Una semana en Italia: Venecia, Bolonia, Módena y Roma

Pasar la Nochevieja en Italia. Suena bien el plan, ¿verdad? Teníamos la experiencia del año anterior en Pisa, Cinqueterre y Florencia y nos apetecía mucho un viaje similar para despedir al 2018. Así, se nos ocurrió la idea de pasar una semana en Italia, visitando dos de sus grandes emblemas (Venecia y Roma) y complementándolos con una pequeña parada en Bolonia y Módena. Ya conocíamos gran parte de la ruta, pero esta vez hemos saboreado las ciudades más tranquilamente, redescubriéndolas con calma y disfrutando de todos sus detalles.
En las próximas líneas vamos a dar unas pinceladas generales sobre cómo organizar el viaje (lo cual tiene su miga en época navideña – fin de año, al ser temporada alta) y con nuestra ruta y algunos consejos. ¿Nos acompañáis?
El Coliseo es una de las paradas obligatorias en la ruta.

UNA SEMANA EN ITALIA: LA RUTA REALIZADA

Así, a bote pronto, la ruta planificada parece algo rara. Venecia y Roma están bastante alejadas entre sí; y Bolonia y Módena no parecen unos grandes destinos turísticos situados entre esas dos ciudades. Entonces… ¿por qué esta ruta? Bueno, teníamos claro que Venecia y Roma eran obligatorias, y Bolonia estaba en medio (con Módena a muy pocos kilómetros), y no la conocíamos como deberíamos. En otras palabras, que queríamos visitar como se merecen todas estas ciudades.
Nuestra ruta fue la siguiente:
Días 0, 1 y 2: Venecia y traslado a Bolonia.
Día 3: Bolonia
Día 4: Módena y traslado a Roma.
Días 5, 6, 7: Roma.
Primera parada: Venecia.
Siguiente destino: Bolonia.
Escapada matutina a Módena.
Por último la ciudad eterna: Roma.

¿CÓMO MOVERSE?

Si habéis estado en Italia lo tendréis claro: la red de trenes es casi perfecta. Buenas combinaciones, muchas frecuencias y precios más que razonables (excepto los de alta velocidad, cuyo precio es equiparable al AVE en España). Nos movimos exclusivamente en tren y, como podéis comprobar, nos vino de maravilla:
Venecia – Bolonia: en tren regional (2 horas; 12,6€ por persona).
Bolonia – Módena: tren regional (media hora; 3,85€ por persona).
Bolonia – Roma: alta velocidad (2 horas y media; 59€ por persona). Lo compramos ese mismo día; si se buscan con tiempo probablemente salga más barato. Los trenes regionales son más baratos pero tardan unas 7 horas.
En la Plaza de San Marcos, Venecia.
Desde el aeropuerto de Venecia a la propia ciudad existen varias opciones:
tomar el Alilaguna (15€): es un autobús acuático que nos lleva desde el aeropuerto a algunos de los principales puntos de la ciudad, incluyendo la Plaza de San Marcos. El último barco de la línea azul (a fecha de enero de 2019) sale a las 00:30; si llegamos más tarde no podremos tomar esta opción para llegar al centro de la ciudad. Tarda, aproximadamente, una hora y cuarto.
Shuttle Bus (8€) hasta Piazzale Roma + Vaporeto (7,5€) hasta Plaza de San Marcos: algo más rápida que la opción anterior, con horario un poco más amplio. Fue la opción que nosotros tomamos, nos costó aproximadamente una hora. *Aparte del Shuttle Bus se puede tomar la línea 5, aunque cuesta lo mismo y hace más paradas en la ruta.
Taxi acuático: precio muy elevado (puede alcanzar los 100€); eso sí, deja en la puerta del hotel.
Taxi: precio variable, aunque caro. Dado que el centro de Venecia no es transitable, deja lejos del hotel, por lo que parece una opción poco recomendable.
Por el centro de Venecia, o caminando o en barco. Los coches no sirven de nada.
Para ir desde Roma hasta el aeropuerto de Fiumicino existen las siguientes posibilidades:
Autobús: nosotros tomamos el de la compañía Sit Bus (6€), puesto que tiene parada tanto en Roma Termini como al lado del Vaticano (Via Crescenzio 2, al lado de nuestro alojamiento). Horario amplio (desde las 05:00 hasta las 20:45 h). Otra opción es con Terravision (5,8 €), que sólo parte de Roma Termini (desde las 05:35 hasta las 23:00 h). Los autobuses de línea (COTRAL) son un poco más baratos pero más lentos; se pueden tomar en las estaciones de Cornelia, Tiburtina y Eur Magliana.
Tren: hay exprés (14€) y regular (8€), con buena frecuencia y sin apenas diferencia en el  tiempo de trayecto. Múltiples paradas en la ciudad, puede ser buena opción según dónde se encuentre nuestro hotel.
Taxi: precio fijo (48€).
Roma es grandiosa; aunque sus puntos más interesantes se pueden visitar todos caminando.

¿DÓNDE ALOJARSE?

Nos encontramos en sitios sumamente turísticos, por lo que la oferta de alojamientos es, prácticamente, interminable. Eso sí, debemos prepararnos para pagar precios elevados, sobre todo si vamos en temporada alta.
Venecia: la mayor parte de los hoteles y albergues para mochileros se hallan en los canales del centro. Nosotros encontramos el San Marco Boutique Guesthouse, un hostel con habitaciones compartidas, aunque grandes, limpias y en una perfecta localización (a menos de 5 minutos de la Plaza de San Marcos. Dispone de habitaciones privadas, con un precio más elevado.
Bolonia: con menor oferta de alojamiento que Venecia y Roma, los precios en el centro para pasar la Nochevieja nos parecieron abusivos; probablemente no sea igual en otras fechas. Estuvimos en un AirBnb algo alejado del centro, aunque correcto.
Roma: sin lugar a dudas nuestro mayor acierto. Situados en una zona repleta de buenos restaurantes, a menos de 10 minutos del Vaticano y la Plaza Navona, los Ronda Sant Angelo Suites son unos pequeños apartamentos con cocina compartida que nos vinieron de maravilla, a precios razonables para estar en Roma. Repetiríamos sin dudarlo un minuto. Los alojamientos en el centro raramente bajan de 50€ la noche; lo habitual es pagar un mínimo de 80 – 100€ por dos personas. Conviene mirar con antelación y buscar bien antes del viaje para elegir alojamiento bien situado y con buena relación calidad-precio.
Nuestro hostel en Venecia. Muy bien situado, limpio y amplio. Muy buena opción.
Alojamiento en Roma. Impecable.

OTRAS CONSIDERACIONES

Presupuesto: estamos viajando a ciudades muy turísticas de Europa, por lo que el gasto será importante, fundamentalmente en hoteles. Sin embargo, las ciudades se pueden recorrer caminando (ahorramos en transporte público) y las entradas a los principales monumentos no son demasiado caras (a excepción del Palazzo Ducale en Venecia y el Museo Vaticano en Roma). La entrada a las iglesias es gratuita, aunque  en algunas  de ellas la visita a las criptas o museos requiere de una ofrenda o pago simbólico (1-2 €).
Comida: la pasta y la pizza nos vuelven locos, y en esta ruta encontraremos lugares donde comer realmente bien. Podemos recomendar la Pizzeria Rossopomodoro en Venecia y los restaurantes Da Simo y Cantina e Cucina en Roma.
Seguridad: estamos en lugares muy turísticos, por lo que lo único imprescindible es tener cuidado con los carteristas (borseggiatori), que frecuentan los lugares concurridos (Fontana di Trevi, Plaza de San Pedro en el Vaticano, líneas de autobús en Roma…).
Ropa: recomendamos calzado cómodo, puesto que son ciudades muy «caminables» (a lo largo del día podemos hacer más de 15 km). En invierno, sobre todo en Venecia, hace mucho frío; imprescindibles guantes, gorro, bufanda…
Hace fresquito, que no se os olviden los guantes.
Aunque haga frío, la gente no perdona el sentarse en una terraza.
Mapas: aunque un buen mapa en papel siempre nos facilita la labor, lo ideal es moverse con Google Maps o con la app Maps.me, puesto que nos orientarán en todo momento (sobre todo en Venecia es difícil moverse de un punto a otro sin dar mil vueltas).
Guías: para disfrutar y conocer la grandeza de todos los monumentos y museos que visitemos. Nos hacen aprovechar la visita mucho más, así que las consideramos imprescindibles. Existen incontables en el mercado, incluso se pueden comprar al llegar.
El Moisés de Miguel Ángel: leyendo una buena guía conoceremos todos los detalles de esta fantástica obra de arte.
Detalle de «La escuela de Atenas», de Rafael.
Otros consejos: madrugar siempre es una buena opción, pero en lugares tan concurridos (y, en muchas ocasiones, masificados) todavía más. En Venecia podremos recorrer sus canales prácticamente a solas antes de las 9 de la mañana; la Plaza de San Pedro en el Vaticano también está casi desierta al amanecer. Madrugando también eludiremos (o disminuiremos) las largas colas que se forman en el Coliseo o el Vaticano. Para evitar dichas colas se pueden adquirir las entradas previamente por internet, pagando un poco más, para el Coliseo + Foro Romano + Palatino o para el Museo Vaticano.
Llegamos temprano al Vaticano y ya hay una larga fila. En media hora la fila se habrá cuadruplicado.
Incluso en algunos restaurantes tendremos que hacer cola para entrar.
Los Museos Vaticanos son impresionantes. La cantidad de gente que accede cada día también.
Una vez conocemos un poquito cómo manejarse por estas ciudades, no queda más que detallar cada una de ellas. Pero eso, ya sabéis, será en la próxima entrada del blog.
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En la próxima entrada os contaremos qué hacer dos días en Venecia. ¡No os la perdáis!

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