Ibón de Acherito desde Guarrinza

Se ha dicho mucho del Ibón de Acherito (también conocido como Ibón d’Acherito), una de las muchas joyas que guarda el Parque Natural de los Valles Occidentales. Que si es el más occidental de todos los ibones del Pirineo, que si es uno de los más fotografiados, que si es uno de los pocos que no ha modificado la mano del hombre… Y, aunque para gustos hay colores, mucha gente coincide en que es uno de los más bonitos; nosotros, tras por fin conocerlo en persona, estamos totalmente de acuerdo. Porque el Ibón de Acherito es uno de esos rincones mágicos del Pirineo aragonés, que destilan un encanto especial y cuya imagen no se borra fácilmente del recuerdo.
Nuestra primera excursión del 2020 fue al Ibón de Acherito, y nos encantó. ¿Nos acompañas a saber algo más?

Hermosas vistas en la ruta.

Datos técnicos

Fecha: 6 de enero de 2020.
Inicio y fin de la ruta: Aparcamiento de La Mina, en Guarrinza. Para llegar hay que llegar a la localidad de Echo y continuar hacia el norte por la carretera que lleva a la Selva de Oza. Pasado este enclave debemos continuar hasta llegar a un gran aparcamiento a nuestra izquierda, tras el cual parte una pista (decente) bien indicada que nos lleva al Aparcamiento de La Mina, donde caben una decena de coches. Quizá en temporada alta convenga dejar el coche en el gran aparcamiento anterior y caminar unos 500 – 600 metros más.
Itinerario: Aparcamiento de La Mina – Barranco d’as Foyas – Ibón de Acherito – Barranco d’as Foyas – Aparcamiento de la Mina.
Distancia: 9,54 km.
Desnivel acumulado: 690 metros, tanto de desnivel positivo como de negativo.
Altitud:
– Mínima: 1215 metros (aparcamiento).
– Máxima: 1888 metros (un poco antes de llegar al ibón)
Duración sin paradas: 3 horas y 40 minutos.
Duración total, por partes:
– 25 minutos al cruce del Barranco d’as Foyas (1,07 km; 1380 m).
– 50 minutos al desvío hacia el Ibón (1,94 km; 1599 m).
– 2 horas al ibón (4,4 km; 1881 m; 30 minutos de descanso).
– 4 horas y 10 minutos al coche.
Dificultad:
– Se trata de una ruta en la que mucha gente se inicia en el mundo de la montaña; no obstante, no es desdeñable el fuerte desnivel que se supera en los dos primeros kilómetros.
– La senda está bien marcada y no presenta dificultades en temporada veraniega. Con nieve presenta algunos pasos horizontales con importante pendiente y caída hacia un lado; en condiciones de nieve dura imprescindibles crampones. Si la nieve está blanda y hay huella, como fue nuestro caso, requiere extremar la precaución si no se dispone de material. No aconsejable realizar esta ruta si hay mucha nieve y no se dispone del material apropiado.

– Track GPS: descargar aquí.

*NOTA: los tiempos, distancia y dificultades encontradas están basados en nuestra experiencia, teniendo en cuenta la climatología, nuestra forma física y experiencia en montaña. Hay que salir al monte siempre bien equipado, con el material y una preparación adecuados, y consultando previamente la previsión meteorológica.

Nuestra ruta al Ibón de Acherito.
Ruta realizada, según el reloj GPS.
Perfil de la ruta.
Escala MIDE de dificultad.

Nuestra ruta al Ibón de Acherito

Comienza este año 2020 con una situación anticiclónica eterna, en que la niebla se ha agarrado con fuerza al Valle del Ebro y el sol no ha hecho acto de presencia en, por lo menos, diez días. Y ya lo dice el refrán: “niebla en el valle, montañero a la calle”. Así, con intención de disfrutar de un soleado día de montaña, nos disponemos a conocer un mítico rincón del Pirineo aragonés: el Ibón de Acherito. Contemplado en mil fotos (¡o más!) y con lo que nos parece una belleza sin par, tenemos ganas de disfrutarlo en persona.
Al contrario que habitualmente, hoy no madrugamos en exceso. Vamos a realizar una ruta breve y, por si todavía encontramos algo de nieve en el camino (luego veremos que sí), queremos evitar que esté dura y, por ende, peligrosa en algún tramo.
Así, son en torno a las diez de la mañana cuando dejamos el coche en el pequeño aparcamiento de La Mina, nos calzamos las botas y echamos un breve vistazo a los paneles informativos. Junto a ellos un cartel indicador de diversas rutas; para nosotros el importante es el que indica que el Ibón de l’Acherito está a cuatro kilómetros, unas dos horas.

Tras ese puente dejamos el coche, y reparamos en los carteles indicadores del inicio de la ruta.

Superamos una pequeña valla metálica (hay que abrir la puerta) y comenzamos a remontar una ladera herbosa, por la margen izquierda del Barranco de las Foyas. Desde los primeros metros comenzamos a ascender con decisión, aunque resulta difícil no girarse de vez en cuando a contemplar las murallas rocosas nevadas a nuestras espaldas, donde destacan Peñaforca, Lenito, Puntal de Lenito y, más cerca y con un aspecto intimidante, el Chipeta Alto.

Iniciamos el ascenso. El ibón queda a la izquierda de esa mole rocosa.

En apenas 25 minutos encontramos un nuevo poste informativo que nos indica que el camino a Acherito cruza el Barranco d’as Foyas para pasar a su margen derecha. Ello no conlleva dificultad alguna, puesto que el riachuelo baja con poco caudal y existen piedras entre las que saltar sin mayor esfuerzo.
Desde aquí el camino, que ya ascendía con firmeza, gana todavía algo más de pendiente, siempre bien marcado y sin posibilidad de pérdida. A cada paso vamos ampliando la panorámica a nuestras espaldas, que resulta sublime. La senda realiza un par de lazadas salvando el desnivel, lo que nos lleva a disminuir nuestro ritmo y a quitarnos las chaquetas, dado que el sol de invierno hoy calienta con ganas.

Cruzamos el barranco.
Tramos de pendiente pronunciada, con grandes vistas.

Cuando llevamos unos 50 minutos de marcha llegamos a una zona con rocas y grandes arbustos de boj. En este punto encontramos un panel informativo que nos indica que la ruta al Ibón de Acherito ahora vira hacia la izquierda (en dirección oeste). La pendiente se torna más amable, mientras el camino realiza una travesía horizontal bajo la pared rocosa conocida como Ralla d’as Foyas. Es momento para coger algo de aire mientras se contemplan las cumbres rocosas de los alrededores. A nuestras espaldas surgen otras cimas, desde las de laderas suaves del entorno del Puerto de Palo a las más accidentadas y verticales, como la siempre reconocible Collarada, que nos muestra su abrupta cara norte.

En este punto tomamos el desvío, a la izquierda, para dirigirnos al ibón.
Iniciando la travesía horizontal, más cómoda.
Collarada, la reina de la Jacetania.

Pronto la nieve comienza a hacer acto de presencia cerca de nosotros hasta que ya invade la propia senda. En un primer momento carece de cualquier tipo de complicación; sin embargo, debemos atravesar un par de tramos nevados que tienen pendiente importante a su izquierda. Afortunadamente hay buena huella y la nieve está bastante blanda, pero debemos extremar la precaución en alguno de estos puntos. Con crampones pasaríamos más seguros y, en caso de que la nieve estuviera dura, nos tendríamos que dar la vuelta.
* Sin nieve este tramo no tiene ningún misterio.

Tramos con nieve y cierta pendiente. Extremar precaución y, si la nieve está dura, crampones o darse la vuelta.

Enseguida llegamos a una zona llana, amplia, en la que nos sentimos minúsculos ante las cumbres que nos rodean. Nos detenemos a tomar unas cuantas fotos y a disfrutar del entorno, en silencio y soledad. Esta ruta, en otras épocas muy frecuentada, apenas es recorrida hoy por unas 10 o 12 personas.
Seguimos caminando por terreno nevado, en dirección noroeste y ascendiendo cómodamente por una clara huella mientras intuimos la cubeta glaciar donde se esconde el ibón.

Diminutos ante semejante paisaje.
Caminar por aquí es una auténtica maravilla.
Últimos metros antes del ibón. ¡Ya queda menos!

Así, tras dos horas exactas de caminata, divisamos el hermoso Ibón de Acherito. Situado bajo verticales molas de roca, entre las que destacan el Pico de la Ralla (2146 m) y la Peña del Ibón (2130 m), sus aguas, congeladas por completo, destilan paz y tranquilidad. Un sol radiante ilumina la zona, permitiéndonos disfrutar de un descanso en manga corta mientras la niebla densa cubre los valles.
Merece la pena sentarse a contemplarlo con calma, escudriñando cada forma, cada roca, cada minúsculo detalle. Un entorno idílico que, sí, merece la fama de ser uno de los ibones más bonitos del Pirineo.

Precioso el Ibón de Acherito.
El Castillo de Acher. ¿Uno de nuestros próximos objetivos?
Reflejos, agua y hielo.

Durante algo más de media hora disfrutamos de su bella estampa, tomando algunas fotografías y aprovechando para comer algo.
Pero toca regresar, por lo que debemos volver por el mismo camino.
La nieve, ahora más blanda e incluso algo pesada en algunas zonas, va desapareciendo mientras perdemos altitud en el camino de regreso. Una vez superados los tramos más delicados, nos relajamos y disfrutamos del descenso, con amplias vistas en todo momento.

¿Cómo no enamorarse del Pirineo?
Impresionantes cumbres.

En todas las direcciones la panorámica es abrumadora, con montañas de formas inverosímiles, abruptas y agresivas, con cimas nevadas y paredes de roca áspera. Un disfrute para la vista.

Disfrutando de la ruta.
Paisajes grandiosos.

Finalmente, tras algo más de cuatro horas de ruta, llegamos de nuevo al coche.
En definitiva, el Ibón de Acherito es una ruta clásica del Pirineo más occidental, siendo uno de los lugares más visitados de esta zona. Motivos no le faltan, así que os invitamos a conocerlo.

Equilibrios a orillas del ibón.

2 Comentarios

  1. Pingback: Compañeros de Ruta: saltando de Europa al otro lado del charco – ¡Turismo guay!

  2. Josean Jauregui

    Hola Pareja !
    Enhorabuena por el trabajo realizado en el bloq. Se agradece las buenas explicaciones ,descripciones y consejos siempre acompañados de esas bonitas fotografias.
    Casualidades de la vida el lunes 06 Enero 2020 nosotros tambien estabamos en el Ibon de Acherito cuando vosotros llegasteis y ha sido asombroso ver vuestras preciosas fotos de ese lugar magico .
    Nosotros el dia anterior 05 ene 2020 estuvimos en el Refugio de Ayous subiendo desde Bious-Artigues . Unos dias preciosos disfutando de la montaña que nos aporta gran felicidad , paz y tranquilidad .
    Animos con el blog y seguir publicando rutas para disfrutar con ellas.
    Saludos Arantza y Josean

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