Rincón del Verde por el Valle de la Ripera

Por mucho que salgamos a realizar rutas senderistas por el Pirineo aragonés, siempre nos quedan rincones por descubrir. Y, hablando de rincones, uno de los más célebres todavía se nos escapaba. Porque habíamos oído hablar mil veces del Rincón del Verde y de la espectacular ruta que a él llega por el Valle de la Ripera y, a pesar de ello, aún no lo conocíamos.
Se trata de una ruta cómoda y que recorre el fantástico Valle de la Ripera, otra de las grandes joyas (menos conocidas) del Pirineo aragonés. Hoy te contamos nuestra excursión al Rincón del Verde por el Valle de la Ripera. ¿Nos acompañas a conocer un poco más?

¡Vaya paisajes!

¿Cómo llegar?

El punto de partida de la ruta se encuentra en la localidad de Panticosa, justo en el aparcamiento de la pista de esquí, donde no falta sitio para dejar nuestro vehículo.
El inicio de la ruta surge justo detrás del edificio de taquillas/cafetería, bien señalizado.

Aparcamiento amplio número 1.
Unos metros más abajo, otro aparcamiento todavía más amplio.

Datos técnicos

Fecha: 28 de febrero de 2021
Inicio y fin de la ruta: aparcamiento de la pista de esquí de Panticosa.
Itinerario: aparcamiento – Puente La Zoche – Refugio de la Ripera – Refugio de Cantal – Rincón del Verde – Refugio de Cantal – Refugio de la Ripera – Puente La Zoche – aparcamiento.
Distancia: 16,23 kilómetros.
Desnivel acumulado: 689 metros, tanto de desnivel positivo como negativo.
Altitud:
– Mínima: 1146 metros (aparcamiento)
– Máxima: 1739 metros (llegando al Rincón del Verde).
Duración sin paradas: 4 horas y 50 minutos.
Duración, por partes:
– 30 minutos hasta el Puente La Zoche.
– 1 hora y 45 minutos hasta el Refugio de la Ripera (incluye 5 minutos de descanso).
– 2 horas y 5 minutos hasta el Refugio de Cantal.
– 2 horas y 30 minutos hasta la entrada del Rincón del Verde (35 minutos de descanso).
– 3 horas y 35 minutos hasta el Refugio de Cantal (15 minutos de descanso).
– 5 horas y 45 minutos hasta llegar al coche.
Dificultad/recomendaciones:
– El único tramo algo duro es tras el Puente La Zoche, por un sendero que gana altitud mediante lazadas, durante unos 20 o 30 minutos.
– Se trata de una ruta preciosa para hacer con raquetas. En ese caso, una vez en el Valle de la Ripera lo ideal no es seguir la pista (expuesta a aludes), sino caminar más hacia el fondo del valle o incluso por la margen derecha del río.
– La ruta que presentamos es para llegar, únicamente, a la entrada del Rincón del Verde. Continuando un rato por la pista se llegaría al Refugio del Verde y, un poco más adelante, al Ibón de Sabocos.
Track GPS: descargar aquí.
*NOTA: los tiempos, distancia y dificultades encontradas están basados en nuestra experiencia, teniendo en cuenta la climatología, nuestra forma física y experiencia en montaña. Hay que salir al monte siempre bien equipado, con el material y una preparación adecuados, y consultando previamente la previsión meteorológica.

Ruta realizada, sobre mapa del IGN.
Perfil de la ruta realizada.
Escala MIDE de dificultad.

Nuestra experiencia en la Excursión al Rincón del Verde

Ganas, muchas ganas, de conocer este hermoso rincón pirenaico que se nos venía resistiendo y que, por fin, vamos a conocer.
Dejamos el coche en el aparcamiento de la estación de esquí y, justo entre los dos puentes que separan el fin de la pista de esquí y el aparcamiento, vemos el primer cartel indicador de la ruta (Ibón de Sabocos – La Ripera). Este nos lleva detrás de las taquillas de la estación de esquí, donde debemos prestar atención a otro desvío, en que comienza el sendero en sí.

Detrás de ese edificio comienza la ruta.

Los primeros metros son de ascenso por una senda estrecha, en la que pronto dejamos atrás el desvío al comienzo de las recién inauguradas pasarelas de Panticosa. Caminamos sobre una alfombra de hojas secas, terreno cómodo, aunque siempre en suave pero constante ascenso por la margen derecha del Río Bolática.

Todos los cruces están bien señalizados, sin pérdida.

Casi sin darnos cuenta alcanzamos el Puente La Zoche (1,6 km; 30 minutos; 1351 metros de altitud), el cual nos lleva a la margen izquierda del río. Sin embargo, nada más superarlo nos alejamos del cauce puesto que el camino se interna en una zona boscosa, ganando desnivel rápidamente mientras realiza varias lazadas entre la masa de árboles.

Puente La Zoche, sobre el Río Bolática.
Este tramo nos hará sudar.

El camino es evidente, sin pérdida, y periódicamente está señalizado con marcas de pintura blancas y amarillas (no en vano, estamos caminando por el PR HU95).
Cuando el bosque se abre comenzamos a vislumbrar, a lo lejos, las grandiosas cumbres nevadas que nos rodean. Echando un vistazo atrás llama la atención la espectacular Sierra de la Partacua; frente a nosotros ya asoman cumbres que superan, con facilidad, los 2500 metros de altitud.

Seguiremos las claras indicaciones.
Ya distinguimos, a lo lejos, el inverosímil Dedo de Yenefrito.

Nos dirigimos hacia el este por una zona de prados, muy agradable, siguiendo trazas (algo menos evidentes) de senda. Por ello, debemos prestar atención y encontrar las estacas de madera amarilla que, de vez en cuando, nos confirman que vamos en la buena dirección.
La ruta continúa, unos minutos después, por otra zona boscosa en que la nieve va parcheando, progresivamente, el camino. Cayó una copiosa nevada hace unas semanas y todavía se resiste a desaparecer en las zonas más umbrías, lo cual aporta una belleza adicional a la ruta.

En esta zona de prados la senda no resulta tan evidente. Debemos fijarnos en las estacas amarillas clavadas en el suelo.

En suave ascenso alcanzamos la cota 1500 m; a partir de aquí el sendero va virando progresivamente hacia el sur, en busca del amplio Valle de La Ripera, que comienza a mostrarse con las grandes murallas nevadas que lo cierran por el sur.
Descendemos unos metros para cruzar un pequeño puente sobre el Río Ripera y pasar ahora a su margen derecha. Unos metros más allá el sendero desemboca en la pista principal que recorre el valle.

Emprendemos rumbo sur, hacia el Valle de la Ripera.
Aunque antes debemos cruzar otro pequeño puente.

Ahora sí, mientras andamos por la ancha pista, somos conscientes de la grandiosidad y aire majestuoso que destila el Valle de La Ripera. Cerrado al sur por las cumbres de Sabocos, Peña del Verde, Mallo Las Peñas, Forato y otras tantas, es una auténtica oda a la belleza de la montaña.

Comenzamos a recorrer este valle majestuoso.

Enseguida llegamos al Refugio de la Ripera (5 km; 1 hora y 45 minutos; 1534 m), apenas una pequeña cabaña de pastores donde nos podríamos guarecer en caso de tormenta. La contemplamos desde fuera y proseguimos la marcha.

El pequeño Refugio de La Ripera.

Nos toca caminar por pista cómoda, que asciende muy suavemente por la margen derecha del Río Ripera y que, unos metros más adelante, cruza dicho río por un pequeño puente para continuar por su margen izquierda.
Así, casi sin darnos cuenta alcanzamos el Refugio de Cantal (6,29 km; 2 horas y 5 minutos; 1584 metros). Es a partir de aquí en que la nieve va ganando continuidad y prácticamente cubre en su totalidad la pista por la que tenemos que seguir caminando, en dirección sureste.

Cambiamos a la margen izquierda; se observa, a la derecha, el Refugio del Cantal.
Este tramo, por pista, resulta sumamente cómodo.

Adquiere el valle un aspecto, diríamos, casi himalayesco, con grandes paredes nevadas (¡de casi 1000 metros de desnivel!) flanqueando el fondo del valle. No podemos dejar de inmortalizarlo con nuestra cámara de fotos. A nuestra izquierda la bonita cascada conocida como Salto Tendenera, también fotogénica.

Ya nieve continua.
El Salto Tendenera.

Conforme vamos ganando altitud resulta inevitable pisar ya la nieve en la suave pero ascendente pista. En un par de puntos debemos cruzar sobre los restos de gigantescos aludes que han descargado de las montañas de nuestra derecha. Precaución en esta zona tras grandes nevadas; mejor caminar por el fondo del valle en esos días.

Atravesando los restos de un gran alud (foto tomada a la vuelta).

La pista vira, progresivamente, a la derecha (dirección sur), hasta alcanzar un pequeño rellano en el que ya observamos, en toda su amplitud, el Rincón del Verde (8,1 km; 2 horas y 30 minutos, 1739 metros) . Sin palabras.
Silencio, soledad.
Vertiginosa grandiosidad.
Frente a nosotros una impresionante muralla montañosa se alza desafiante, inexpugnable. Nos quedamos un buen rato contemplándola, intentando escudriñar todos los detalles que guarda.

Últimos metros de ascenso…
Contemplando las murallas de mil metros.
Un espectáculo de la naturaleza.

Hacia el oeste la pista continúa, realizando varias lazadas, por un terreno de lomas más suaves, que invitan al paseo con raquetas. Nosotros, sin embargo, damos por finalizada la ruta en este punto, puesto que nos es suficiente para contemplar este lugar de inusitada belleza. Más allá quedaría el Refugio del Verde, el Ibón de Sabocos, etc… Para otra ocasión.

Hacia el este vemos lomas más suaves. Bonita zona para las raquetas.

Tras mil y una fotos decidimos emprender el camino de vuelta, ya por una nieve algo más pesada dado lo caluroso del día.
La vuelta, a ritmo alegre y con vistas de escándalo (incluso distinguimos a lo lejos algunos tresmiles, como el Algas o el Garmo Negro), se hace amena y cómoda.

Paisajes inolvidables.

Así, tras algo menos de seis horas, incluyendo paradas, llegamos de nuevo al aparcamiento.
En conclusión, una ruta sencilla y cómoda, aunque supera una distancia notable, para descubrir uno de los valles (y el rincón) más hermosos del Pirineo.

¡Disfrutando de otro día de montaña!

Rutas alternativas

Valle de la Ripera por pista: partiendo desde un área de recreo en la carretera entre Panticosa y el Balneario, sale una pista que, finalmente, alcanza el Valle de la Ripera.
Llegar sólo hasta el Refugio de la Ripera: más corta que la realizada (tan solo unos 10 km ida y vuelta), nos dejaría en la entrada del valle. No permite contemplarlo en su totalidad.
Llegar hasta el Refugio del Cantal: unos 13 km ida y vuelta, alarga un poco la ruta previa pero no llega hasta el Rincón del Verde. Puestos a caminar, merece la pena alargarla hasta dicho rincón.
Ruta circular: llegar, como en nuestro caso, hasta el Rincón del Verde. Continuar la pista hasta casi el Ibón de Sabocos y desde allí descender directamente a Panticosa.

¡Hasta la próxima!

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