Taillon/Punda Negra (3144 m), desde Col de Tentes

Mítica, popular y de grandiosa belleza, la ruta que parte desde el Col de Tentes al Taillon/Punda Negra es sumamente frecuentada por tratarse de una de las ascensiones a un tresmil más asequibles de todo el Pirineo.
Tras pasar por el Puerto de Bujaruelo, permite disfrutar de una fastuosa panorámica del Circo de Gavarnie, atravesar la legendaria Brecha de Rolando y finalizar en una cumbre con grandiosas vistas a los tresmiles del Parque Nacional de Ordesa y Monte Perdido. ¿Qué más se puede pedir?
Hoy nos acercamos a tierras occitanas, en el Pirineo francés, y te presentamos la ruta al Taillon partiendo desde el Col de Tentes. ¿Nos acompañas a conocer un poco más?

Contemplando la legendaria Brecha de Rolando.

¿Cómo llegar?

El punto de partida de la ruta se encuentra en el amplio aparcamiento del Col de Tentes, a 2207 metros de altitud.
Para llegar, desde la localidad de Gavarnie se debe tomar la carretera D923, en buen estado, que lleva hasta el Col de Tentes en unos 20 minutos (11,2 km). En invierno y siempre que haya nieve en el camino la carretera sólo está abierta hasta la zona de las pistas de esquí (a 1856 m de altitud).
A pesar de que el aparcamiento es muy grande, en temporada estival suele estar lleno, por lo que conviene madrugar o será preciso dejar el coche más abajo, en el arcén de la carretera.

Amplio aparcamiento en el Col de Tentes, bajo la gran cara norte del Taillon.

Datos técnicos

Fecha: 15 de agosto de 2021.
Inicio y fin de la ruta: Col de Tentes.
Itinerario: Col de Tentes – Puerto de Bujaruelo/Port de Boucharo – Collado Sarradets – Refugio Sarradets – Brecha de Rolando – Falsa Brecha – Taillon/Punda Negra – Falsa Brecha – Brecha de Rolando – Refugio Sarradets – Collado Sarradets – Puerto de Bujaruelo/Port de Boucharo – Col de Tentes.
Distancia: 16,17 km.
Desnivel acumulado: 1048 metros, tanto de desnivel positivo como negativo. * El GPS tomó datos erróneos del desnivel, que hemos corregido para hacerlos lo más precisos posibles.
Altitud:
– Mínima: 2207 metros (Col de Tentes).
– Máxima: 3144 metros (cima Taillon).
Duración sin paradas: 6 horas y 25 minutos.
Duración, por partes:
– 20 minutos hasta el Puerto de Bujaruelo.
– 1 hora y 30 minutos hasta el Refugio de Sarradets (incluidos 5 minutos de descanso).
– 2 horas y 10 minutos hasta la Brecha de Rolando (incluidos 5 minutos de descanso).
– 3 horas y 10 minutos hasta la cumbre del Taillon (40 minutos de descanso).
– 4 horas y 50 minutos hasta la Brecha de Rolando.
– 5 horas y 50 minutos hasta el Refugio de Sarradets (incluidos 20 minutos de descanso).
– 7 horas y 35 minutos hasta el coche.
Dificultad/recomendaciones:
– A pesar de tratarse de un tresmil considerado asequible, no debemos olvidar que vamos a transitar por terreno de alta montaña, lo que exige preparación y material adecuados.
– Antes de llegar al Collado de Sarradets es preciso cruzar el torrente que desciende del Glaciar del Taillon. Si hace mucho frío, a primera hora de la mañana, las rocas pueden estar congeladas y ser resbaladizas; si hace calor el cauce baja con fuerza y resulta más complicado cruzarlo saltando de roca en roca.
– Justo antes de llegar a la Brecha de Rolando suelen persistir neveros hasta bien entrado el verano. Dado que tienen cierta pendiente y pueden resultar peligrosos, hay que prever que podrían ser necesarios crampones y piolet según las condiciones de los mismos. En nuestro caso, cuando fuimos, se podían rodear perfectamente y evitar pisarlos.
– Más o menos a la altura de El Dedo hay un tramo de camino sencillo, pero relativamente estrecho y con vistas algo vertiginosas al Glaciar del Taillon. Aunque se supera sin problema, conviene extremar precaución.
– Ruta muy popular y frecuentada; el aparcamiento del Col de Tentes se llena en verano.
Track GPS: descargar aquí.
*NOTA: los tiempos, distancia y dificultades encontradas están basados en nuestra experiencia, teniendo en cuenta la climatología, nuestra forma física y experiencia en montaña. Hay que salir al monte siempre bien equipado, con el material y una preparación adecuados, y consultando previamente la previsión meteorológica.

Ruta realizada, sobre mapa del IGN.
Perfil de la ruta realizada.
Escala MIDE de dificultad.
Ruta realizada, sobre mapa 3D. El desnivel no está correctamente calculado, siendo bastante inferior al indicado.

Nuestra experiencia en la ascensión al Taillon

Nos habíamos propuesto subir un tresmil este verano. No tanto como objetivo con el que llenar nuestro currículum montañero, sino como manera de proponernos un pequeño reto tras una temporada en la que habíamos visitado menos el Pirineo. Así, una relajante escapada a las vecinas tierras occitanas y, más en concreto, a la zona de Gavarnie, eran el motivo perfecto para, de una vez por todas, sumar el Taillon a nuestras cimas conquistadas.
Suena el despertador en nuestra tienda de campaña, con magníficas vistas del Circo de Gavarnie y, mientras comienza a amanecer, damos buena cuenta de un abundante desayuno. Tras ello, nos ponemos en marcha y conducimos por la carretera que nos lleva al Col de Tentes. A pesar de haber madrugado, son numerosos los coches que ya se encuentran aparcados aquí.

Aquí dejamos el coche y ya vemos el inicio del camino, con el Puerto de Bujaruelo ahí mismo.

Son apenas las ocho de la mañana cuando comenzamos a caminar rumbo suroeste por un camino asfaltado, vestigio del proyecto que existió de unir por carretera este valle con la zona de Bujaruelo. Esquivamos unas rocas que ocupan la calzada, fruto de un gran desprendimiento, y ascendiendo a ritmo cómodo pronto alcanzamos el Puerto de Bujaruelo/Port de Boucharo (1,74 km; 20 minutos; 2271 m de altitud). Grandiosas vistas hacia este bucólico valle aragonés; al fondo destacan las cumbres de Tendeñera y Pico Otal, sobre el valle homónimo.

Tramo cómodo, donde caminar ligero.
Buena panorámica desde el Puerto de Bujaruelo.

Sin detenernos más que unos instantes a tomar un par de fotos, reparamos en el desvío (paneles amarillos típicos de las rutas en el PN des Pyrénées) que señala hacia el este (Refuge de la Brèche de Roland, 1:30h).
Seguimos las indicaciones de dicho desvío y comenzamos un suave ascenso por, ahora sí, un sendero de montaña, bajo las imponentes paredes que descienden de los Gabietos y con vistas de la siempre fascinante cara norte del Taillon. ¡Y pensar que dentro de unas pocas horas estaremos ahí arriba…!
Este flanqueo de suaves subeybajas se hace quizá algo monótono y un poco molesto con el sol de cara, pero avanzamos a buen ritmo puesto que nos sentimos repletos de energía y motivación.

Cruce de caminos en el Puerto de Bujaruelo. Nosotros hacia la izquierda (este), en dirección al Refugio de la Brecha o de Sarradets.
Camino sin pérdida, alternando pequeños tramos de ascenso y otros llanos o incluso en suave descenso.

Llevamos poco más de una hora de ruta cuando llegamos a uno de los pasos con miga de la ruta. Debemos cruzar el torrente que desciende desde el Glaciar del Taillon. Existen varios puntos donde resulta relativamente sencillo cruzar, señalizados con marcas de pintura en las rocas; conviene buscar aquel que nos transmita más confianza y seguridad. Por fortuna, enseguida encontramos un lugar en el que tres o cuatro rocas más o menos planas nos sirven de paso sin apenas mojarnos las botas (¡qué bien que sean impermeables!).

Buscando el lugar más cómodo donde cruzar el torrente de agua; algunas flechas pintadas en la roca nos facilitan la labor.
Sin ser complicado, hay que ir con cuidado de no resbalar (foto tomada en el descenso).

Una vez superado el cauce de agua comienza uno de los tramos de pendiente acusada, mitigada en cierta medida por las pequeñas lazadas que realiza la senda entre bloques de roca. Prestando atención a las marcas de pintura y los esporádicos hitos de piedra elegimos el camino más principal de las múltiples variantes que, finalmente, confluyen unos metros más arriba en el Collado de Sarradets (4,8 km; 1 hora y 25 minutos; 2578 metros). Desde este punto tenemos una fabulosa vista del menguante Glaciar del Taillon bajo el pico del mismo nombre, que muestra aquí su cara más esbelta y arrogante.

Contemplando el exiguo Glaciar del Taillon, bajo la formidable cumbre.
Collado de Sarradets. Ya tenemos el refugio al alcance de la mano.

Desde el collado ya vemos, a lo lejos, la Brecha de Rolando y las moles rocosas de la Torre y el Casco de Marboré, tres miles menos populares que conforman las paredes del Circo de Gavarnie. En primer plano divisamos el Refuge de la Brèche (o de Sarradets), cuyas obras de ampliación han finalizado recientemente. Enseguida llegamos al refugio, donde hay baños y podemos rellenar agua (5,1 km; 1 hora y 30 minutos; 2587 metros).

Espectacular la Brecha desde el refugio. En la foto se visualiza por dónde transcurre el sendero.

Sin apenas detenernos seguimos la ruta. Frente a nosotros un gran derrubio rocoso, que debemos remontar por una marcada senda que supera, sin compasión, una acusada pendiente. El caluroso día, junto al esfuerzo realizado, nos lleva a sudar profusamente en este punto.
Superado el tramo duro llegamos a una pequeña planicie rocosa, punto ideal para descansar unos minutos, beber algo de agua y, por supuesto, tomar fotografías de la impresionante Brecha de Rolando, que ya casi podemos alcanzar con nuestras manos.
Desde aquí contemplamos los últimos neveros que resisten al intenso calor estival, vestigios de lo que en su época fue el imponente Glaciar de la Brecha, reducido en la actualidad a unos pequeños heleros que languidecen debido al calentamiento global. Triste porvenir.

Aquí se acentúa la pendiente, por sendero evidente.
Estos neveros permanecen siempre hasta bien entrado el verano (incluso alguno resiste toda la época estival). El día que fuimos se podían evitar casi en su totalidad.

Escudriñamos los neveros que nos separan de la Brecha, y pronto reparamos en que realizando un pequeño rodeo hacia la derecha podemos evitarlos en su totalidad (pisando nieve en apenas 2-3 metros, casi llanos y carentes de cualquier posibilidad de resbalón peligroso). Así, trazando una lazada remontamos la falda de la montaña que nos deposita en los metros previos a la Brecha.

Neveros evitables. En caso de haber más nieve y no poder rodearlos, puede ser necesario el uso de crampones en este punto.

Esos últimos metros requieren, en un punto, ayudarnos brevemente de las manos para ascender un pequeño resalte rocoso que, si bien no reviste dificultad, exige mayor concentración.
De ese modo, alcanzamos la Brecha de Rolando (5,95 km; 2 horas y 10 minutos, 2804 metros), sobrecogedora hendidura en la pared rocosa (de cuarenta metros de ancho y casi cien de alto) creada, según cuenta la leyenda, por Roldán (sobrino de Carlomagno) al golpear la roca con su espada.
Desde la Brecha, siempre concurrida, tenemos unas fastuosas vistas de la parte alta y más recóndita del Parque Nacional de Ordesa y Monte Perdido.

Llegando a la Brecha de Rolando.
(Foto tomada en el descenso) Tramo sin excesiva dificultad, pero que requiere ayudarse ligeramente de las manos.
(Foto tomada en el descenso) Justo antes de la Brecha hay que superar un pequeño resalte rocoso.
Vistas desde la Brecha hacia Ordesa, algo veladas por la bruma matutina.

Apenas nos detenemos unos pocos minutos, puesto que enseguida caminamos hacia el oeste, bajo la extraplomada pared de la Punta Bazillac, sorteando numerosos vivacs donde algunos pasarán la noche.
Durante unos cuantos minutos llaneamos por una senda con vistas panorámicas; poco antes de llegar a la Falsa Brecha (6,8 km; 2 horas y 30 minutos; 2887 metros) debemos remontar un nuevo ascenso que nos deja a los pies del Dedo.

Travesía bajo las paredes de la Punta Bazillac, en dirección oeste.
(Foto tomada en el descenso) El Dedo y la Falsa Brecha.

En este punto la senda cambia de vertiente, para tornarse algo más estrecha y quizá algo vertiginosa durante unos metros, en que el Glaciar del Taillon se sitúa decenas de metros bajo nuestros pies. Aunque este tramo carece de dificultad, merece extremar la precaución.

Rebasando el Dedo, por la vertiente francesa.
(Foto tomada en el descenso) Camino sencillo pero estrecho al superar el Dedo. Precaución que hay caída…

Rebasado el Dedo el camino se ensancha un poco, por lo que ya podemos contemplar con detenimiento la cumbre de suaves formas que supone el Taillon, con su característica coloración marronácea hacia el norte y negra en su zona somital (suponemos que de ahí su nombre en aragonés, Punda Negra).
Apenas nos queda ascender la última loma, que remontamos por una clara senda que asciende directa, exprimiendo nuestras energías a cada paso.

Parajes de alta montaña.
Remontando la última loma, que nos depositará en la cima del Taillon.

Por fin llegamos a la cumbre del Taillon/Punda Negra (7,85 km; 3 horas y 10 minutos; 3144 m). El viento azota con fuerza la cumbre, en la que compartimos vistas y disfrute con una decena de montañeros. Contemplamos la infinita panorámica que nos regala esta magnífica montaña.
Hacia el este distinguimos Punta Bazillac, Torre, Casco, Espalda de Marboré, Marboré, Cilindro/Mallo Marmorés, Monte Perdido/Punta Treserols, Pico Añisclo/Soum de Ramond…a lo lejos incluso el Castillo Mayor o la Peña Montañesa.
Hacia el sur los suaves relieves de la zona alta de Ordesa, que finalizan abruptamente en las paredes del valle del Río Arazas; mientras que hacia el norte divisamos una miríada de cumbres en territorio francés, todavía anónimas para quien aquí escribe, salvo el grandioso macizo del Comachibosa/Vignemale, en cuyo glaciar ya aflora oscuro hielo.
Las vistas hacia el oeste son igualmente soberbias. En primer plano los Gabietos, tresmiles más occidentales de Ordesa. Más allá toda la zona de Bujaruelo, el Valle de Otal, los picos Otal y Tendeñera. Aunque ya algo velados por la calima, incluso reconocemos la silueta de cimas más distantes, como la Peña Oroel, Collarada, Bisaurín, Anayet o Vértice de Anayet. ¡Qué barbaridad!
A pesar de las inclemencias meteorológicas, que sobrellevamos con ropa de abrigo y protegiéndonos periódicamente del viento en el vivac de la cima, nos quedamos en la cumbre unos cuarenta minutos.

¡Cima! Al fondo vista de la mayor parte de tresmiles de Ordesa, en los que destaca el Monte Perdido.
Geología máxima: Gabietos en primer plano; al fondo Otal y Tendeñera, entre otros.
¡El esfuerzo ha merecido la pena!
Detalle a las calcáreas cumbres de Ordesa.

Tras ello toca emprender el camino de vuelta, el cual hacemos sin prisa, disfrutando de las bonitas vistas, por el mismo sendero que a la ida.

Descendemos con calma, saboreando las vistas.
Paisajes que no dejan indiferente.
Brecha y Casco, imponentes.

Nos detenemos un rato bajo la brecha a comer algo y, poco después, en el refugio para ir al baño y rellenar agua. El paso por el torrente que proviene del Glaciar del Taillon requiere más atención que a la ida, puesto que el caudal ha aumentado en buena medida. No obstante, no supone más que saltar de piedra en piedra con precaución, sin mojarnos apenas las botas.

Descenso hacia el refugio.
El Circo de Gavarnie, uno de los rincones más grandiosos del Pirineo.
El caudal ha aumentado tras el calor de este día veraniego.

El resto del camino transcurre sin incidencias, llegando al coche nuevamente tras algo más de siete horas y media de ruta.
En conclusión, el Taillon es un tresmil relativamente asequible y cuya cima representa un mirador de primer orden, aunque no debemos olvidar que nos encontramos en terreno de alta montaña y que tendremos que superar un torrente de agua y, posiblemente, un nevero antes de la brecha, lo que requiere preparación y material adecuados. Cumbre que, sin lugar a dudas, repetiremos algún día.

¡Hasta la próxima!

2 comentarios

  1. Hola.

    Que bonita es la ascensión al Taillón, la cima casi es lo de menos, ya que cruzar la Brecha de Roland y ver la cascada de Gavarnie, desde el refugio de Sarradets, es una pasada.

    Yo lo he subido desde Bujaruelo y la cosa cambia, porque el desnivel ya se va a casi 1900 metros. Sin duda, pasar unos días en Gavarnie, es una buena oportunidad, para disfrutar de este 3000.

    Un saludo

    1. Conbotasymochila

      Hola, Eduardo, gracias por tu comentario.
      Sin duda, es una ruta espectacular, y no sólo por la cima.
      Nosotros conocemos la ruta desde Bujaruelo sólo hasta la Brecha, y ya se hacía larga y dura, así que hasta el Taillon…¡telita!
      ¡Gavarnie es un lugar magnífico!
      Un saludo,
      Pedro y Paula

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