
Elefantes grandes, medianos y pequeños.

No obstante, la jornada se aproxima a su fin, por lo que regresamos al Chobe Marina Lodge y, desde allí, toca volver a Victoria Falls, donde descansaremos tras un apasionante día.
¡Qué paraíso el Parque Nacional del Chobe!

¡Brindemos por días como este!

4 Comentarios

    1. Conbotasymochila

      Hola, Jacobo, y ¡gracias por tus palabras!
      Con respecto al alojamiento, no te podemos responder de primera mano porque estuvimos alojados en Victoria Falls y fuimos al Chobe en el día.
      Nuestro tour partía de uno de los múltiples lodges del parque; tenía buenísima pinta pero seguro que también un precio desorbitado. Nos han hablado muy pero que muy bien de los campings (durmiendo en las tiendas que se montan encima de los 4×4) pero no los hemos visto en persona…
      Un abrazo!

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