Senderismo en los Dolomitas: todo lo que debes saber

Hablar de los Dolomitas es hablar, sin la menor duda, del paraíso para los senderistas. Esta cordillera de afiladas montañas, aristas imposibles y verticales cumbres esconde rincones de inconmensurable belleza, surcados por incontables caminos y sendas con vistas de escándalo. Las opciones de senderismo en los Dolomitas son, como te puedes imaginar, amplias, variadas y muy completas.
Recorrer estos montes es una experiencia irrepetible y, tras haber explorado de manera somera algunos de sus valles, tenemos unas ganas enormes de regresar y conocerlos en profundidad.

Dejando atrás las Cinque Torri.
No todo es de color de rosa: recorreremos algunas rutas masificadas…

El senderismo en los Dolomitas tiene una serie de peculiaridades que conviene tener en cuenta, sobre todo por quienes estamos acostumbrados a recorrer otras cordilleras con unas características geomorfológicas tan diferentes. Así, en la entrada de hoy contamos todo sobre senderismo en los Dolomitas. ¿Nos acompañas a conocer un poco más?

Los senderos en los Dolomitas

Habituados a caminar por el Pirineo aragonés, lo primero que nos llamó la atención al realizar las rutas por los Dolomitas fue lo amplios, cómodos y bien equipados que están los caminos. Evidentemente, no es lo mismo en las rutas más populares que en aquellas que podríamos considerar de alta montaña, pero el hecho de que los Dolomitas sea una región mucho más “humanizada” (con todo lo bueno y, desde luego, todo lo malo), hace que algunos de los senderos por los que transitemos sean auténticas pistas de dos metros de ancho, alisadas y sin apenas dificultad. Esto es así, por ejemplo, en el camino desde el Passo Pordoi al Rifugio Viel del Pan, o desde el Rifugio Auronzo al Rifugio di Lavaredo, en las Tre Cime.

Comenzando el Giro del Bullacia, en Alpe di Siusi. Los caminos son tan buenos que incluso hay zonas asfaltadas.

En otras zonas, tal y como es normal, existen senderos de montaña “más normales”, estrechos, irregulares y con ciertas dificultades. Cabe destacar que, por lo menos en las rutas más transitadas, cualquier tramo con algo de dificultad está acondicionado para aumentar la seguridad y evitar sustos o males mayores. El ascenso al Rifugio Re Alberto I, por ejemplo, supera una canal con importante pendiente y, en los tramos más verticales, está perfectamente acondicionado con cables de acero para sujetarse y superarlos sin mayor problema. En otros senderos, como por ejemplo la Ruta circular a las Cinque Torri desde el Passo Giau, los tramos más pendientes están preparados con escalones creados con troncos de madera (ver fotos) o similares.

Tramo algo más complejo, equipado con cable de acero, que confiere una mayor seguridad.
Otro tramo, con fuerte pendiente, habilitado con troncos de madera para facilitar la progresión.

Si el sendero en cuestión puede representar dificultades para el excursionista ocasional, menos habituado al ambiente de montaña, es frecuente encontrar indicaciones tanto en los mapas como en el propio terreno de que se trata de una ruta peligrosa. Es el caso, por ejemplo, del ascenso al Rifugio Re Alberto I, con tramos relativamente verticales y equipados con cables de seguridad.

Roca vertical en el descenso del Rifugio Re Alberto I. Precaución.
Otro paso con cierta miga, esta vez cuando subíamos al refugio.

Una excepción es, desde nuestro punto de vista, la Ruta al Lago di Sorapis. Quizá se trata de una de las rutas senderistas más populares de los Dolomitas (¡motivos no le faltan!), pero nos da la impresión de que es algo más compleja que una ruta “para todos los públicos”. Si bien no es muy larga ni supera demasiado desnivel, presenta tres tramos equipados con cadenas, alguno de ellos con sendero estrecho y mucha exposición, que no deben ser recorridos a la ligera. Al ser una ruta muy frecuentada y quizá algo masificada, vimos gente con material y actitud inapropiados acometiendo dichos pasos delicados, lo cual supone un riesgo.

Escaleras metálicas que facilitan la progresión en el camino al Lago di Sorapis.
Camino al Lago di Sorapis; tramo sencillo pero muy expuesto. Cable para sujetarse y precaución.
Otro punto de vista de dicho tramo: el camino es fácil pero hay mucha caída hacia la derecha.

Muchas de las rutas en los Dolomitas, al partir ya desde cierta altitud (puertos de montaña o zonas elevadas a las cuales se accede en funicular) son rutas circulares sin desnivel excesivo y con gran panorámica. El acceso a las cumbres, dada la morfología abrupta de estas montañas, con frecuencia es más complicado y requiere cruzar vias ferratas o pasos de escalada.

Cumbres escarpadas y de complejo ascenso. Las rutas senderistas, en cambio, son sencillas y con espectaculares vistas.

Con respecto a la señalización de los senderos, la palabra exacta es “impecable”. Todos los senderos están numerados y bien indicados por postes de madera en todos y cada uno de los desvíos del camino. Además, periódicamente encontraremos marcas de pintura que nos confirmarán que estamos caminando en la dirección adecuada.
Para realizar cualquier ruta senderista es imprescindible, además, contar con un mapa de la zona. En prácticamente cualquier oficina turística nos facilitarán, de manera gratuita, mapas más o menos completos con los que poder realizar las rutas más populares, con las indicaciones de los senderos a tomar y las dificultades del camino. Si optamos por rutas menos transitadas o buscamos más calidad en el mapa, podemos comprar mapas más detallados en cualquier localidad (los de la editorial Tobacco son los más vendidos).

Mapas detallados, caminos evidentes y frecuentes postes indicadores.
Perfectas indicaciones.

Refugios de montaña en los Dolomitas

Otra de las cosas que llama la atención en los Dolomitas es la cantidad y calidad de los refugios.
En todas las rutas es fácil pasar por dos o tres refugios, algunos de ellos separados entre sí por apenas 20 o 30 minutos de caminata a pie. Sin duda, algo muy bueno si el tiempo cambia y toca guarecerse durante un rato.
Los refugios en los que pudimos entrar nos parecieron todos muy confortables, cuidados y limpios. ¡Realmente, parecían hoteles de cierto rango, pero situados en plena montaña! Dormimos en el Rifugio Re Alberto I, bajo las torres de Vajolet, y nos pareció impecable (experiencia más que recomendable el dormir allí arriba). También pasamos una noche en el Rifugio Malga Giau que, aunque situado a pie de carretera, no deja de ser un refugio de montaña a 2000 metros de altitud. Excelente también.

Rifugio Viel del Pan, en un enclave privilegiado y objetivo de una de las rutas senderistas más populares en los Dolomitas.
Nuestra habitación en el Rifugio Re Alberto I.

Además de la limpieza y comodidad, los refugios de los Dolomitas tienen fama de servir excelentes comidas. Han hecho hasta un libro de recetas entre todos ellos y, por nuestra experiencia, no podemos más que corroborar que se come de maravilla.

Primer plato de nuestra cena en el Rifugio Re Alberto I. El goulasch era una auténtica delicia.

Dada la gran infraestructura de los Dolomitas, una pequeña parte de los refugios son accesibles en coche, mientras que a muchos otros se puede llegar en funicular. Ello hace que los servicios que ofertan sean mejores y, por otro lado, que los propios refugios supongan el punto de partida de algunas de las excursiones.
Sin duda, pasar alguna noche en los refugios de los Dolomitas debe ser parte de cualquier ruta por la zona.

Teleféricos/funiculares en los Dolomitas

Una de las cosas que más abunda en los Dolomitas son los teleféricos, funiculares o telesillas (o como quieras llamarlos). Hay muchos, en todos los valles, y acceden a lugares remotos y espectaculares.
Así, en bastantes ocasiones, tomar uno de ellos va a ser el punto de partida o de final de nuestra ruta senderista. El precio varía, pero suele partir de los 15€ ida y vuelta, aunque existen bonos de diversas duraciones y precios (más info aquí).
Algunos de los que pueden resultar más útiles son el del Catinaccio, en Vigo di Fassa (lleva a la estación de Ciampedie, donde comienza la ruta al Rifugio Re Alberto I), el Sass Pordoi (desde donde se parte para hacer cumbre en el Piz Boè) o el funicular que lleva a la zona de Alpe di Siusi.

En nuestros planes senderistas (y en nuestro presupuesto) deben estar incluidos los teleféricos.

Senderismo en los Dolomitas: nuestras rutas

Tal y como comentábamos en la entrada anterior, uno de los motivos fundamentales del viaje a los Dolomitas era realizar un buen puñado de rutas senderistas. Hicimos algunas de las más populares (¡imprescindibles!), pero también nos animamos con algunas algo más exigentes y poco transitadas. Pasamos a describirlas brevemente, aunque en próximas entradas del blog las detallaremos, como merecen, una a una:
1. Ruta al Rifugio Viel del Pan: excelente mirador de la Marmolada. Partiendo del Passo Pordoi, la ruta hasta dicho refugio es cómoda y sencilla, para todos los públicos (con vistas espectaculares). En nuestro caso optamos por alargarla y realizar una ruta circular de 12,5 km y 560 metros de desnivel, llegando hasta la Porta Vescovo y regresando por el valle contiguo.

Excelentes vistas a la Marmolada en esta primera ruta.

2. Ruta al Rifugio Re Alberto I: partiendo de Ciampedie (se llega en funicular) se camina, por buena pista, hasta los refugios Preuss y Vajolet. Desde allí el terreno se torna vertical y asciende por una canal equipada, en algunos tramos, con cables de acero. Esta última zona ya no es para todos los públicos. Una vez en el Rifugio Re Alberto I (bonita experiencia dormir allí, bajo las Torres de Vajolet), se puede continuar caminando unos 10-15 minutos más hasta alcanzar el Rifugio Santner, con amplias vistas. Desde Ciampedie al Rifugio Re Alberto I son unos 6 km y casi 700 metros de desnivel.

El Rifugio Re Alberto I bajo las impresionantes Torres di Vajolet.

3. Giro del Bullacia, en Alpe di Siusi: llegamos a Compatsch y, justo donde nos deja el teleférico, parte un sendero que asciende por las herbosas laderas del monte Bullacia, realizando un trazado circular. Ruta sencilla y con magnífica panorámica (9,6 km y 435 m de desnivel).

Enormes vistas en el Giro del Bullacia.

4. Ruta circular al Hotel Panorama, en Alpe di Siusi: más sencilla que la anterior pero también recorriendo hermosos y verdes parajes, son apenas 6,2 km y 190 metros de desnivel, aptos para todos los públicos.

Llegando al Hotel Panorama, por un curioso y cuidado sendero.

5. Ruta circular al Lago di Braies: uno de los destinos más concurridos de los Dolomitas es este bonito lago rodeado de elevadas cumbres. El acceso en coche y la ruta circular tan sencilla (3,8 km y 90 metros de desnivel) hacen que quizá esté algo masificado. Pero bello sigue siéndolo. Para todos los públicos.

No es la mejor foto del Lago di Braies (encontrarás miles en internet), pero representa bien la masificación en según qué épocas y horas del día.

6. Lago di Sorapis: partiendo desde el puerto de montaña Tre Crocci, se trata de otra de las rutas más populares de los Dolomitas. Aunque no es demasiado larga ni demasiado dura (12,9 km y 450 metros de desnivel), sí que atraviesa algunos tramos muy expuestos y estrechos, equipados con un cable de acero para sujetarse, por lo que quien tenga mucho vértigo puede pasarlo mal. A pesar de su popularidad, no debemos olvidar que estamos en terreno de montaña y hace falta llevar el material necesario (botas de montaña, etc…) y tener la preparación adecuada. Nosotros, a pesar de que vimos gente de todo tipo, pensamos que no es apta para todos los públicos.

Contemplando el hermoso Lago di Sorapis.

7. Ruta circular a las Tre Cime di Lavaredo: estas tres torres son, probablemente, el emblema de los Dolomitas. La ruta circular que parte del Rifugio d’Auronzo, pasando por el Rifugio di Lavaredo y el Rifugio Locatelli es realmente espectacular. Son un total de 10,1 km y 450 metros de desnivel por lo que exige cierta condición física; si se desea una ruta más cómoda y sencilla se puede caminar solo hasta la Forcella Lavaredo, un collado con vistas espectaculares de las torres (hasta este punto serían sólo 5,4 km ida y vuelta y unos 150 metros de desnivel).

Las majestuosas Tre Cime di Lavaredo.

8. Ruta circular a las Cinque Torri: mucho menos transitada que otras e igualmente espectacular, se parte desde el Passo Giau y se realiza una ruta de 9,2 kilómetros y 525 metros de desnivel, pasando por varios refugios y disfrutando de magníficas vistas en 360º. Si se desea realizar una ruta más breve, para todos los públicos, se puede optar por hacer el “Giro delle Torri”, partiendo bien desde el Rifugio Cinque Torri (accesible en coche) o bien desde el Rifugio Scoiatolli (accesible en teleférico). El “Giro delle Torri” en sí son menos de 2 kilómetros y poco más de 100 metros de desnivel, aptos para todo el mundo.

Así son las Cinque Torri, una ruta menos frecuentada pero, para nosotros, imprescindible.

Evidentemente, las rutas senderistas en los Dolomitas son mucho más numerosas, pero nosotros recorrimos algunas de las más célebres y bonitas. Aunque, y eso lo tenemos claro, tendremos que regresar para seguir descubriendo la zona.
Y, hablando de senderismo, comenzaremos detallando la Ruta circular al Rifugio Viel del Pan. Pero eso, ya sabes… ¡lo contaremos en la próxima entrada del blog!

¡No te pierdas las próximas entradas del blog!

3 comentarios

  1. Pingback: Compañeros de ruta: de paisajes alpinos a playas paradisiacas, ciudades de ayer y de hoy – ¡Turismo guay!

    1. Conbotasymochila

      ¡Hola!
      Sí, sí, esta ruta es de este año 2020.
      Si bien es cierto que hay que viajar con mucha precaución por el tema del COVID, lo cierto es que todos los alojamientos (incluyendo los refugios de montaña) estaban muy bien preparados en este tema, con aforos reducidos y todas las medidas necesarias para hacerlo lo más seguro posible.
      Dormimos en dos refugios distintos (Malva Giau y Rifugio Re Alberto I) y ambos más que recomendables y muy bien preparados.

      Un saludo,
      Pedro y Paula

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