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Diez excursiones para conocer mejor el Valle de Benasque

Diez excursiones para conocer mejor el Valle de Benasque

Probablemente el Valle de Benasque/Benás no requiera ningún tipo de presentación. Se trata de una de las mecas del pirineísmo, en el que se encuentran las cumbres más elevadas de la cordillera, con valles, ibones y glaciares de incomparable belleza.
Su fama, merecida, hace que sea una de las zonas más concurridas del Pirineo aragonés, en cualquier época del año. Hará las delicias de cualquier amante de los deportes de invierno, permitirá un sinfín de excursiones en verano, mostrará una espléndida coloración en otoño y resurgirá, en una eclosión de vida, al llegar la primavera.
Los excursionistas o montañeros encuentran en el Valle de Benasque un casi infinito número de rutas senderistas, desde algunos paseos aptos para toda la familia a actividades de alta montaña que requieren de preparación y material específicos.
Y, aunque resultaría imposible detallarlas todas, hemos decidido hacer nuestra selección de excursiones por el Valle de Benasque. ¿Nos acompañas a conocerlas?

Cabaña del Turmo (Valle de Estós)

Bucólico rincón.

Sí, te sonará su nombre ya que es nombrada en la popular canción 20 de abril de Celtas Cortos. Este bucólico refugio pastoril se halla enclavado en el corazón del Valle de Estós, uno de los más verdes y paradisiacos del entorno de Benasque/Benás.
La ruta comienza en el aparcamiento de la entrada del Valle de Estós, y transcurre inicialmente por una cómoda pista (GR-11) que asciende suavemente, paralela al Río Estós, bajo la sombra de algunos pinos y hayas.
Se superan la Cabaña de Santa Ana y la Fuente de Coronas, buenos lugares donde reposar brevemente, y se continúa por la pista, que gana algo de pendiente. Sin pérdida y con buena señalización en todo momento, se siguen las indicaciones que llevan hacia al Refugio de Estós. Sin embargo, más adelante se llega a un cruce en el que se puede optar por dirigirse a la Cabaña del Turmo bien por pista o bien por los miradores de las Gorgas Galantes, esta segunda más interesante puesto que se pueden divisar los bonitos saltos de agua. La Cabaña del Turmo se encuentra rodeada de elevadas cumbres, entre las que destaca el Perdiguero (3222 m), y es uno de esos enclaves más tranquilos y especiales que esconde el Pirineo aragonés.
Distancia: unos 14,5 km.
Desnivel positivo: unos 450 metros.
Tiempo (sin paradas): en torno a 4 horas.
Dificultad: sencilla.

Ruta realizada a la Cabaña del Turmo, por el Valle de Estós.
Hermosísimo el Valle de Estós, de camino a la Cabaña del Turmo.
Nos encanta caminar por aquí.

Ibonet de Batisielles e Ibón d’Escarpinosa

Bonita perspectiva hacia el Perdiguero (3222 m).

No abandonamos el Valle de Estós para proponer otra interesante ruta que nos acerca a estos bucólicos ibones, en cuyas aguas se reflejan las grandes cumbres de los alrededores.
La ruta comienza recorriendo el Valle de Estós, por la pista paralela al río. Una vez superada la Cabaña de Santa Ana y la Fuente de Coronas, hay que reparar en el desvío hacia la izquierda, del que surge el sendero S3, en ascenso decidido.
Se gana altitud por terreno boscoso hasta alcanzar el Ibonet de Batisielles (unas 2 horas), con las siempre impresionantes Agullas del Perramó de fondo. Se rodea el ibón por su derecha, continuando rumbo oeste, y siguiendo las claras indicaciones, se llanea durante unos minutos para luego remontar otro repecho y alcanzar las orillas del Ibón d’Escarpinosa (unas 3 horas).
Distancia: unos 12,97 km.
Desnivel positivo: unos 769 metros.
Tiempo (sin paradas): 4 horas y 40 minutos.
Dificultad: media.
Más detalles sobre la ruta en esta entrada del blog.

Ruta al Ibonet de Batisielles e Ibón d’Escarpinosa
Ibonet de Batisielles, espectacular en temporada invernal.

Ruta de las Tres Cascadas de Cerler

Espectacular cascada.

Otra de las rutas populares e ideal para realizar en familia, que nos lleva a contemplar varios saltos de agua, entre los que destaca la espectacular Cascada de Ardonés.
Existen dos posibilidades para realizar la ruta, una más completa y la otra más breve y sencilla.
– La completa parte de la población de Cerler/Sarllé, siguiendo un recorrido perfectamente balizado que asciende por el Barranco de Remáscaro, primero por zona de vegetación y luego por una zona más abierta, con una estampa de postal al contemplar las cascadas al fondo. En aproximadamente una hora y media se alcanza la base de la Cascada de Ardonés, que suele bajar con bastante caudal. Precaución al cruzar el puente que atraviesa el río, pues suele estar mojado y resbaladizo. Además, a lo largo de la ruta se puede presenciar la Cascada del Clotet y la de Mascarada, más pequeñas pero igualmente bonitas. El regreso se puede realizar por el mismo camino o descender por la otra margen del Barranco de Ardonés, realizando una ruta circular.
Distancia: algo menos de 7 km.
Desnivel positivo: poco más de 250 metros.
Tiempo (sin paradas): menos de 3 horas.
Dificultad: sencilla.
– La segunda opción, más breve y sencilla, parte de la carretera que asciende a la estación de esquí. Hay un pequeño aparcamiento en una cerrada curva a derechas (algo más allá del punto kilométrico 9 de la carretera A2617); desde allí apenas es preciso caminar unos 15-20 minutos, por senda llana y en suave descenso hasta alcanzar la base de la Cascada de Ardonés.
Distancia: menos de 3 km.
Desnivel positivo: no llega a 100 metros.
Tiempo (sin paradas): algo más de una hora.
Dificultad: para (casi) todos los públicos.

En rojo la ruta circular desde Cerler; en verde la que parte de la carretera que sube al Ampriu.
El salto de agua es espectacular.

Gorgas de Alba

Sí: a este lugar tan chulo nos lleva la ruta.

Si estás buscando otra ruta para toda la familia, una buena opción es el sendero circular de las Gorgas de Alba, que recorre un hayedo especialmente bello en época otoñal.
La ruta comienza en el aparcamiento junto al Hotel Turpi, en la carretera de acceso a los Baños de Benasque. Desde dicha carretera una senda, bien señalizada, parte hacia la izquierda (rumbo noreste), en suave ascenso, mientras unos cuantos paneles explicativos nos enseñan algo más sobre los árboles y arbustos del recorrido. Pronto se divisa la coqueta cascada de Aigües Pases y, algo más adelante, el espectacular hayedo, el cual se puede recorrer brevemente dando un pequeño paseo por un sendero que se aparta del camino principal. Tras conocer un poco el hayedo, se regresa a la senda principal y se contemplan las Gorgas de Alba, desde alguno de los miradores habilitados para ello. El camino de regreso, sencillo, también se halla bien señalizado.
Distancia: 2,9 km.
Desnivel positivo: 188 m.
Tiempo: 1 hora y 15 minutos.
Dificultad: para (casi) toda la familia.

Puedes encontrar toda la información sobre la ruta en esta entrada del blog.

Ruta realizada a las Gorgas de Alba.
Maravillas del agua.
Bonitos parajes en cualquier época del año.
Otro punto de vista de los saltos de agua.

Ibones de Remuñe

Entornos grandiosos.

Es, quizá, uno de los valles menos transitados de toda la zona, pero esconde varios ibones rodeados de altas cumbres, en medio de un paraje rocoso y salvaje sin igual.
La ruta parte de la carretera A-139, más allá del desvío a los Llanos del Hospital, un poco antes del punto en que esta finaliza. Un pequeño aparcamiento permite dejar varios vehículos junto al comienzo de la ruta, bien indicada por un cartel (Ball de Remuñe/Ibón de Remuñe).
El camino va ascendiendo por el valle, a ratos estrecho y umbrío, junto al Barranco de Remuñe. En un amplio llano encontramos un desvío que permite realizar una ruta circular, ascendiendo primero al más grande de los ibones (si tomamos el desvío hacia la izquierda) y llegando, posteriormente, a los dos superiores. El camino de regreso se puede realizar por la margen izquierda del barranco, obteniendo así una vista diferente del valle.
Parajes solitarios, de moles rocosas y cumbres que superan los tres mil metros. Agreste y sorprendente.
La primera parte del valle es ideal para recorrer con raquetas de nieve.
Distancia: menos de 8 km.
Desnivel positivo: cerca de 500 metros.
Tiempo (sin paradas): cerca de 4 horas.
Dificultad: media.

El camino de regreso nos ofrece estas fastuosas panorámicas.
Ibones solitarios.

Portillón de Benás y Tuca de Salvaguardia (2736 m)

Increíble mirador.

Antaño frecuentado por comerciantes y contrabandistas que querían ir o volver al vecino valle de Luchon, en la actualidad el ascenso al Portillón de Benás es una de las rutas más clásicas y populares del valle.
La ruta comienza en el aparcamiento de los Llanos del Hospital, para comenzar por el fondo del valle y pronto tomar un desvío a la izquierda, bien señalizado, hacia el Portillón. Tramo de ascenso continuado a partir de aquí, con vistas cada vez mejores de las cumbres de los alrededores. Tras algo menos de dos horas se alcanza el Portillón de Benás (2444 m), paso fronterizo labrado en la roca.
Desde allí se puede acceder, en aproximadamente una hora más, a la cercana Tuca de Salvaguardia (2736 m), uno de los mejores miradores de todo el Pirineo aragonés. Las vistas del Macizo de las Maladetas, en que destaca la más alta cumbre pirenaica (Aneto, 3404 m), son memorables.
Distancia: unos 11 km (8,5 km si sólo se llega al Portillón)
Desnivel positivo: 1100 metros (unos 800 si sólo se llega al Portillón).
Tiempo (sin paradas): unas 5-6 horas.
Dificultad: media.
Tienes toda la información de la ruta en esta entrada del blog.

Ruta al Portillón de Benás y Tuca de Salvaguardia.
Esa gran brecha en la montaña es el Portillón de Benás.
Mar de nubes hacia el norte.
Bonitas vistas hacia el Macizo de las Maladetas.

Forau y Pllan d’Aiguallut

Estampa de postal con la cascada y el Aneto al fondo.

Partiendo también de los Llanos del Hospital se puede realizar la que, sin lugar a dudas, es la ruta más frecuentada, conocida y popular de todo el valle: la ruta al Forau d’Aiguallut.
Caminando siempre por el fondo del valle, siguiendo las claras indicaciones, se llega primero al Pllan d’Están, posteriormente a La Besurta y, finalmente, al susodicho Forau d’Aiguallut (algo más de dos horas de camino), una gigantesca sima kárstica en que las aguas provenientes de los glaciares cercanos se sumergen bajo tierra para reaparecer varios kilómetros más allá, en la Vall d’Arán.
Tras contemplar el Forau, merece la pena caminar unos diez minutos más para llegar a la espectacular cascada (con el majestuoso Aneto de fondo) y al bucólico Pllan d’Aiguallut, siempre fotogénico.
Ruta preciosa en cualquier época, buena opción para hacer con raquetas de nieve.
Distancia: 12,70 km.
Desnivel positivo: 419 metros.
Tiempo (sin paradas): 4 horas y 40 minutos
Dificultad: media.
Tienes toda la información de la ruta en esta entrada del blog.

Ruta al Forau y Pllan d’Aiguallut.
El Forau propiamente dicho. Al fondo la Tuca d’Aiguallut.
Paisajes inolvidables.
Ruta perfecta para realizar con raquetas de nieve.

Pico Sacroux (2675 m)

Posando, durante el descenso del Sacroux.

Interesante ruta a una cumbre modesta pero bastante conocida por su relativamente sencillo ascenso y por las espectaculares panorámicas que ofrece.
La excursión parte del final de la carretera A-139, ascendiendo por un tramo boscoso y, posteriormente, más abierto, hasta llegar a el Ibón de Gorgutes (1 hora y 20 minutos). En ascenso ya más suave se alcanza pronto el Puerto de la Glera, lugar de paso a la vertiente francesa.
Desde este punto el camino vuelve a ganar pendiente y se torna más agreste, con vistas que se van ampliando paso a paso.
El ascenso hasta la cumbre del Pico Sacroux cuesta algo menos de dos horas y media, con la recompensa magnífica de estar en otro de los grandes miradores pirenaicos, desde el cual contemplar un gran número de tresmiles.
Distancia: 9,06 km.
Desnivel positivo: 948 metros.
Tiempo (sin paradas): unas 4 horas.
Dificultad: media.
Toda la información de esta completa ruta en esta entrada entrada del blog.

Ruta al Pico Sacroux.
Ibón de Gorgutes.
Vistas desde la cima.

Estiba Freda (2697 m) y Roques Trencades (2755 m)

Buenas vistas de la vertiente sur del Macizo de las Maladetas.

En la carretera que parte desde Cerler hasta las pistas de esquí, en el Ampriu, a la altura del km 11 parte una pista en estado aceptable para turismos que, en poco más de 3 km, finaliza en la Cabaña de Ardonés.
Desde allí, una senda inicialmente algo desdibujada pero más adelante bien conformada, asciende con decisión por terreno de prados y, enseguida, se convierte en terreno rocoso y de aspecto lunar. Estamos en el corazón de la Sierra Negra.
El continuo ascenso nos lleva hasta una suerte de collado, desde el cual la ruta vira al sudeste, remontando de manera más suave los últimos metros que permiten hollar la cima de Estiba Freda (2697 m) tras una hora y media de ruta. Desde allí, merece la pena recorrer la amplia cresta que nos deposita, en unos 20 minutos más, en la cumbre de Roques Trencades (2755 m).
Estupendo mirador de la cara sur del Macizo de las Maladetas y otros tresmiles del entorno.
Distancia: 8,98 km.
Desnivel positivo: 808 metros.
Tiempo (sin paradas): poco más de 3 horas.
Dificultad: media.
Si te interesa saber algo más, puedes leer la ruta detallada en esta entrada del blog.

Ruta realizada para ascender a Estibafreda y Roques Trencades.
Se le conoce como Sierra Negra, por motivos evidentes.
Buenas panorámicas hacia otros tresmiles, como el Posets/Llardana.
Grandiosa panorámica.

Tuca de Mulleres (3009 m)

Cima, con vistas al Aneto.

No podía faltar en esta lista el ascenso a un tresmil. Y, aunque quizá no es la más bonita ni mucho menos la más alta, la Tuca de Mulleres es una cumbre relativamente sencilla y que permite disfrutar de la alta montaña en un entorno impresionante.
La ruta parte desde La Besurta (acceso en autobús en temporada alta), y comparte camino con la transitada excursión al Forau y Pllan d’Aiguallut. En este último punto la ruta se dirige hacia el sudeste para ascender por el más solitario Barranco de la Escaleta, topándonos por el camino con varios ibones.
Siempre por terreno rocoso y salvaje, la senda va ascendiendo junto al Ibón alto de la Escaleta y remonta los últimos metros, entre rocas, que acceden a la cumbre de la Tuca de Mulleres (3010 m; unas 4 horas y media).
Distancia: 18,98km.
Desnivel positivo: 1214 metros.
Tiempo (sin paradas): 7 horas y 10 minutos
Dificultad: alta.
Toda la información sobre esta impresionante ruta en esta entrada del blog.

Ruta a la Tuca de Mulleres.
Terrenos desolados.
Nos sentimos minúsculos en estos parajes.

Bonus: Aneto (3404 m)

Aneto, desde el entorno de Aiguallut.

No podíamos dejar de mencionar al gran coloso pirenaico, su cumbre más alta: el Aneto (3404 m). Existen diversas rutas para ascenderlo, siendo la más frecuente la que parte del Refugio de La Renclusa y, a través de los portillones, al glaciar y, finalmente, al Puente de Mahoma.
Otras opciones son la que asciende por los Ibones de Salterillo (la cual ha sido recomendada en últimos tiempos para ascender en verano y así evitar en la medida de lo posible el peligroso glaciar) o la que parte desde el Refugio de Coronas, en su vertiente sur.
Rutas todas ellas de alta montaña, que requieren de material específico (se atraviesa glaciar), experiencia en montaña y preparación exhaustiva. 

Vertiente suroeste del Aneto, desde la cima de la Tuca de Aragüells.
Otra cara del Aneto, desde la cima del Mulleres.

Aquí finaliza nuestra selección de Diez rutas para conocer un poco más el Valle de Benasque. Recuerda que puedes encontrar más información sobre rutas de montaña en el blog:

Y, además, aquí podrás encontrar todas las rutas que hemos realizado por el Pirineo, detalladas y que podrás ordenar por distancia, desnivel, zona y altitud. ¡Que las disfrutes!

4 comentarios

    1. Conbotasymochila

      Hola, Antonio, ¡esperamos que disfrutéis mucho por allí!
      Para un niño tan pequeño, probablemente te recomendaríamos:
      – Gorgas de Alba.
      – Cascada de Ardonés (desde la carretera del Ampriu).
      – Ibones de Vilamorta, desde La Besurta.
      Un saludo,

      Pedro y Paula

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