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Bisaurín (2670 m), desde el Refugio de Lizara

Bisaurín (2670 m), desde el Refugio de Lizara

Colosal y grandioso pero, a su vez, amable y sin dificultades técnicas, el Bisaurín es una de las montañas más celebres y visitadas de todo el Pirineo aragonés.
Se enmarca en el Parque Natural de los Valles Occidentales, cerrando el Valle de Aragüés del Puerto – Jasa, y se considera una de las cumbres míticas de la Jacetania. Motivos no le faltan, evidentemente, puesto que es la mayor elevación desde allí hasta el Océano Atlántico y, por tanto, ofrece unas vistas grandiosas en todas direcciones. Cima imprescindible en el currículum de cualquier amante del Pirineo.
Hoy hablamos de la ruta al Bisaurín por su cara sur, partiendo desde el Refugio de Lizara, una de las ascensiones más populares de la Jacetania. ¿Nos acompañas a conocer un poco más?

¿Cómo llegar al Refugio de Lizara?

El Refugio de Lizara se halla situado al final del Valle de Aragüés del Puerto – Jasa.
Circulando por la autovía A-21, bien se venga desde Aragón o desde Navarra, es preciso tomar el desvío, a la altura de Puente la Reina de Jaca, por la carretera A-176 en dirección a Echo.
A unos 15 km de Puente la Reina, bien indicado, hay un desvío a la derecha por la A-2605 (Aragüés del Puerto – Jasa), que debemos tomar. Continuar por esta carretera unos 18 km, hasta llegar al entorno del refugio.
Se trata de una carretera estrecha pero con un pavimento bastante decente, salvo en algún momento puntual (apta para cualquier tipo de vehículo). El refugio está abierto todo el año.
Justo antes del refugio hay un aparcamiento amplio, en el que caben unas pocas decenas de vehículos.

Aparcamiento amplio, a los pies del refugio.

Datos técnicos

Fecha: 13 de agosto de 2022.
Inicio y fin de la ruta: Refugio de Lizara.
Tipo de ruta: ida y vuelta.
Itinerario: Refugio de Lizara – Collado de lo Foratón – Bisaurín – Collado de lo Foratón – Refugio de Lizara.
Distancia: 11,10 km.
Desnivel acumulado: 1154 metros, tanto de desnivel positivo como negativo.
Altitud:
– Mínima: 1524 metros (Refugio de Lizara)
– Máxima: 2670 metros (Cima Bisaurín).
Duración sin paradas: 4 horas y 35 minutos.
Duración, por partes:
– 1 hora y 5 minutos hasta el Collado de lo Foratón (10 minutos de descanso).
– 2 horas y 25 minutos hasta la Cima del Bisaurín (35 minutos de descanso)..
– 5 horas y 20 minutos hasta el Refugio de Lizara.
Dificultad/recomendaciones:
– No existen pasos complejos ni expuestos en toda la ruta pero, como siempre, nos movemos en territorio de montaña y hay que prestar atención.
– La ruta supera un desnivel más que notable (1154 metros de desnivel positivo), sin apenas tregua.
– Precaución en el tramo más pendiente de la pala final, puesto que hay algún tramo con piedras sueltas que pueden caer a los montañeros que caminan más abajo.
– Ruta sin sombras, por cara sur; recomendable madrugar más de lo habitual para evitar el calor estival.
– Ruta realizada a un ritmo relativamente rápido, sin demasiados descansos.
Track GPS: descargar aquí.
*NOTA: los tiempos, distancia y dificultades encontradas están basados en nuestra experiencia, teniendo en cuenta la climatología, nuestra forma física y experiencia en montaña. Hay que salir al monte siempre bien equipado, con el material y una preparación adecuados, y consultando previamente la previsión meteorológica.

Ruta realizada.
Perfil de la ruta realizada.
Escala MIDE de dificultad.

Nuestra experiencia en el Bisaurín

Bisaurín, otra cumbre mítica del Pirineo aragonés que todavía no habíamos ascendido juntos. En alguna otra ocasión había surgido la propuesta, pero finalmente otras cimas de la Jacetania eran las elegidas. Así, Collarada o el Castillo d’Acher fueron opciones previas. Pero el Bisaurín no podía tardar, así que en un fin de semana libre de este caluroso agosto de 2022 decidimos acometer su ascenso.
Dejamos el coche aparcado junto al Refugio de Lizara, situado en un paraje realmente idílico. Acabamos de preparar las mochilas, nos calzamos las botas y emprendemos la marcha por el sendero señalizado que pasa por detrás de dicho refugio. Se trata del GR 11.1, que nos acercará al Collado de lo Foratón y que, si lo continuáramos, nos llevaría a la Selva de Oza.

Refugio de Lizara, punto de partida de la ruta. Al fondo, el Bisaurín.
¡Comienza la ruta!

Superamos un pequeño tramo de ascenso por senda para, enseguida, desembocar en una cómoda pista que toma rumbo norte, alternando algún tramo casi llano con otros de pendiente exagerada. Empieza dura la ruta, aunque con las vistas espectaculares del Bisaurín desde mil metros más abajo el esfuerzo se lleva de otra manera.

Superamos un pequeño trecho de senda y llegamos a la pista, que tiene algún repecho duro.

Obviamos un par de desvíos, bien señalizados, que nos llevarían al Puerto de Bernera y el Valle de los Sarrios. Nosotros continuamos por la pista que, a la altura de la fuente/abrevadero de la Fuenfría, suaviza y se abre en un bucólico terreno de prados. Sorprendemos a algunas vacas pastando, ajenas al desfile de montañeros que recorrerá su territorio en las próximas horas.

Llegamos al abrevadero de la Fuenfría.

La pista, que ahora se dirige hacia el oeste, pronto se difumina y acaba convertida en un cómodo sendero de montaña, que serpentea por los prados, mientras gana altitud suavemente. Echando un vistazo atrás vemos cómo el valle se despereza mientras los tenues rayos de sol tempraneros lo acarician.

Ya por la senda, cómoda en este punto.

Seguimos las pinturas rojas y blancas del GR, divisando la dócil muralla verde que se yergue ante nosotros, y que debemos remontar en los próximos minutos.
Algunos hitos de piedra, unas pocas estacas de madera y el siempre bien delimitado sendero nos llevan a realizar un par de amplias lazadas para remontar el desnivel que, aunque vuelve a ser potente, podemos superar con comodidad.

Debemos dirigirnos hacia el amplio collado que se distingue al fondo.
Ascendiendo.
Al fondo el Puntal Alto de lo Foratón.

A buen ritmo remontamos este bonito trecho, para alcanzar así el Collado de lo Foratón (3,4 km; 1 hora y 5 minutos; 2011 metros de altitud). Mirador espectacular, punto idóneo para detenerse unos minutos a contemplar el paisaje. Frente a nosotros se ha abierto la zona más occidental de la Jacetania y, por ende, del Pirineo aragonés. En primer plano, la puntiaguda Punta Agüerri; más a lo lejos creemos reconocer Lenito y Peña Forca. Echando un vistazo atrás, veladas por los rayos del sol, las siluetas del Lecherín, los Mallos de Lecherín y, más a lo lejos, la siempre identificable Collarada. Hacia el sur las suaves formas del Puntal Alto de lo Foratón; hacia el norte la interminable y dura pala sur que asciende hasta la cima del Bisaurín.

Llegamos al collado.
Aquí se abren ya grandes vistas.

Reemprendemos la marcha virando hacia el norte, por un cordal de lomas herbosas surcadas por diversos senderos que se dirigen en línea recta hacia la cima.
Conforme ganamos altitud la senda gana también pendiente, haciéndose dura por momentos. Paso a paso, que no tenemos prisa, remontamos la ladera. Y conforme avanzamos, también, el terreno herboso va menguando y se transforma en una superficie rocosa.

Rumbo norte, hacia la cima.
Subida dura.

Así, el sendero, evidente y señalizado periódicamente con hitos de piedra, comienza a buscar la parte más débil del contrafuerte que protege la cima del Bisaurín. Curva a la izquierda, curva a la derecha, con cada paso nos acercamos unos centímetros a la ansiada cumbre.
Abajo queda ya el Collado de lo Foratón; mucho más abajo queda el Refugio de Lizara, punto de partida de la ruta. Tomamos un poco de aire, puesto que el ritmo de ascenso está siendo fuerte. Aprovechamos para contemplar un poco la panorámica, que ya es notable.

Ya va quedando menos…
El collado y el refugio cada vez quedan más abajo.

Alcanzamos el tramo más duro, en que debemos prestar precaución porque al caminar podemos desplazar alguna piedra suelta y que ponga en peligro a quienes caminen por abajo. Despacito y con buena letra superamos este tramo que, por otro lado, no tiene dificultad alguna a excepción de la fuerte pendiente.

Rocoso tramo, de pendiente notable.

A partir de aquí la pendiente suaviza, y tenemos la cumbre al alcance de la mano. Unos metros llaneando rumbo este para llegar al último repecho antes de hollar la cima del Pico Bisaurín (5,5 km; 2 horas y 25 minutos; 2670 metros).
Un pequeño buzón cimero nos recibe, en una cima que podemos disfrutar prácticamente en soledad durante un rato (es lo que tiene madrugar y subir ligero). La bruma matutina confiere una panorámica algo velada, que convierte las grandes montañas en siluetas apenas perceptibles.
Si bien en primer plano reconocemos el recientemente conquistado Castillo d’Acher y las tierras rojas que lo rodean, el resto de cumbres son sombras difuminadas. No obstante, reconocemos algunas, como Punta Agüerri, Lenito, Peña Forca, Aspe, Mallos de Lecherín, Collarada, Anayet, Vértice de Anayet y el siempre imponente Midi d’Ossau. Grandiosas panorámicas venidas a menos por las condiciones meteorológicas.
Pero no todos los días podemos disfrutar de un almuerzo en esta cima tan respetable, por lo que nos sentamos tranquilamente a tomar un ansiado bocadillo y, tras ello, inmortalizar el momento con unas cuantas fotografías.

¡Cima! En el centro, el Castillo d’Acher.
Luces y sombras.
Buzón cimero.
¡Qué bien se está aquí!

Toca descender, por el mismo camino que hemos venido. Lo hacemos a ritmo tranquilo pero sin pausa, prestando especial atención en el tramo con más piedra suelta. Pequeña parada en el Collado de lo Foratón y, desde allí, el agradable tramo de descenso más suave que nos lleva, de vuelta, al Refugio de Lizara.

Agradable descenso.

En conclusión, la ruta al Bisaurín por su cara sur, desde el Refugio de Lizara, es una de las clásicas pirenaicas que nos lleva a una de las montañas con renombre. Sin dificultades técnicas, requiere superar un desnivel notable pero es accesible a cualquiera con cierta forma física. Volveremos, sin duda.

¡Hasta la próxima!

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