Ibón de Ip desde Canfranc, por la solana

Situado a una altitud de 2115 metros sobre el nivel del mar, el Ibón de Ip se encuentra en uno de los circos más bonitos del Pirineo aragonés, rodeado de cumbres majestuosas que son fielmente reflejadas en sus aguas de color azul intenso. A pesar de ser un objetivo popular e indispensable en cualquier currículum pirineísta, la ruta al Ibón de Ip requiere superar un desnivel notable, que excede los mil metros, por lo que es precisa una forma física suficiente. No obstante, y como suele ocurrir, el esfuerzo merece la pena y una excursión a este fabuloso ibón se convierte, inmediatamente, en un recuerdo imborrable.
El ascenso al Ibón de Ip, desde Canfranc, por la solana, es la ruta clásica a esta joya del Pirineo aragonés. ¿Nos acompañas a conocerlo?

Rodeados de impresionantes paredes.

¿Cómo llegar?

El punto de partida se encuentra en un pequeño aparcamiento junto a un puente que cruza el Río Aragón, a la salida de la localidad de Canfranc. Desde Jaca debemos tomar la N-330 hacia el norte, que se adentra en el Valle del Aragón. Una vez superada la localidad de Canfranc, a unos 100 metros, veremos un pequeño puente de piedra a nuestra derecha, que cruza el río. Unos paneles informativos junto a la zona de aparcamiento indican el inicio de la ruta.

Datos técnicos

Itinerario: Puente sobre el Río Aragón – Pinar de la solana – Paridera – Refugio de Ip – Ibón de Ip – Refugio de Ip – Paridera – Pinar de la solana – Puente sobre el Río Aragón.
Distancia: 14,76 kilómetros.
Desnivel acumulado: 1063 metros, tanto de desnivel positivo como negativo.
Altitud:
– Mínima: 1087 metros (aparcamiento).
– Máxima: 2115 metros (Ibón de Ip).
Duración sin paradas: 5 horas.
Duración total, por partes:
– 1 hora y 35 minutos hasta la salida del pinar (5 minutos de descanso).
– 2 horas y 5 minutos hasta la paridera (5 minutos de descanso).
– 3 horas y 10 minutos hasta el Ibón de Ip (50 minutos de descanso).
– 6 horas hasta regresar al coche.
Dificultad/recomendaciones:
– A pesar de que se trata de una ruta popular y muy conocida, requiere superar un desnivel de más de 1000 metros, concentrados casi todos al comienzo de la misma.
– En el bosque existen varios cruces en los que podemos dudar; aunque finalmente todos confluyen, es fácil elegir el adecuado siguiendo los mojones o las marcas de pintura.
Track GPS: descargar aquí.

*NOTA: los tiempos, distancia y dificultades encontradas están basados en nuestra experiencia, teniendo en cuenta la climatología, nuestra forma física y experiencia en montaña. Hay que salir al monte siempre bien equipado, con el material y una preparación adecuados, y consultando previamente la previsión meteorológica.

Mapa según el reloj GPS.
Ruta realizada, sobre mapa del IGN.
Perfil de la ruta: más duro al comienzo y suavizando después.
Escala MIDE de dificultad. Sencillo pero precisa de buena forma física.

Nuestra experiencia en el Ibón de Ip

El calendario señala la llegada del verano, más primaveral de lo habitual tras unas semanas de temperaturas moderadas y días grises y lluviosos. Sin embargo, hoy la predicción meteorológica augura un día de sol radiante, sin nubes, ideal para el disfrute de la montaña.
Tras los meses de confinamiento, en que la actividad deportiva se ha visto disminuida y no sabemos cómo van a responder nuestras piernas, optamos por realizar una excursión al Ibón de Ip, quien creemos nos mostrará su mejor cara en esta época del año.
Aparcamos el coche y, tras calzarnos las botas, ponernos protector solar y coger los bastones, emprendemos la marcha, siguiendo las indicaciones por la amplia pista que parte en dirección norte.

Aparcamos el coche junto al puente y comenzamos a caminar.

A los pocos metros divisamos un poste que indica otra variante al Ibón de Ip (y Collarada), por la Besera. Si bien es una opción para hacer una ruta circular, las vistas del valle son mejores por el camino habitual de la solana, el que nosotros emprendemos.
Así, obviamos el desvío y continuamos por la pista unos 700 metros. Tras evitar un nuevo desvío, que nos llevaría a Canfranc Estación, nuestra pista comienza a estrecharse y a adquirir pendiente, pasando por debajo de la vía del tren (del popular “canfranero”) y, más tarde, junto a ella.

Pasamos bajo la vía del tren.

Nuestra senda, bien señalizada aunque algo menguada tras unos meses en los que no ha sido transitada, empieza a ganar altitud decidida, realizando lazadas por terreno de bosque frondoso. Aunque la mañana es soleada, caminar a la sombra de los árboles siempre es más llevadero.
Casi sin darnos cuenta vamos ascendiendo con determinación, superando un gran desnivel en este primer tramo. A pesar de que periódicamente vamos encontrando algunos desvíos o atajos, todos ellos finalmente confluyen en el camino principal, por lo que basta con estar atentos a la señalización (mojones de piedra o marcas de pintura verdes y amarillas) para elegir el más cómodo para caminar.

Sendero rodeado de vegetación, pero nítido y cómodo.
En los desvíos debemos estar atentos a las marcas para elegir la senda más cómoda.

Cuando llevamos, aproximadamente, una hora y veinte minutos de camino, el bosque se abre por primera vez y nos permite intuir lo que, más adelante, será la tónica del camino: estamos en un valle inmenso, de paredes verticales y morfología en “U” característica de los valles glaciares, precioso.

Comenzamos a tener vistas espectaculares del imponente valle.

Unos metros más de ascenso, rebasando ya los 700 de desnivel, y salimos definitivamente del bosque. Llevamos algo más de hora y media de camino y lo más duro está superado. La senda, que hasta ahora esquivaba habilidosamente los pinos, ahora atraviesa verdes prados crecidos tras las últimas lluvias.

Una vez abandonamos el bosque el valle se muestra en todo su esplendor.

Caminamos por la margen derecha del Barranco de Ip, por cuyo fondo, centenares de metros más abajo, el río ruge con fuerza. A lo lejos divisamos una marmota, sobre nuestras cabezas vuela un buitre. Naturaleza a lo grande, en estado puro.
Superamos un pequeño tramo de más pendiente para, nuevamente, llanear o ascender con más suavidad. En todo momento la senda está bien señalizada, sin pasos complicados que requieran nada más que caminar.

El camino es bueno en todo momento.

Cuando llevamos unas dos horas de camino llegamos a una pequeña edificación que podría servir de refugio en caso de tormenta. Desde aquí ya contemplamos empezamos a divisar las nevadas cumbres que cierran el Circo de Ip, aunque lo que más nos llama la atención son las verticales paredes bicolores que descienden desde la Cima de Collarada.

Pequeña edificación, referencia en el camino.
Inmensas y verticales paredes. A la izquierda, la cumbre de Collarada.

Caminamos a media ladera, cómodamente, con excelentes vistas en este día de sol radiante. Una gozada regresar al monte y comprobar que está más salvaje que nunca, con praderas de color verde intenso, miles de flores, ríos, torrentes y riachuelos por doquier y algún que otro animal salvaje, menos tímido que de costumbre.

Aproximándonos al ibón.

Así, al llegar a la primera de las edificaciones del entorno del Ibón, sorprendemos a una familia de sarrios bebiendo a pocos metros. Con una mezcla de timidez y curiosidad, beben y nos observan, alternativamente, sin perder detalle a nuestros movimientos.

Llegamos a la primera de las edificaciones del entorno del Ibón de Ip…
… donde sorprendemos a una familia de sarrios.
Hermoso animal.

Dejamos atrás este primer edificio, con la presa del ibón a apenas cinco minutos caminando. El hormigón, cubierto de hierba, se camufla casi a la perfección ante un entorno tan magnífico.
Llevamos un poco más de tres horas, contando las paradas a tomar fotos y comer algo, cuando llegamos a la orilla del Ibón de Ip. Sus aguas, de azul profundo y fascinante, nos embelesan nada más contemplarlas. Las cimas que lo rodean, que superan claramente los 2700 metros de altitud, todavía guardan abundantes restos de la nieve invernal, salpicando sus agrestes y desafiantes paredes. Pala de Ip, Punta Escarra, Pala de Alcañiz (Bucuesa) o Peña Nevera son algunas de las cumbres que conforman este incomparable teatro natural.

Últimos metros al ibón.
¡Qué preciosidad!

En silencio escudriñamos, durante unos breves minutos, cada forma, cada roca, cada canal, cada detalle del impresionante circo. Estamos solos durante un buen rato, por lo que nos sentamos a contemplarlo y disfrutarlo así, salvaje y majestuoso.
Nos encontramos a 2115 metros de altitud y, a pesar de ello, el sol radiante nos regala un día de temperatura agradable. Tomamos fotos (¡muchas!) y nos regocijamos zampando un buen bocadillo, de esos que todavía sientan mejor al probarlo en semejante entorno. En definitiva, disfrutamos (en mayúsculas) de este rincón pirenaico.
Como siempre, debemos emprender el camino de regreso, muy a nuestro pesar. Retomamos la senda, esta vez en sentido contrario, para caminar sobre nuestros pasos otra vez.

Diminutos ante la inmensidad.
Imagen panorámica del Ibón, rodeado por cimas de más de 2700 metros de altitud.

Enseguida nos detenemos a echar un vistazo a las instalaciones del refugio, pequeño pero más que decente para pasar una noche. Nuestra mente empieza a soñar con un atardecer y amanecer aquí…

Interior del refugio, más que decente.

Descendemos a buen ritmo, aunque nuestros ojos no pierden detalle del paisaje que los rodea. Así, a lo lejos distinguimos a lo lejos la cumbre del Pico Aspe, ascendida el verano anterior.

El camino de regreso también regala excelentes vistas.

Una vez entramos en el bosque el descenso se torna vertiginoso, a ritmo alegre y disfrutón, probablemente pensando en la gran comilona que nos espera al regreso.

Antes de entrar de nuevo al bosque echemos un vistazo atrás.

Finalmente, tras unas seis horas de ruta (cinco horas sin contar paradas), llegamos de nuevo al coche.
En conclusión, la ruta al Ibón de Ip es un clásico del Pirineo aragonés por méritos propios, en un entorno espectacular. Si se dispone de forma física apropiada (recordemos que se superan más de mil metros de desnivel positivo y casi 15 kilómetros de longitud) resulta inevitable acercarse a conocerlo.

¡Qué buen día hemos pasado!

7 comentarios

  1. ¡Que gran post! Eso de los datos técnicos me gusta que esté presente que sino luego hay sorpresas jajaja.
    Veo que disfrutasteis mucho que eso es lo que cuenta.

    Un saludo
    Viajando con Sheiluscus

    1. Conbotasymochila

      ¡Gracias!
      Sí, nos parecen muy importantes los datos técnicos porque así uno se puede hacer a la idea de cómo de dura es la ruta.
      ¡Esta nos encantó!
      Un besico!

      Paula y Pedro.

  2. Emilio Librero

    Felicidades…¡¡¡ Me gustan mucho las marchas que haceis y la descripción de las mismas. Os estoy siguiendo desde hace poco tiempo y me dais mucha envidia, soy un amante del Pirineo desde hace muchos, muchos años, ya peino canas y sigo dando vueltas por ahí. La Senda de Camille, La Ruta de las Golondrinas, Carros de Fuego, Alta Ruta de Perdidos, etc, etc y en invierno a esquiar.
    Bueno, repito, felicidades y fuerza e ilusión para continuar.

  3. Elena

    Buenas tardes
    Quería saber si teneis estos tracks para wikilok. Vamos el finde al Pirineo y me gustaría realizar la ruta de Ayous y la del ibon de ip.
    Muchas graciad

    1. Conbotasymochila

      ¡Hola, Elena!
      Sí, en la propia entrada de cada una de las rutas habitualmente ponemos un enlace al track para el GPS (en concreto, en las del Ibón de Ip y la de los Lagos de Ayous está y se puede descargar directamente).
      No obstante, si tienes algún problema con la descarga, envíanos un correo electrónico y te los pasamos por allí.
      ¡Gracias por comentar!
      Pedro y Paula

  4. FERNANDO PÉREZ ANIENTO

    Profesionalmente en esa central de bombeo participe por SIEMENS junto a la de Canalrroya cuando se estaban construyendo por ERZSA
    Han pasado ya unos años cuando intervine en unas cuatas Centrales hidroeléctricas realizadas en la cuenca Del Río Aragón, como fueron las de. JACA, JABARRELLA, y alguna mas

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