Senda de los azudes de Pozán de Vero

La Comarca del Somontano de Barbastro ofrece un buen número de actividades senderistas sencillas y para toda la familia, ideales para hacer en media jornada y que esconden pequeños secretos que merece la pena conocer. Es el caso de la Senda de los Azudes, en la localidad de Pozán de Vero. Una ruta cómoda que nos muestra estas antiguas presas de piedra, interesantes obras de ingeniería que sirvieron para aprovechar las aguas del Río Vero en las huertas y molinos de la zona.
Como siempre, la combinación de naturaleza y cultura resulta una buena opción y si, además, le sumamos la posibilidad de finalizar la ruta con un refrescante baño… ¿qué más podemos pedir?
Hoy recorremos la Senda de los Azudes de Pozán de Vero. ¿Nos acompañas a conocerla?

Vista aérea de la zona de huertas y de la localidad de Pozán de Vero.

¿Cómo llegar?

El punto de partida se encuentra junto al polideportivo de la localidad de Pozán de Vero. Llegando desde Barbastro por la A-1232 hay que atravesar toda la localidad y encontrar un desvío a la izquierda, señalizado como “Sendero de los azudes/Zona Polideportiva”. Existe una zona amplia para aparcar, a la sombra.

Datos técnicos

Fecha: 13 de junio de 2020
Inicio y fin de la ruta: Polideportivo de Pozán de Vero.
Itinerario: Polideportivo de Pozán de Vero – Azud de arriba (Azud de Pozán) – Puente medieval – Azud de San Marcos (Azud de abajo) – Acueducto de San Marcos – Azud de San Marcos (Azud de abajo) – Puente medieval – Polideportivo de Pozán de Vero.

Distancia: 6,95 kilómetros.
Desnivel acumulado: 51 metros, tanto de desnivel positivo como negativo.
Altitud:
– Mínima: 375 metros (Acueducto de San Marcos).
– Máxima: 408 metros (un poco más allá del Puente medieval).
Duración sin paradas: 2 horas.
Duración total, por partes:
– 12 minutos hasta el Azud de arriba.
– 18 minutos hasta el Puente medieval.
– 55 minutos hasta el Azud del abajo (10 minutos de descanso).
– 1 hora y 20 minutos hasta el Acueducto de San Marcos (5 minutos de descanso).
– 2 horas y 15 minutos hasta el coche.
Dificultad/recomendaciones:
– Se trata de una ruta para todos los públicos, sin apenas desnivel ni tramos complicados.
– En algún cruce los postes de señalización se hallan ocultos tras las hierbas, por lo que conviene estar atentos.
– Precaución con los niños en el Acueducto de San Marcos y en las proximidades del Azud del abajo.
– Evitar horas de mayor insolación durante los meses de verano e ir bien provistos de agua.
– En primavera el Río Vero baja con más fuerza, siendo los saltos de agua más espectaculares.
Track GPS: descargar aquí.

*NOTA: los tiempos, distancia y dificultades encontradas están basados en nuestra experiencia, teniendo en cuenta la climatología, nuestra forma física y experiencia en montaña. Hay que salir al monte siempre bien equipado, con el material y una preparación adecuados, y consultando previamente la previsión meteorológica.

Ruta realizada.
Perfil de la ruta. Sencilla y con apenas desnivel.

Nuestra experiencia en la Senda de los azudes de Pozán de Vero

Disponemos de una tarde libre, por lo que pensamos en rutas cercanas y de breve duración, para aprovechar esta soleada jornada de junio y estirar un rato las piernas. Tras valorar varias opciones, optamos por la Senda de los Azudes de Pozán de Vero, que llevaba ya tiempo en nuestra lista de “pendientes”.
Aparcamos el coche junto a la zona polideportiva de la localidad, y nos preparamos para iniciar la ruta. Antes de echar a caminar leemos un par de paneles indicativos sobre la localidad de Pozán de Vero y sobre las rutas a realizar en los alrededores de la localidad, con información interesante.

Dejamos el coche junto al polideportivo. A la izquierda vemos los paneles indicadores del comienzo de la ruta.

El sendero comienza, perfectamente acondicionado, paralelo al Río Vero, del cual se halla separado por una barandilla de madera. Atravesamos una pequeña zona de árboles para llegar a una pista algo más principal, en que giramos a la izquierda para pasar bajo un pequeño túnel.

Comenzamos a caminar por un camino acondicionado, en muy buen estado, paralelos al Río Vero.
Estos son los postes indicadores que veremos a lo largo del camino. Ahora debemos dirigirnos al túnel del fondo.

Tras dicho túnel podemos contemplar ya, a nuestra izquierda, el Puente medieval. No obstante, lo dejamos para más tarde, puesto que ahora tenemos que continuar rectos, por un sendero más estrecho, siguiendo el poste indicador de “Acueducto”, el cual ya asoma al fondo.
En poco más de diez minutos desde el comienzo de la ruta llegamos bajo los impresionantes arcos, cuya construcción se llevó a cabo en la década de 1960 con las obras del Canal del Cinca. Bajo ellos se encuentra el salto de agua del formado por el Azud de arriba, construido entre los siglos XVI y XVII, con bastante caudal en estas fechas. En temporada estival no son pocos quienes se acercan a esta zona a refrescarse, puesto que bajo el salto de agua se forma un remanso ideal para el baño.

Llegando al acueducto, por terreno rocoso pero sencillo.
En esta época el Río Vero baja con fuerza. En verano esta poza es tranquila y permite el baño.

Tomamos las fotografías pertinentes y regresamos por el mismo camino hasta llegar nuevamente al Puente medieval. Se trata de un puente de 14 metros de luz, que se alza 7 metros sobre el cauce del Río Vero, con un característico perfil “a dos vertientes”.

– Venga, Paula, que ahora sí que es por aquí.

Atravesamos el puente y, tras unos metros de ascenso llegamos a una carretera asfaltada, la cual cruzamos para adentrarnos en una ancha pista bien señalizada. Caminamos por ella unos metros hasta toparnos con un cruce en el que debemos girar a la izquierda. El poste indicador está escondido entre las hierbas, por lo que conviene estar atento para tomar el desvío correcto (ver foto).

Este punto debería estar algo mejor señalizado. El camino correcto es el que se desvía hacia la zona de huertas, a la izquierda.

Nos adentramos ahora en la zona de la huerta de Pozán de Vero, en la que podemos ver la rica producción hortofrutícola de la región. Vides, olivos, tomates o pepinos, entre otros, son algunos de los productos que alcanzamos a ver. Esta zona de huerta obtiene el agua del sistema de acequias creado gracias a los azudes del río, siglos atrás.
Un cartel indicador junto al camino nos explica algo más sobre la huerta de Pozán.

Caminando por la zona de huertas, con Pozán de Vero al fondo.
Delicioso producto de proximidad.
Hermosa tarde de junio.

Pasear resulta agradable puesto que, a pesar del sol de esta tarde de junio, corre una leve brisa que refresca lo suficiente.
Cuando llevamos poco más de media hora caminando llegamos a una fuente cubierta, buen lugar para sentarse a reposar unos minutos a la sombra. Tras este punto, y una vez superado un cruce mal señalizado (ver foto), regresamos a una pista más amplia.

Junto a la fuente podemos reposar un rato y protegernos del sol.
En este punto debemos continuar por ahí, por donde nos indica la flecha.

Dejamos atrás la zona de huerta para aproximarnos de nuevo al cauce del Río Vero, con el consiguiente aumento de vegetación rodeando el sendero por el que caminamos.
Enseguida nos topamos con un desvío a la izquierda, señalizado como “ra Tabla”. Se trata de una pasarela metálica que nos permitiría cruzar al otro margen del Río Vero. Nosotros obviamos dicho desvío, y continuamos en línea recta por una senda que, en cómodo ascenso, nos deposita en una zona de campos de cereal.

Dejamos atrás la zona de huerta.
Otro de los desvíos, ya en la zona de campos de cereal. Nosotros hacia la izquierda, en busca nuevamente del Río Vero.

Pronto alcanzamos una pista principal que, en pocos minutos (55 minutos desde la salida) nos lleva al Azud de abajo. Para asomarnos a verlo debemos abandonar el camino principal y caminar unos 15-20 metros hasta unas rocas sobre el río, donde encontramos un panel indicador. En él se nos explica el origen del término azud (del árabe sudd) y la importancia de esta obra para conducir el agua por acequias hasta llevarla a molinos y huertas.

Aunque en la foto no se aprecia del todo bien, es fácil ver el sendero que lleva al Azud de abajo.
Posando junto al majestuoso salto de agua.

A pesar de que esta tarde de junio no es especialmente calurosa, no son pocas las personas que se atreven a darse un baño en este punto, repleto en los meses de verano. No en vano, bajo el salto de agua existe un remanso de aguas calmadas; justo a su lado, unas rocas planas cumplen a la perfección la función de playa fluvial. Un buen sitio para pasar un divertido y refrescante día cuando aprieta el sol.

*En verano se puede acceder fácilmente, caminando apenas 2-3 minutos, desde un aparcamiento en la carretera entre Barbastro y Pozán de Vero.

Bonita playa fluvial, para toda la familia.

Regresamos al camino principal para seguir las indicaciones del cartel que señala “Castillazuelo”. Caminamos unos pocos metros más por una amplia pista para, enseguida, llegar a un campo que debemos bordear por su parte derecha, mediante una senda más estrecha.
Dicha senda nos lleva a una zona de viñas, tras la cual alcanzaremos el Acueducto de San Marcos, última parada de la ruta.

Al llegar a este campo debemos continuar por la estrecha senda de la derecha.
Bonita zona de viñedos.

Se trata de un acueducto construido en el año 1578, a 11 metros sobre el cauce del río, permitiendo el paso de una acequia desviada en el Azud de abajo (el cual se encuentra 800 metros más arriba) y logrando, finalmente, alimentar con la fuerza de sus aguas el molino de Castillazuelo.
Cruzamos el acueducto, bien habilitado con barandillas, obteniendo unas buenas vistas del Río Vero. Desde aquí podríamos acceder, mediante unas escaleras, al aparcamiento situado en la carretera, regresando por esta si queremos hacer una ruta circular.

Cruzando el acueducto de San Marcos.
Verdes vistas al cauce del Río Vero.

También podríamos continuar por el Camino ras vals hasta la cercana localidad de Castillazuelo, aunque preferimos dejarlo para otra ocasión. Hoy regresamos por el mismo camino que hemos venido, paseando tranquilamente hasta completar la ruta en unas dos horas y cuarto, aproximadamente.

De regreso por la zona de huertas.

En resumen, la Senda de los Azudes de Pozán de Vero es una actividad sencilla, para toda la familia, ideal para aprovechar media jornada descubriendo los secretos del Río Vero y las inteligentes obras de ingeniería acometidas por el ser humano para aprovechar sus aguas en las huertas y edificaciones cercanas.

Aunque tras las lluvias el Río Vero baja con muchísimo caudal….
… en verano es un sitio ideal para bañarse.

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