Animales en Etosha/Wildlife in Etosha

Tal y como comentábamos en la anterior entrada del blog, el Parque Nacional de Etosha es uno de los mejores del mundo para poder contemplar una gran variedad de fauna salvaje en su hábitat, realizando un divertido y apasionante safari por libre.
Etosha es hogar de 114 especies de mamíferos, más de 300 de aves y unas 100 de reptiles y anfibios; entre las que se incluyen algunas en peligro (como el rinoceronte negro) u otras endémicas, como el impala de cara negra.
A pesar de que resulta imposible divisarlas todas en una sola visita al parque, lo cierto es que con un poco de suerte nos llevaremos el recuerdo fotográfico de una buena parte de ellas.
Conviene, antes de realizar el viaje, conocer las más importantes y/o frecuentes de cara a disfrutar más de la experiencia.
Con el fin de facilitar el reconocimiento de los diversos animales pero siendo rigurosos con la taxonomía, nombraremos cada animal en castellano, en su nombre científico y en inglés (puesto que gran parte de la información sobre la fauna de este parque la encontraremos dicho idioma). No pretende ser una lista exhaustiva, ya que no vimos todos los animales; esta es sólo nuestra experiencia. Para un listado más completo se puede visitar la página de la wikipedia en inglés sobre el parque. No hemos sido capaces de encontrar ningún listado más detallado.

Nos encantan las cebras.

Vamos, en las próximas líneas, a enumerar todas aquellas especies que pudimos ver en Etosha (las cifras de los ejemplares son aproximadas, y varían ampliamente según las fuentes).

 

Elefante africano/African bush elephant (Loxodonta africana)

El mamífero terrestre más grande del mundo, llegando a medir casi cuatro metros de altura y pudiendo superar los 6000 kg de peso. Los elefantes de Etosha se caracterizan por tener colmillos más pequeños de lo habitual debido a deficiencias minerales en su dieta. Se calcula que en Etosha hay entre 2000 y 3000 ejemplares. Se suelen desplazar en manadas de 30 a 50 ejemplares, y resulta relativamente fácil toparse con una de ellas en alguna de las charcas del parque.

Elefantes refrescándose en la charca de Olifantsbad.
Impresionante ejemplar.

León/Lion (Panthera leo)

El auténtico rey de Etosha, siendo el felino más grande de África. Los machos, de inconfundible melena, pueden llegar a medir hasta tres metros de largo y alcanzar los 250 kg de peso. Pasan la mayor parte del día descansando (¡duermen hasta 20 horas al día!) y su mayor actividad se da al atardecer. Aunque se mueven en manadas, no es infrecuente ver alguna pareja aislada o incluso algún nómada ocasional. Se estima que en Etosha hay más de 200 leones, aunque los más optimistas arrojan cifras de hasta 700.

Leona (hembra).
León (macho).
Esos dos mismos leones, apareándose.

Leopardo africano/African leopard (Panthera pardus pardus)

De un pelaje inconfundible y bellísimo, pueden superar los 60-70 kg de peso y son unos excelentes cazadores. Tienen una fuerza impresionante, que les permite arrastrar a sus víctimas (gacelas, cebras, ñus…) hasta lo alto de los árboles. Son difíciles de ver, puesto que su actividad comienza al atardecer.

Un rinoceronte asusta a un leopardo, en la charca de Halali.

Rinoceronte negro/Black rhinoceros (Diceros bicornis occidentalis)

La subespecie del sudoeste africano, que antaño poblaba gran parte de Namibia y Angola, en la actualidad se considera una especie vulnerable debido a la caza furtiva, atraída por sus dos cuernos de queratina de hasta 50 cm de largo. Los adultos superan los 160 cm de altura y los 1000 kg de peso. Son una especie esquiva, solitaria y agresiva, cuya actividad es, predominantemente, nocturna.

El único rinoceronte que vimos de día (por las noches fueron varios…)
Mismo rinoceronte, visto desde otro ángulo.

Chacal de lomo negro/Black-backed jackal (Canis mesomelas)

Este inquieto mamífero carnívoro de hasta 8 kg se ve con frecuencia en Etosha, aunque su actividad es casi completamente nocturna. Suele deambular por el parque solo, en busca de carroña o pequeños mamíferos. No es raro observarlo cerca de zonas habitadas, merodeando en busca de basura y restos de comida.

Un solitario chacal se dirige a una charca.

Jirafa ahumada o Jirafa de Angola/Angolan giraffe (Giraffa giraffa angolensis)

Se trata de una subespecie de la popular jirafa, que habita el norte de Namibia y algunos territorios de Zambia, Botswana y Zimbabwe. Los machos superan con soltura los cinco metros de altura y los 1000 kg de peso. Son otra de las especies frecuentes en Etosha, cuya población ha aumentado en los últimos años gracias a los programas de conservación y protección del medio ambiente. Se estima que en Etosha puede haber más de 3000 ejemplares.

Nada más salir de Namutoni, el primer día, tuvimos la oportunidad de contemplar a estas dos jirafas.
Las jirafas se ven de lejos, puesto que asoman por encima de la vegetación.

Ñu/Blue wildebeest (Connochaetes taurinus)

Este animal no destaca, precisamente, por su belleza (por lo menos para nosotros); pero es uno de los más abundantes en Etosha. Con más de un metro de altura y 150 a 200 kg de peso, habitualmente vive en grandes manadas (desde docenas a miles de ejemplares). Son animales ágiles y asustadizos, que pueden superar los 80 km/h al escapar de sus depredadores.

Por su belleza no destaca, la verdad.
Aunque suelen moverse en grandes manadas, nos encontramos a este solitario ñu en una zona más remota de Etosha.

Gacela saltarina de El Cabo/Springbok (Antidorcas marsupialis)

Un herbívoro grácil y saltarín (¡puede alcanzar los 4 metros de altura en un salto!) es el mamífero más común en Etosha y en toda Namibia. Aunque puede llegar a pesar hasta 50 kg, es tremendamente rápido, se le han medido velocidades de hasta 88 km/h.

Líneas estilizadas.
Posando para la cámara.

Alcéfalo caama/Red hartebeest (Alcephalus buselaphus caama)

Otro ungulado de gran tamaño, de piel marrón y cara negra. Sus cuernos, unidos por la base, miden hasta 60 cm y crecen en espiral. Aunque miden más de 130 cm y pesan hasta 150 km, son una presa habitual de leones, guepardos y leopardos; al intentar escapar de estos realizan unos característicos giros en zig-zag.

Buenos días, señor alcéfalo.

Gran kudú/Greater kudu (Tragelaphus strepsiceros)

De gran tamaño (150 de alto, 220 cm de largo y más de 300 kg de peso los machos), este gran antílope es uno de los más fáciles de reconocer por su pelaje gris/marrón con bandas verticales blancas en los costados. Los machos presentan unos grandes cuernos en espiral, mientras que las hembras son notablemente más pequeñas y carecen de dichos cuernos.

En primer plano podemos ver un kudu hembra y un kudu macho, este último de soberbio tamaño.
Kudus jóvenes bebiendo en una charca.
Los kudus macho son imponentes.

Órice del Cabo/Gemsbock o South African oryx (Oryx gazella)

Otro gran antílope cuyo hábitat natural se restringe al sur de África. De gran tamaño (140 cm de alto y hasta 250 kg de peso), destacan por sus larga y recta cornamenta, de hasta 85 cm en los machos. Es uno de los herbívoros más comunes en Etosha.

Un órice se agacha para beber.
Los órices destacan por sus largas y rectas cornamentas.

Cebra común o cebra de sabana/Plains zebra (Equus quagga)

Fácilmente reconocible por su pelaje de franjas blancas y negras, es un herbívoro muy común en Etosha; se calcula que en el parque hay alrededor de 13000 ejemplares. Ambos sexos presentan tamaño similar, alcanzando una altura de 150 cm y pesando más de 350 kg. Para nuestro gusto son uno de los animales más bonitos que pudimos contemplar.

Cebras peleando.
Tierna escena de lactancia.

Impala de cara negra/Black-faced impala (Aepyceros melampus petersi)

Endémico de una pequeña región en el norte de Namibia y sur de Angola, su característica cara negra los diferencia del impala común. Se mueven en pequeñas manadas de tres a quince miembros, buscando zonas de vegetación densa para protegerse del sol. Atléticos y ágiles, son muy veloces y pueden realizar saltos de hasta 10 metros de longitud.

Macho rodeado de varias hembras.
Primer plano de una adorable cría de impala de cara negra, cerca de su madre.

Avutarda kori/Kori bustard (Ardeotis kori)

Nos encontramos ante una de las aves voladoras más grandes y pesadas del mundo, llegando a alcanzar los 12 kg de peso. A pesar de ser voladoras, pasan la mayor parte del día caminando (lo hacen de manera lenta y curiosa) en zonas abiertas de hierba, en busca de pequeños insectos, pequeños vertebrados o plantas.

Fueron apenas unos segundos, pero conseguimos fotografiarla mientras caminaba alejándose de nosotros.

Carraca lila/Lilac-breasted roller (Coracias caudatus)

Esta preciosa ave multicolor de pequeño tamaño está ampliamente extendida por África y se ve con frecuencia en Etosha. Suele volar hasta las ramas altas de los árboles, desde donde otea el suelo en busca de insectos, escorpiones y pequeños lagartos y roedores.

Un colorido precioso.

Avefría armada/Blacksmith lapwing (Vanellus armatus)

Muy extendida en la mitad sur de África, su característico plumaje blanco/gris y negro permite distinguirla sin demasiada complicación. En la época de cría se comporta de forma muy agresiva contra otras especies de pájaros e incluso contra animales de mucho mayor tamaño.

Caminando sobre un charco seco descubrimos una avefría armada.

Toco piquigualdo sureño/Southern yellow-billed hornbill (Tockus leucomelas)

Un ave de tamaño mediano caracterizada por un gran pico curvado hacia abajo de color amarillo. Suele estar activo de día, viviendo en solitario salvo en temporada de cría. Se alimenta, básicamente, de termitas, escarabajos, larvas y saltamontes. Algunas tribus africanas los veneran como si se tratase de seres sagrados, mientras que otras los cazan para comerlos o utilizarlos para remedios tradicionales.

Un ave llamativa, inconfundible.
¿No os parece que este primero tiene cara de mala leche?

Drongo ahorquillado/Fork-tailed drongo (Dicrurus adsimilis)

Pequeña ave de apenas 45 g de peso y coloración negra intensa, con una muy característica cola ahorquillada, ojos rojos y robusto pico.

Tirando de zoom para captar al pequeño drongo ahorquillado.

Marabú africano/Marabou stork (Leptoptilos crumenifer)

De gran tamaño (hasta 120 cm de longitud, más de 3 metros de envergadura y 6 kg de peso), esta longeva ave se alimenta, fundamentalmente, de carroña. Fácilmente reconocible por su plumaje negro y blanco, largo cuello con un llamativo saco gular rojo y gran tamaño.

Aunque de lejos, podemos ver un marabú africano.

Pintada común o Gallina de Guinea/Helmeted guineafowl (Numida meleagris)

Para nuestro gusto, uno de los animales más divertidos de Etosha, por su graciosa manera de caminar. Estas gallináceas de hasta 50 cm de altura poseen un cuerpo con pequeñas motas blancas, cabeza azul y una especie de «casco» rojo en la cabeza. ¡Divertidísimas!

Llamativas y divertidas.

Avestruz de cuello azul/SouthAfrican ostrich (Struthio camelus australis)

Se trata de una subespecie de avestruz, diferenciada de la común por tener el cuello y las patas grises. Es el ave más grande y que pone los huevos más grandes del mundo (¡de hasta 15 cm y 1,4 kg de peso!). Excelentes deportistas (pueden alcanzar más de 70 km/h), suelen escapar de sus predadores; si sienten amenazada su prole pueden incluso combatir a los leones y salir victoriosas.

No hay duda: es una avestruz.

Avefría coronada/Crowned lapwing (Vanellus coronatus)

Otra especie de avefría, esta vez caracterizada por su plumaje marrón y por presentar una corona negra con un halo blanco.

El motivo de llamarla «coronada» resulta evidente.

Azor lagartijero claro/Pale chanting goshawk (Melierax canorus)

Con una envergadura que puede superar el metro, este azor se suele encontrar en lo alto de los árboles, oteando el suelo en busca de presas, como lagartijas o roedores. Su plumaje gris y su pico anaranjado le confieren un porte altivo.

Mirada intimidatoria la del azor.

Búho lechoso o Búho de Verroux/Giant eagle owl (Bubo lacteus)

El búho más grande del continente africano, pues puede superar los 60 cm de longitud. De hábitos nocturnos, es un gran depredador de roedores y pequeños mamíferos, gracias a sus potentes garras.

Descubrimos al gran búho encaramado a una rama, en la charca de Namutoni.

Cuervo de El Cabo/Cape crow o Black crow (Corvus capensis)

Con su típica coloración negra y su característico canto, es de tamaño algo superior al cuervo habitualmente encontrado en Europa. Se alimenta de granos, semillas y pequeños insectos.

Varios cuervos curiosean junto a un ñu.

También pudimos ver, fugazmente, una hiena en la charca de Halali, ya de noche (no fuimos tan rápidos como para fotografiarla).
Por último, hubo un buen puñado de animales que no tuvimos la oportunidad o la suerte de contemplar. Entre todos ellos destacan el guepardo, el zorro orejudo, el licaón, el suricato, las mangostas, el tejón o el puercospín. Quizá sea la excusa perfecta para regresar a este maravilloso lugar…

En la próxima entrada os contaremos otra nueva aventura en Namibia, que nos obligará a retroceder miles de años. ¡No os la perdáis!

Nos despedimos de Etosha. ¡Hasta la próxima!

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