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Excursión a O Saldo, desde Escarrilla

Excursión a O Saldo, desde Escarrilla

El Valle de Tena es uno de los más populares de todo el Pirineo aragonés, puesto que ofrece un inacabable repertorio de actividades, desde sencillos paseos hasta rutas de alta montaña, pasando por actividades en familia y otras sólo aptas para los más aventureros.
Dentro de las excursiones para (casi) toda la familia en el Valle de Tena, hay una muy conocida y que, sin embargo, se nos resistía hasta ahora. Se trata de la excursión hasta la cascada conocida como O saldo (El Salto, en aragonés), escondida en un rincón de fácil acceso y que regala una estampa de postal.
Apta para casi todos los públicos, la consideramos un imprescindible del Valle de Tena. Hoy nos acercamos a O Saldo, partiendo desde Escarrilla. ¿Nos acompañas a conocer un poco más sobre la excursión?

¿Cómo llegar?

El punto de partida de la excursión es justo a la salida de la población de Escarrilla, en la primera curva de la carretera, justo antes de entrar al estrecho túnel.
A mano izquierda, según se va hacia dicho túnel, hay una pequeña zona donde aparcar unos 10-12 vehículos; si esa zona está llena (bastante probable en fines de semana de casi cualquier época del año), se puede dejar el vehículo en Escarrilla y caminar hasta el final del pueblo.
La ruta está bien señalizada, iniciando en una pista, mediante un pequeño cartel de madera junto a la salida de la población.

Pequeño aparcamiento justo antes de la entrada del túnel.
Inicio de la ruta, junto a la entrada/salida del pueblo, a pocos metros del túnel.

Datos técnicos

Fecha: 22 de mayo de 2002.
Inicio y fin de la ruta: salida de la población de Escarrilla.
Tipo de ruta: ida y vuelta.
Itinerario: Escarrilla – Antigua carretera – Senda – Pista forestal – Senda – O Saldo – Senda – Pista forestal – Senda – Antigua carretera – Escarrilla.
Distancia: 6,57 km.
Desnivel acumulado: 364 metros, tanto de desnivel positivo como negativo.
Altitud:
– Mínima: 1188 metros (inicio/fin de la ruta).
– Máxima: 1473 metros (unos 500 metros antes de llegar a la cascada).
Duración sin paradas: 1 hora y 55 minutos.
Duración, por partes:
– 40 minutos hasta el desvío a la Pista forestal (incluyendo 5 minutos de descanso).
– 1 hora y 5 minutos hasta O Saldo (30 minutos de descanso).
– 2 horas y 30 minutos hasta el coche.
Dificultad/recomendaciones:
– Ruta sencilla, ideal para disfrutar en familia.
– Al inicio de la ruta hay un par de desvíos cuya señalización es mejorable. No obstante, prestando atención se encuentran las marcas de la ruta.
– Evitar en horas y días de más calor, hay bastantes tramos sin sombra.
– El desnivel se supera, prácticamente en su totalidad, en los primeros 1,8 km. Se pueden hacer algo duros, pero el resto del camino ya es cómodo.
– Está prohibido bañarse en la poza situada junto a O Saldo puesto que el río, más abajo, es utilizado como fuente de agua potable.
Track GPS: descargar aquí.
*NOTA: los tiempos, distancia y dificultades encontradas están basados en nuestra experiencia, teniendo en cuenta la climatología, nuestra forma física y experiencia en montaña. Hay que salir al monte siempre bien equipado, con el material y una preparación adecuados, y consultando previamente la previsión meteorológica.

Ruta realizada.
Perfil de la ruta realizada.
Escala MIDE de dificultad.

Nuestra experiencia en la excursión a O Saldo

Jornada de transición, tras una ruta algo larga y espectacular recorriendo la Faja Canarellos en Ordesa. Nos levantamos sin prisa y damos cuenta de un buen desayuno, por lo que no apetece una excursión dura ni larga. Con un par o tres de horas nos daremos más que satisfechos.
Por ello, finalmente, optamos por la excursión a la escondida cascada de O Saldo, partiendo desde la localidad de Escarrilla.
Dejamos el coche en la propia localidad, junto a la salida de la misma. Cruzamos, con precaución, la carretera y junto a los carteles de entrada/salida de la localidad encontramos el panel explicativo donde comienza la ruta PR HU-91.
Nuestros primeros pasos, en descenso, recorren durante unos metros el trazado de la antigua carretera. Pero pronto reparamos en un sendero que emerge hacia la izquierda, ya en ascenso, y que debemos tomar.

Primer desvío a tomar. Comienza el ascenso.

Poco más adelante, y ya en un terreno de árboles más sombrío, surge otro nuevo desvío a la izquierda, esta vez señalizado con un hito de piedras. Conviene prestar atención puesto que el camino principal continuaría recto; nosotros debemos desviarnos.

Nuevo desvío a la izquierda, señalizado con un hito de piedras.

Todavía nos queda, unos minutos después, otro desvío hacia la izquierda, esta vez marcado con pintura en una roca, y que continúa en ascenso por terreno arbolado.

Y otro desvío más, también a la izquierda.

Superada esta sucesión de desvíos la senda, clara y cómoda, se introduce en otro tramo frondoso, umbrío y húmedo. Cruza un pequeño barranco, que baja con poco caudal pero que deja el camino durante unos metros con algo de barro resbaladizo.
En todo momento caminamos rumbo oeste, ascendiendo con decisión por el camino estrecho que, progresivamente sale del bosque y llega a terreno más abierto. A nuestras espaldas, aunque el día está algo nublado, asoman algunas cumbres nevadas de la zona más meridional del Valle de Tena.

La senda se estrecha, por una zona más umbría.

Un nuevo desvío a la izquierda, ahora marcado con una placa de madera y una flecha roja, nos lleva a una zona rocosa, áspera, seca y con gran pendiente, que nos hace sudar de lo lindo en esta cálida mañana primaveral. Descansamos unos minutos a tomar agua mientras contemplamos el barranco formado por el Río Escarra, cubierto por un manto de pinos, y en cuyo final se encuentra nuestro objetivo de hoy: O Saldo.

Aquí toca tomar el desvío de la izquierda, señalizado con una flecha roja.
Por ahí arriba se encuentra nuestro destino de hoy.

Ganamos altitud un poco más por la senda hasta toparnos con una puerta metálica que da acceso a la pista forestal. Viramos a la derecha (hacia el norte) y pronto alcanzamos unas vallas metálicas para el ganado. Merece la pena detenerse aquí un momento a contemplar el entorno, grandioso como siempre.

Llegamos a la pista a través de esta puerta. Giraremos a la derecha en este punto.
Aunque el día gris lo desluce un poco, al fondo asoman ya varias cumbres nevadas.

La pista desciende durante unos metros, cómodo; un nuevo desvío a la izquierda (esta vez bien marcado con los típicos paneles amarillos) nos lleva por otra senda estrecha y obvia por un terreno que ahora llanea y alterna suaves ascensos y descensos. El firme es, en ocasiones, algo irregular, con pequeñas rocas que subir y bajar pero que no entrañan mayor dificultad (aptas para casi todos).

Nuevo desvío, nuevamente a la izquierda.

Al fondo se observan las paredes que dan lugar a O Saldo; el camino realiza aquí una amplia curva en dirección norte/nordeste, ora entre arbustos de buxo (boj) ora bajo pequeños árboles, en un terreno muy agradable para caminar.

Terreno muy agradable para caminar.

Un tramo breve de descenso más abrupto, pero sin complicaciones, nos lleva a un pequeño panel con explicaciones sobre la cascada y el patrimonio natural de la zona. Apenas unos metros más allá ya se llega a la tranquila poza de agua sobre la que cae, elegante, O Saldo.
Silencio durante unos minutos, pues queremos contemplar este cautivador rincón con tranquilidad. Quizá no sea una cascada muy caudalosa, quizá no sea muy alta, quizá no esté enmarcada en un rincón sumamente hermoso… pero tiene encanto, magia, atractivo.

He aquí nuestro destino: la fabulosa cascada conocida como O Saldo.
Hermosísimo rincón.

La poza, de forma casi circular (recordamos que está prohibido el baño y un cartel allí mismo lo indica claramente), se puede rodear en su totalidad para pasar detrás del salto de agua y tomar bonitas fotos.
Nos quedamos en el lugar durante una media hora, retratándolo y contemplándolo a partes iguales.

¡Qué maravilla!

El camino de regreso lo hacemos ligeros, sin detenernos apenas, por el mismo camino que la ida.
En conclusión, la excursión a O Saldo, partiendo desde Escarrilla es uno de los clásicos de la zona, por motivos evidentes. A disfrutar en familia, apta para (casi) todos los públicos, dejará un grato recuerdo.

¡Hasta la próxima!

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